América Latina ya tiene su propio "Partido de la Red"

  • 26 octubre 2013
El símbolo del Partido de la Red es un caballo de Troya de madera.

Por primera vez un partido político nacido de internet, el Partido de la Red, competirá en Buenos Aires en las elecciones legislativas de este domingo en Argentina.

Sus integrantes son jóvenes argentinos, la mayoría nacidos en democracia, y proponen repensar el sistema desde la red.

Por ejemplo, un caballo de Troya de madera acompaña a sus candidatos en sus recorridos porteños y permite identificarlos desde la distancia. Ellos proponen legisladores que funcionen como los "virus troyanos", que se introduzcan en el sistema político tradicional y lo infecten con la lógica de la red.

En cuatro meses, el Partido de la Red alcanzó más de las 4.000 adhesiones que necesitaban para asegurar su participación en las elecciones de este domingo.

Lo novedoso de su iniciativa es que los candidatos a legisladores del grupo, en caso de ser elegidos en los comicios porteños, votarán siempre en función de lo que elijan los ciudadanos en la plataforma web Democracia OS (Open Source), creada expresamente para ese fin.

"El desafío que tenemos no solamente tiene que ver con crear una plataforma online que pueda contener y reflejar la actividad parlamentaria, sino con que esa plataforma sea utilizada masivamente. Ahí es donde la pedagogía pública es indispensable", dijo a BBC Mundo el primer candidato a legislador por el Partido de la Red, Agustín Frizzera.

Bajo el lema "Internet cambió todo. Ahora le toca a la política", la propuesta busca fomentar la participación y permitir que todo ciudadano pueda decidir sobre los proyectos de ley vinculados a su ciudad.

Podrán participar de las votaciones en internet sólo las personas que figuren en el padrón oficial de la Ciudad de Buenos Aires, quienes deberán hacerse un usuario con su e-mail y contraseña (como en Facebook y otras redes sociales).

"No queremos tirar abajo el sistema representativo, no somos refundacionales. Venimos a complementarlo porque entendemos que está cerrado y estancado", contó a BBC Mundo Santiago Siri, tercer titular de la agrupación y uno de los miembros más experimentados en el área de tecnología y programación.

Lo cierto es que el fenómeno de la democracia 2.0 ha despertado el interés de varios analistas, que buscan descifrar hacia dónde está yendo la política.

"No hablaría de 'nuevo paradigma' y tampoco de 'ilusión'. Es una propuesta que coexistirá con otras ya existentes. No creo que desplace a la vieja política, pero puede ser que la fuerce a actualizarse un poco. A medida que el partido crezca, forzará a otros a revisar muchos de sus principios y supuestos", explicó a BBC Mundo Manuel Mora y Araujo, consultor político y Director del Grupo de Comunicación Mora y Araujo.

Jóvenes protagonistas

Consultores políticos aseguran que todavía es temprano para definir qué alcance tendrá el partido a futuro.

"No formamos parte del debate ideológico del siglo XIX que se divide en derechas e izquierdas, pero sí tenemos una visión de la sociedad que queremos: una más informada, que participe, que se estructure en redes, y donde la información circule libremente", dijo a BBC Mundo Pía Mancini, politóloga y segunda candidata a legisladora por el Partido de la Red.

Se trata de una serie de consignas que suenan seductoras para los jóvenes que buscan nuevos espacios de representación.

"Yo no tengo ninguna experiencia política previa. Soy muy crítico y desconfiado. Estoy atento a que esta iniciativa no sea una desilusión más, y realmente me encuentro muy esperanzado en que no va a ser así", contó a BBC Mundo Sebastián Fernández, un militante del Partido de la Red.

Según Mora y Araujo, todavía es temprano para definir qué alcance tendrá el Partido de la Red a futuro.

"Su enfoque puede ser atractivo para los jóvenes que despiertan a la vida política profundamente descreídos de las viejas formas y viejas estructuras de la política", advirtió a BBC Mundo el analista.

Si bien la plataforma en red ocupa el centro de sus propuestas, también utilizan metodologías propias de los viejos partidos políticos.

La campaña no se limita a internet, sino que recorren la ciudad y reparten carteles en las calles más importantes de Buenos Aires.

Según dijeron a BBC Mundo, la financiación de las boletas corre por parte de donaciones de voluntarios, mientras que para publicidad utilizan los fondos que el Gobierno de la Ciudad otorga a todos los partidos políticos.

Críticas

De todas maneras, su campaña publicitaria ha levantado la sospecha de otras fuerzas políticas.

"El Partido de la Red es un invento de los empresarios de Mercado Libre (un sitio web de compra y venta de productos de todo tipo) que financian a ex legisladores", denunció, por ejemplo, en su cuenta de Twitter la legisladora del oficialista Frente para la Victoria, Gabriela Cerruti.

Mientras los partidos políticos los atacan por no tener programa partidario, los miembros de la cultura del software libre los señalan por "tecnócratas".

Beatriz Busaniche, licenciada en Comunicación Social y fundadora de Wikimedia Argentina, advirtió en su página personal que "no existe tecnología, por más software libre que se use, que solucione los problemas económicos, sociales y políticos propios del sistema capitalista".

En su defensa, Mancini aclaró a BBC Mundo que lo importante no es la herramienta en sí, sino las nuevas prácticas que se generan a partir de su uso.

Antecedentes mundiales

Existen varias experiencias que pueden tomarse como antecedentes de su iniciativa.

Una de ellas es el caso del Partido Pirata alemán, por ejemplo, que fue creado en 2006 siguiendo un modelo de partido político sueco que buscaba reformar las leyes de propiedad intelectual y defender los derechos civiles y políticos de los ciudadanos.

"Otro antecedente tuvo lugar en Islandia, en Reykjavik, con el software 'Better Reijabik'. Allí arrancaron los movimientos de democracia online a partir de la crisis financiera originada por las hipotecas", completó Siri.

En esa oportunidad, los ciudadanos participaron y colaboraron en la elaboración de su propia constitución por medio de la tecnología informática.

En América Latina no se han desarrollado hasta el momento experiencias de este estilo, al menos no con aspiraciones electorales tan concretas.

"Como gran ciudad podemos darle una señal al resto de la región latinoamericana", enfatizó Siri esperanzado.

Si bien las experiencias a nivel mundial marcan cierto camino a seguir, se trata de un experimento social.

Ya que todavía ninguna de estas iniciativas ha conseguido apoyo considerable en los parlamentos.

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