El año en que Doctor Who aterrizó en América Latina

Media playback is unsupported on your device

Doctor Who nació en el Reino Unido el 23 de noviembre de 1963, pero llegó a Latinoamérica cuatro años después. Quizá su TARDIS se averió, quizá viajó en el futuro.

Lo cierto es que a finales de la década de los sesenta aterrizó en Venezuela, que se convirtió en el primer país latinoamericano en transmitir la serie de ciencia ficción más longeva de la televisión. Meses después siguió México y más tarde Chile. En esos tres países el primer Doctor -el de William Hartnell- se introdujo a los hogares latinoamericanos.

Lea también: 11 claves para entender al Doctor Who

El doblaje -como solía ocurrir en aquella época- se realizó en México. Dicho país también es el único que ha sido "sede" de una de las historias de la serie: "Los Aztecas", filmada en 1964 pero transmitida en Latinoamérica en la década de los setenta. Ahí el Doctor visita Tenochtitlan.

En suelo mexicano el programa conquistó a un fan de por vida. Martín Bonfil estudiaba la primaria cuando vio los primeros episodios de Doctor Who -en blanco y negro- que se transmitían por televisión abierta en horario estelar, eso sí bajo el título de "Doctor Misterio" y en completo desorden.

"El ser fan de Doctor Who en México era ser de otro planeta"

Image caption La serie de ciencia ficción inspiró a Martín Bonfil a lo largo de su vida.

"Toda la vida me sentí completamente aislado y solo como fan de Doctor Who. Me pasé muchos años sintiéndome como de otro planeta y llegué a creer que yo era el único fan en México. Algunos amigos habían visto el programa, pero nadie era fan como yo", dice Bonfil a BBC Mundo.

"Lo que más me fascinaba eran los Dalek, la TARDIS, el Doctor como un personaje antiguo, misterioso, ¡ah! y la música. Las historias eran fascinantes con cosas extrañas", recuerda Bonfil.

Tras pasar una docena de episodios del primer Doctor, la serie dejó de transmitirse durante algunos años en América Latina. Cuando regresó lo hizo con el cuarto Doctor, interpretado por Tom Baker, aunque en los países latinoamericanos los fans no sabían que la serie había continuado y que había contado con dos doctores en medio (Patrick Troughton y Jon Pertwee).

Pero más allá del entusiasmo, la serie de ciencia ficción inspiró a Martín Bonfil a lo largo de su vida.

Image caption Tras enviar su carta a la revista de Doctor Who, Martín consiguió 30 amigos por correspondencia.

"Yo era un niño muy fantasioso y jugaba ser Doctor Who. Cualquier clóset se convertia en TARDIS y me disfrazaba. De hecho le pedí a mi mamá que me tejiera la bufanda que usaba el Doctor de Tom Baker y aún la conservo", relata.

En la actualidad, Martín Bonfil trabaja en Divulgación Científica en la Universidad Nacional Autónoma de México. "Siempre fui muy aficionado a la ciencia y este personaje tenía algo de científico. Me gustaba leer a los divulgadores de la ciencia y algo tuvo que ver Doctor Who porque ha sido una influencia constante en mi vida, como un ruido de fondo. Yo soy un auténtico Whovian".

Fan a la distancia

Cuando la serie dejó de transmitirse por completo en América Latina, a principios de los años ochenta, Martín se quedó sin su programa favorito. Hasta que un día descubrió en una revista que la serie seguía en el Reino Unido y que habían varias encarnaciones del viajero del tiempo que él no conocía.

"Ahí me sentí muy frustrado pensado que existía en otro país y que yo no podía verla", y agrega: "Pero descubrí que existía una revista oficial de Doctor Who y cuando un amigo de la familia fue a Londres le pedí desesperadamente que me trajera unos ejemplares y entonces logré suscribirme".

En marzo de 1982 Martín escribió una carta a la revista oficial de Doctor Who -la primera proveniente de un país hispanoparlante- en la que contaba su pasión por la serie, preguntaba sobre algunos ejemplares especiales y pedía que otros fans le escribieran para convertirse en sus amigos por correspondencia.

"Me puse muy feliz porque primero comencé a recibir docenas de cartas antes de que me llegara la revista con mi mensaje. Con varias personas la correspondencia duró unas tres o cuatro cuartas, pero hubo una muy especial con una chica mexicana de madre inglesa. Esa amistad la conservó hasta ahora", comparte Martín Bonfil.

Fue también gracias a esa amistad que Martín siguió siendo fan de Doctor Who pues cuando su amiga venía a México le traía los libros que narraban las aventuras del Time Lord.

Años después cuando la serie moderna regresó en el Reino Unido, en 2005, el entusiasmo regresó aunque tuvo que mirarla por internet cuando se podía y en DVD después.

Ahora con la transmisión del episodio para celebrar el 50 aniversario de Doctor Who, Martín también regresará en el tiempo.

"Voy a ir a verlo al cine vestido lo más parecido posible a algo relacionado con el Doctor Who y me voy a llevar mi bunfada del cuarto Doctor que además es muy calientita para cuando hace frío", y recuerda: "Me atrevía a salir a la calle con esa bufanda cuando tenía unos 18 o 20 años llamando la atención de la gente. Me veían muy raro porque nadie sabía que era eso. Ahora que la lleve al 50 aniversario la gente sí va a saber de qué se trata".

Derechos de autor de la imagen Getty

Contenido relacionado