Por qué el Dalai Lama no va al funeral de Mandela

  • 10 diciembre 2013
Dalai Lama, Nelson Mandela
Image caption Los los líderes se reunieron en Ciudad del Cabo en 1996.

Un símbolo mundial de la paz y reconciliación no despedirá a otro símbolo mundial de la paz y reconciliación: el Dalai Lama, líder espiritual tibetano, es uno de los grandes ausentes de la multitudinaria ceremonia que se lleva a cabo en Johanesburgo para decir adiós al expresidente sudafricano Nelson Mandela.

En efecto, el Dalai Lama anunció, a través de un portavoz, que no irá al funeral del sudafricano, con el argumento de que es "logísticamente imposible en este momento".

Su ausencia será notable entre de las decenas de líderes mundiales que acuden al estadio de fútbol FNB. ¿La razón? No es específica. Pero revive episodios políticos incómodos para Sudáfrica.

Al Dalai Lama le fue negada la visa a Sudáfrica dos veces, en 2009 y 2011, lo que generó la indignación y protesta de algunos personajes importantes del país –como el mismo Mandela- así como alrededor del mundo.

Visas negadas

La primera vez que esto ocurrió en Sudáfrica fue en 2009.

El líder espiritual tibetano estaba invitado como uno de los oradores principales en la Conferencia de Paz que se realizaría en marzo de ese año, y en la que participaron varios otros personajes laureados con el Nobel de paz, pero el gobierno en Pretoria no aceptó su petición de visa.

Según indicó el portavoz del gobierno Thabo Masebe en el momento, no querían desviar la atención de la Copa Mundo 2010 con la visita del Dalai Lama.

Algunos de los participantes en la conferencia y amigos del líder espiritual tibetano, como el expresidente F. W. de Klerk, el Arzobispo Desmond Tutu o el mismo Nelson Mandela criticaron públicamente la negativa de la visa por parte del gobierno sudafricano.

Image caption A saber la noticia, el Dalai Lama lamentó la muerte de Mandela a quien se refirió como "amigo".

En 2011 un nuevo incidente con la visa del Dalai Lama generó una indignación similar.

Esta vez la invitación era a la celebración de los 80 años de Tutu, evento al que estaban convocados reconocidos personajes comprometidos con la paz y la libertad.

La oficina del gobierno de Sudáfrica encargada de la visa en Nueva Delhi, India, demoró el proceso hasta que eventualmente el Dalai Lama retiró la postulación.

El arzobispo Tutu reaccionó con dureza contra el gobierno y repudió el hecho de que a su amigo el Dalai Lama le fuera negada de nuevo la entrada al país.

En una entrevista a la BBC Tutu dijo "es increíble que semejante persona tan amable sea rechazada en nuestro país".

De los retrasos y el socio comercial

En 2012 una corte en Sudáfrica declaró ilegales las acciones que condujeron a la negativa de la visa al Dalai Lama, y determinó que la presión de China -principal socio comercial del país- había sido clave en los retrasos administrativos que evitaron la visita del tibetano.

Según la agencia de noticias AFP, Tutu alabó la decisión de la corte y dijo que esperaba invitar de nuevo al Dalai Lama a Sudáfrica.

"Espero verlo de nuevo pronto, tal vez lo invite a celebrar mi cumpleaños número 90", aseguró.

El líder espiritual budista ya había visitado Sudáfrica tres veces antes de que haber sufrido el rechazo en 2009 y 2011. En 1996 fue recibido por Mandela cuando era presidente.

El Dalai Lama vive en la ciudad de Dharamsala, India, desde 1959, tras un levantamiento independentista en Tibet contra China. Pekín lo acusa de fomentar el separatismo y, para intentar neutralizarlo, procura limitar sus viajes por el mundo advirtiendo a los gobiernos que le abran las puertas que hacerlo afectará las relaciones bilaterales.

"Como Martin Luther King, apoyaba muy en serio los principios no violentos de Ganhdi. Así que yo soy uno de los admiradores", declaró el Dalai Lama la semana pasada, tras enterarse de la muerte de Mandela.

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