Paraguay debuta en las Olimpiadas de Invierno

  • 1 febrero 2014
Julia Marino en Asunción (foto: Julia Marino) Image copyright Other
Image caption Julia Marino será la primera en llevar la bandera paraguaya a unos Juegos Olímpicos de Invierno (fotos: Julia Marino)

En Paraguay es muy inusual sentir frío. Siendo un país de clima subtropical, en invierno la temperatura promedia unos cálidos 20°C y no existe la nieve. Por eso quizás a más de uno le sorprenda enterarse que la nación sudamericana participará este año por primera vez en unos Juegos Olímpicos de Invierno.

Este hito histórico tiene nombre y apellido: Julia Marino. Así se llama la esquiadora de 21 años que representará a Paraguay en los Juegos Olímpicos de Sochi, en Rusia, que comenzarán el 7 de febrero.

¿Cómo llegó esta mujer, nacida en el pequeño pueblo de Bahía Negra, en la región nororiental del Chaco paraguayo –unas de las regiones más calurosas de la Tierra- a convertirse en la primera paraguaya que compite en unas Olimpíadas de Invierno?

Según le contó a BBC Mundo, fue obra del destino: “Cuando tenía ocho meses fui adoptada por mis padres, que son estadounidenses, y me criaron en la ciudad de Winchester, en el estado de Massachusetts, donde aprendí a esquiar”, relató la deportista durante una entrevista telefónica desde su hogar en Estados Unidos.

La joven siempre conservó la doble ciudadanía aunque en la práctica mantuvo pocos lazos con su país de origen, al que nunca volvió durante su infancia y adolescencia. Tampoco aprendió a hablar español.

Sin embargo, en marzo de 2013, tras obtener el segundo puesto en la Copa Mundial de la Federación Internacional de Esquí, en Sierra Nevada (España), que le permitió preclasificar para los Juegos Olímpicos de Sochi, Marino tomó una decisión drástica.

“Tenía buenas chances de clasificar para el equipo olímpico estadounidense, pero sentía que esta era mi oportunidad para ser vista en un escenario mundial y me pareció que si iba en representación de Paraguay era una gran manera de devolverle algo al país donde nací”, contó.

Nada sencillo

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Image caption Marino practica el estilo libre, una disciplina de esquí que debutará en Sochi.

Fue así como nació su idea de contactarse con las autoridades paraguayas para proponerles llevar al país por primera vez a unas Olimpíadas de Invierno.

“Fueron meses de enviar mails, contactar a las autoridades deportivas, presentar toda la documentación necesaria”, relató la deportista, quien recibió el visto bueno del equipo olímpico estadounidense para cambiar su nacionalidad.

Según Marino, una vez que vieron que su propuesta era seria, los encargados del Comité Olímpico Paraguayo (COP) le dieron su absoluto respaldo.

Aun así, no fue fácil tramitar el primer ingreso del país a la cita mundial más importante de los deportes de nieve. Al no contar con una asociación nacional de esquí (un requisito para participar en eventos internacionales), el COP debió hacer las veces de este organismo.

Finalmente, la Federación Internacional de Esquí aceptó en noviembre a Paraguay como miembro provisional y en enero Marino confirmó su lugar en Sochi, tras obtener los puntos necesarios durante las pruebas de preclasificación.

Orgullo guaraní

“Estoy tan orgullosa de representar a mi país de origen, es un honor enorme ser la primera paraguaya en unos Juegos Olímpicos de Invierno”, exaltó la joven a BBC Mundo tras su clasificación.

En noviembre pasado, Marino viajó a Asunción por primera vez desde que fue adoptada y allí conoció algunas de las tradiciones culturales de su país de nacimiento.

“Escuché el guaraní y probé el tereré (mate frío). ¡Es una bebida realmente distintiva!”, contó la esquiadora, que estuvo acompañada durante su visita por su madrina, una mujer paraguaya que se hizo amiga de sus padres cuando estudiaba en la universidad, en EE.UU.

Los medios locales siguieron con interés la visita. “Julia, abanderada guaraní en Sochi”, tituló el diario ABC Color, luego de que el presidente del Comité Olímpico Paraguayo, Camilo Pérez, presentara a la deportista durante una conferencia de prensa.

Pérez anunció que Marino quiere “hacer historia”. “(En Estados Unidos) era una deportista más entre miles, mientras que aquí será la única representante de esquí”, afirmó a la agencia Efe.

Pionera

En Sochi, Marino no sólo será una precursora por representar por primera vez a Paraguay. También lo hará disputando una categoría que hace su debut en estas Olimpíadas: el estilo libre, una forma de esquí en el que los competidores deben sortear distintos obstáculos y rampas, realizando saltos y piruetas. Los deportistas son juzgados por su destreza y creatividad.

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Image caption Marino compite en torneos nacionales desde los 12 años.

Se trata de una de las disciplinas más peligrosas del esquí. La propia Marino ya sufrió varias heridas desde que empezó a competir en torneos nacionales, a la edad de 12. A finales de 2013 se rompió una clavícula, pero la lesión no impidió que clasificara a comienzos de este año para Sochi.

Marino cree que tampoco será un impedimento para lograr una medalla en Rusia. La joven se tiene mucha fe. En 2010 logró la medalla de plata en las Olimpíadas Juveniles de Invierno, hazaña que espera igualar o mejorar.

Pero la competencia no será sencilla, en especial por parte de sus ex compañeras del equipo estadounidense, una de las delegaciones más fuertes.

Más allá de lo que ocurra, Marino –quien suspendió por un año sus estudios de psicología en la Universidad de Boulder, Colorado, para dedicarse enteramente a entrenar y competir- planea volver a visitar su tierra natal luego de los Juegos Olímpicos.

Su sueño es hacerlo con una medalla olímpica al cuello.

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