¿Qué hace el científico cubano Carlos Finlay en el "doodle" de Google?

  • 3 diciembre 2013
Carlos Finlay como el doodle de Google

La imagen del médico y científico cubano Carlos Juan Finlay fue este martes el doodle de Google. El motivo: el 180 aniversario de su nacimiento y un reconocimiento a su aporte a la medicina.

Finlay, hijo de un médico escocés casado con una francesa, fue el primero en teorizar sobre la transmisión de enfermedades a través de mosquitos.

La fiebre amarilla estaba matando a cientos de miles, no sólo en el Caribe y Suramérica sino en Estados Unidos y Europa. Durante siglos su origen había sido un misterio para la comunidad científica.

Pero en 1881, en una conferencia en Washington DC, Estados Unidos, este médico cubano propuso que podía ser transmitida por un mosquito y no por el contacto directo del enfermo.

Era la primera vez que alguien asomaba la idea de un vector biológico como el mosquito.

Su teoría fue objeto de burla y Finlay de humillación.

Enemigo clave

Tal y como lo recuerda el logo de Google, Finlay nació el 3 de diciembre de 1833 en Puerto Príncipe, hoy conocida como la ciudad cubana de Camagüey.

Tras estudiar primaria y secundaria en Francia y Reino Unido, este cubano terminó sus estudios de medicina en Filadelfia, Pensilvania.

Regresó a Cuba donde abrió una consulta como oftalmólogo, y paralelamente se dedicó a estudiar esta enfermedad, también conocida como vómito negro o plaga americana.

Se cree que esta enfermedad viral se originó en África y de allí dio el salto al continente americano y el resto del mundo debido al tráfico de esclavos.

Si bien en 1647 se dio el primer brote definitivo de fiebre amarilla en la isla de Barbados, fueron en los siglos XVII y XIX que estas epidemias azotaron al mundo.

La fiebre amarilla fue el gran aliado de Haití en su lucha por la independencia de Francia, pues cuando Napoleón decidió enviar su ejército para controlar la revuelta de esclavos, historiadores estiman que entre 35.000 y 45.000 soldados cayeron abatidos por esta enfermedad. En 1804 este país caribeño fue el segundo país del continente en independizarse, después de Estados Unidos.

Casi 100 años después de la derrota de Napoleón, los franceses volvían a ser derrotados por la enfermedad. Sus esfuerzos por construir un canal en Panamá se fueron al trasto en parte por la alta incidencia de fiebre amarilla y malaria.

Dos décadas de espera

Carlos Juan Finlay tuvo que esperar 20 años para que su trabajo fuera reconocido.

Image caption El Aedes aegypti es el transmisor de la fiebre amarilla.

Estados Unidos estaba desesperado por acabar con la llamada plaga americana. Además de haber tomado el testigo del canal en Centroamérica, las epidemias urbanas eran un verdadero problema de salud pública.

Por otra parte, debido al alto número de muertes por fiebre amarilla durante las guerras de EE.UU. con el Reino de España a finales del siglo XIX, los médicos del ejército empezaron a investigar sobre esta enfermedad.

Así fue como Walter Reed fue enviado a Cuba; y así fue como Carlos Juan Finlay reivindicó su teoría y reputación.

Tras descartar la hipótesis de que la causa del vómito negro estaba en el aire, Reed fue persuadido para que comprobara la teoría de Finlay.

No sólo la ratificaron, sino las recomendaciones de Finlay fueron aplicadas para que La Habana fuera la primera ciudad del mundo en erradicar la fiebre amarilla. El siguiente objetivo sería Panamá.

Carlos Juan Finlay murió en agosto de 1915 tras un accidente cerebrovascular en su casa de La Habana.

La vacuna de la fiebre amarilla no se desarrolló hasta los años 30 por el sudafricano Max Theiler. Pero esa es otra historia.

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