El náufrago salvadoreño pide que lo dejen en paz

  • 12 febrero 2014

Después de 13 meses extraviado en el mar y tras dos días de un viaje de vuelta a casa, sin duda más cómodo pero intenso por otras razones, José Salvador Alvarenga, el mundialmente famoso náufrago salvadoreño que apareció en la Micronesia, pidió que lo dejen en paz mientras se recupera.

Este miércoles el gobierno salvadoreño presentó un video de Alvarenga en la cama del hospital San Rafael de la capital salvadoreña, donde está internado, en el que se le escucha decir "estoy bien”, al tiempo que pide a los medios que respeten su privacidad.

A su llegada a San Salvador, la noche del martes, el pescador de 37 años no pudo pronunciar palabra porque, según dijeron fuentes de la cancillería salvadoreña a BBC Mundo, se vio abrumado por la cantidad de periodistas que le esperaban en el aeropuerto.

"Quiero que me dejen en paz. No quiero ser presionado por los medios, no quiero hablar con ellos”, dice Alvarenga en el video mostrado a la prensa.

La hazaña de José Alvarenga le ha valido aparecer en las portadas de todos los medios del país.

"No más preguntas o fotos. Quiero estar solo con mi familia, que me den tiempo para poder hablar después de que me recupere, porque ahora mismo, no estoy en condiciones de dar explicaciones”.

Sin embargo, en El Salvador y en el mundo entero, lo que muchos esperan es conocer por propia boca del náufrago cómo fue esa odisea de 13 meses que hasta ahora ha descrito muy someramente, y cómo logró sobrevivir tanto tiempo.

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Sin ayuda

Este miércoles las autoridades del Ministerio de Salud de El Salvador informaron que el estado de salud de Alvarenga es satisfactorio

La ministra María Isabel Rodríguez habló con la prensa tras visitar al repatriado en el Hospital San Rafael y aseguró que el náufrago le contó que varios barcos le negaron ayuda cuando estaba a la deriva.

"Nos contaba cómo pasaron varios barcos, incluso cerca de él; pidió auxilio y no se lo quisieron conceder", enfatizó Rodríguez en la rueda de prensa en el hospital.

"Nos dice que había perdido prácticamente la esperanza de volver al mundo", afirmó la ministra y explicó que varios barcos se negaron a ayudarle y asegura que hasta lo saludaron, mientras el hombre pedía socorro.

Desde que el 30 de enero apareció en las Islas Marshall, Alvarenga ha contado que pasó más de un año sólo en el Pacífico en una embarcación pesquera de siete metros y que sobrevivió a base de peces, aves y tortugas.

Todo empezó cuando el viaje de pesca que realizaba con un compañero mexicano se vio afectado por una tormenta que los dejó a la deriva con los motores dañados.

Alvarenga ha dicho que su compañero de travesía murió al mes de estar perdidos y que lanzó su cuerpo al mar.

Anemia "normal”

La ministra Rodríguez dijo que Alvarenga "tiene una condición física envidiable” aunque padece de una anemia "normal” dentro de un cuadro de desnutrición moderado.

La ministra resaltó que el pescador hizo todo lo necesario para mantenerse hidratado con su propia orina y también ingirió sangre de tortuga y añadió que el caso es "rarísimo”, debido a su rápida recuperación.

El director del hospital, Yeerles Ramírez, descartó que el salvadoreño haya sufrido un daño renal a causa de los 13 meses que permaneció a la deriva en el mar.

Aunque destacan su fortaleza física, los médicos aseguran que el estado psicológico del náufrago es "frágil” y que es dado a romper en llanto.

Por eso, en las próximas horas Alvarenga será sometido a chequeos para verificar su salud mental, por lo que se da por descontado que regrese a su pueblo Garita Palmera antes de uno o dos días.

Mientras tanto, en el pequeño pueblo de pescadores, está todo preparado para recibir a quienes algunos llaman el "hijo pródigo”, quien 14 años atrás dejó a su familia para buscar mejores horizontes.

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