Hakimulah Mehsud: el temerario líder talibán de Pakistán

  • 2 noviembre 2013
Mehsud

De sonrisa agradable, joven y tremendamente temerario, el líder del Talibán paquistaní, Hakimulah Mehsud, será recordado como uno de los responsables de la organización de decenas de grupos tribales en lo que hoy se conoce como el Talibán paquistaní.

El grupo militante aseguró este viernes que Hakimulah murió en lo que se cree fue un ataque con un avión no tripulado de Estados Unidos.

El líder talibán, que tenía unos 35 años, salió a la luz pública en 2007 cuando fue identificado como el hombre detrás de una veintena de ataques contra el ejército de Pakistán.

En aquel momento, era uno de los múltiples comandantes del grupo que han matado a miles de personas en su lucha contra el estado paquistaní en los últimos años.

Fue elegido sucesor de Baitullah Mehsud y tomó el poder después de su muerte en un ataque con un dron estadounidense en agosto de 2009.

El número dos de Hakimulah, Waliur Rehman, también murió en un ataque de aviones no tripulados en mayo de 2013.

Desde su base en las áreas tribales, Hakimulah controlaba más de 30 grupos militantes que operaban en el noroeste paquistaní.

Se le había puesto precio a su cabeza. EE.UU. ofrecía una recompensa de US$5 millones.

Pero no se mostraba tímido con la prensa. El pasado mes de octubre, Hakimulah le dio una entrevista a la BBC en las áreas tribales cerca de la frontera con Afganistán.

En esa ocasión, estaba pendiente de la constante amenaza de los ataques aéreos con aviones no tripulados, también conocidos como drones.

"No temas", calmó al corresponsal de la BBC, "todos tenemos que morir algún día".

Lea también: Drones matan al líder talibán de Pakistán: ¿y ahora qué?

Dotado para la batalla

Image caption Hakimulah tomó el relevo de Baitulah Mehsud tras la muerte de este en un ataque con drones en 2009.

Hakimulah era poderoso, temido y respetado entre los talibanes, mantenía reuniones diarias con otros miembros tribales y planeaba dónde se llevarían a cabo los ataques.

Pero sus comienzos no fueron muy auspiciosos.

Su única formación fue en la madraza (escuela religiosa) de una pequeña localidad del distrito de Hangu.

Uno de sus compañeros de aquella época fue Baitulah Mehsud, otro temido líder talibán.

Hakimulah, el nombre de guerra con el que reemplazó su nombre de nacimiento Zulfiqar, se unió después a sus compañeros de clan en la yihad, la guerra santa; al principio como guardaespaldas y asistente de un militante más experimentado.

El trabajo que hizo Baitulah para agrupar a los grupos talibanes de Pakistán en una sola entidad supuso muchas oportunidades para su joven y talentoso amigo.

Mehsud organizó una campaña contra convoyes de la OTAN en las regiones tribales de Khyber y Peshawar y más tarde fue nombrado comandante talibán para las regiones de Khyber, Kurram y Orakzai.

La audaz captura de 300 soldados paquistaníes en 2007, cuando sólo tenía 28 años, le dio peso a su leyenda y llevó a la liberación de varios militantes de alto perfil, en línea con las demandas del Talibán.

En enero de 2010, consiguió notoriedad cuando apareció en un video junto con un jordano que más tarde se inmoló en un ataque en el que murieron siete agentes de la CIA en Afganistán. Se cree que lo hizo para vengar la muerte de Baitulah Mehsud.

Los corresponsales de la BBC que conocieron a Hakimulah Mehsud en 2007 y 2008 lo recuerdan como un hombre joven, atrevido e incluso temerario, con una sonrisa agradable pero que siempre buscaba el peligro.

Vena salvaje

Image caption De Hakimulah Mehsud se decía que tenía una vena salvaje que rozaba lo temerario.

Mehsud ya era conocido en el Talibán por sus habilidades en la batalla, concretamente por su destreza para empuñar las Kalashnikov y una camioneta Toyota.

"Es el mejor después de Nek Mohamed", le dijo un conductor del Talibán a la BBC durante un espeluznante viaje en 2007.

Nek Mohammad era el fundador del movimiento Talibán en Pakistán.

Murió en un dudoso ataque con drones en 2004, pero entonces ya era reconocida la fuerza del Talibán paquistaní.

La comparación con Hakimulah Mehsud le encaja bien: ambos eran hombres jóvenes y atractivos, con un instinto agresivo.

Pero de Hakimullah se decía que tenía una vena salvaje que rozaba lo temerario.

En 2007, llevó a un equipo de la BBC en un viaje en el que manejaba su vehículo como si estuviera poseído, maniobrando al límite de curvas pronunciadas a velocidades casi imposibles.

La exhibición acabó con un frenazo brusco que dejó el auto al borde de un precipicio.

Mientras el equipo de la BBC permanecía en estado de shock, él se reía divertido y daba marcha atrás para continuar el viaje, relata el excorresponsal de la BBC Syed Shoaib Hasan.

"Fui a Karachi una vez cuando era pequeño", decía Hakimulah cuando le preguntaban cómo y dónde había viajado en Pakistán.

"Pero voy a Punjab a menudo y he estado varias veces en Islamabab aunque no recientemente".

Debido a las repetidas amenazas de los drones estadounidenses, Hakimulah puso fin a sus frecuentes llamadas al servicio urdu de la BBC.

Antes, en una de esas conversaciones, en agosto de 2009, Hakimulah acabó con semanas de rumores sobre la salud de Baitulah Mehsud y confirmó que él había tomado el relevo.

Como sus predecesores Baitulah Mehsud y Nek Mohammad, siempre mantuvo que seguiría luchando hasta que la ley Sharia se impusiera y no sólo en las zonas cercanas a la frontera con Afganistán, sino en todo el país.

Contenido relacionado