Mandela y el rugby como herramienta unificadora

  • 5 diciembre 2013
Equipo de Rugby sin Fronteras. Cortesía Fundación Rugby sin Fronteras
Image caption El Equipo de Rugby sin Fronteras hizo un tributo a Mandela en Robben Island.

Los llaman "los locos de la paz". Y de alguna manera son una creación inspirada por el líder sudafricano Nelson Mandela.

Se trata de la Fundación Rugby sin Fronteras, una organización no gubernamental argentina, que mediante este deporte efectúa actividades de encuentro y reconciliación en zonas de conflicto.

"Tiene que ver con Mandela que usó el rugby como herramienta para lograr el objetivo de unir a su país", señaló a BBC Mundo Juan Bautista Segonds, fundador de la organización.

"Mandela representó un modelo de perdón, avance y encuentro", agregó.

Al ser liberado de prisión en 1990, tras 27 años en la cárcel por el gobierno que instauró la segregación conocida como Apartheid, el líder sudafricano no sólo llegó a la presidencia si no que profesó un mensaje de reconciliación que sorprendió a quienes esperaban algún sentimiento de revancha.

Y fue a través del rugby que Mandela puso semejante ideal en práctica, de cara al mundial de la disciplina que se efectuó en su país en 1995.

El equipo nacional, los Springboks, era un símbolo del apartheid al ser exclusivo de personas de raza blanca.

Pero por iniciativa de Mandela el equipo se abrió a jugadores negros y empezó a recorrer comunidades de esta raza, por lo general las más pobres del país. El objetivo era la reconciliación nacional entre los grupos étnicos.

La historia -que ha sido escrita en un libro de John Carlin y llevada al cine por Clint Eastwood en la película "Invictus"- conmovió al fundador de la fundación argentina.

"Me emociona recordarlo. Los springboks eran el símbolo del Apartheid. Y Mandela se puso la gorra del equipo", señaló Segonds.

"Por eso el rugby y el ejemplo de Mandela nos permitió tomar un camino y hoy son nuestros guías y referentes", afirmó.

Zonas de conflicto

Image caption El equipo de Rugby sin Fronteras estuvo en Malvinas / Falklands.

La inspiración de Mandela se tradujo en ejemplos concretos para la Fundación Rugby Sin Fronteras.

En 2009 llevaron a un equipo a las Islas Malvinas/Falkland para un intercambio ("por la paz", dice Segonds) con los isleños.

"Estuve cinco años tratando de lograr eso, buscando un punto de encuentro inspirado en la historia de Mandela, quien logró un evento superador", recuerda Segonds.

Sin embargo, cuando finalmente el encargado de deportes de las islas del Atlántico Sur respondió le comunicó que no estaban interesados.

"Pero cuando entendieron el modelo de Mandela aceptaron recibirnos. Sirvió para llegar a un encuentro con los isleños", señaló el director de la fundación.

Otro evento organizado fue un partido de rugby entre israelíes y palestinos en la Franja de Gaza, a fines del año pasado.

Ahí, en ese partido, fue que un periodista de Reuters escribió una nota llamándolos "los locos de la paz".

El próximo paso de la Fundación es tratar de lograr un encuentro entre personas de Corea del Sur y Corea del Norte. Intentan lograr un scrum (formación de rugby en forma de círculo) enorme entre coreanos de ambos lados del Paralelo 38 en la península asiática.

Aún no tiene fecha, ni lugar, pero ya se está organizando.

"Son eventos humildes y simples, pero con un mensaje enorme", aseveró Segonds.

Contexto

Image caption Hugo Porta, Juan pablo II y Mandela. Foto: cortesía de Hugo Porta

Alguien que vivió a través del rugby un proceso de reconciliación, fue el excapitán de la selección argentina (los Pumas), Hugo Porta.

Su prestigiosa carrera en el deporte, en el que fue considerado uno de los mejores del mundo en la década de los 80, lo llevó a ser nombrado embajador de su país ante Sudáfrica para reestablecer las relaciones rotas por el Apartheid.

En su misión, conoció directamente a Mandela, quien además lo condecoró.

"La primera vez que estuve con él fue antes de que asumiera, a fines del 91. Cuando entré a su oficina se me acercó, alto como es y me abrazó con esa sonrisa que tiene que encanta a la gente", recuerda Porta.

"El principal mensaje que tiene el rugby es la convivencia, y Mandela fue lo suficientemente inteligente para darse cuenta de esto y lo utilizó como un elemento importante de la cultura sudafricana, para unir a Sudáfrica detrás de un equipo", dice Porta.

El excapitán del combinado nacional del rugby argentino es presidente de la Fundación Laureus, creada en 2003, con el objetivo de ayudar a solucionar problemas sociales mediante el deporte.

"Él (Mandela) nos ha inspirado con su frase 'el deporte tiene el poder de cambiar el mundo'. Yo creo que los deportistas tienen gran responsabilidad y deben asumirla por el futuro del mundo", señaló Porta.

Algo que Mandela seguramente hubiese querido.