5 especies animales amenazadas por el tráfico ilegal en América Latina

  • 19 febrero 2014
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Image caption La pesca del tiburón por su aleta en el Oceáno Pacífico está causando una seria reducción de la población en esta región del planeta.

La semana anterior, representantes de 45 países del mundo y de 11 organizaciones se reunieron en Londres para firmar un acuerdo en contra del tráfico ilegal de vida silvestre en el planeta, un negocio que factura unos US$19.000 millones anuales solo en África.

Sin embargo, las conversaciones que tuvieron lugar en el Zoológico de Londres, poco se refirieron a América Latina. Durante tres días las conferencias y esfuerzos se encaminaron a denunciar el exterminio de especies animales africanas.

"Es que en Sudamérica, por ejemplo, no tenemos una especie carismática como el rinoceronte o el oso panda, por eso nuestros problemas de tráfico de vida silvestre no son visibles en el mundo", le dice a BBC Mundo Bernardo Ortiz-von Halle de la organización Traffic.

Pero esa invisibilidad no significa que el problema no sea enorme. Según datos entregados por la fundacion WWF, en Brasil se genera el 10 por ciento de ese tráfico ilegal de vida silvestre global, que está avaluado en unos US$10.000 millones.

"En Sudámerica estamos más afectados por las especies exóticas y la extrema deforestación. No existe un control estricto por parte de las autoridades para evitar que comercialice de forma ilegal la fauna", explicó Ortiz.

Y añadió qué "al no existir un control, la voracidad ha debilitado a muchas especies en la región. Cuando acabámos con una especie, seguimos con la otra y así vamos arrasando con nuestros animales".

BBC Mundo analiza el caso de cinco especies de la fauna en América Latina que están siendo objeto de una intensa caza y pesca ilegal.

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Tiburones

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Image caption El tráfico de especies animales mueve millones de dólares.

En octubre de 2011, el gobierno de Colombia denunció una matanza de unos 2.000 tiburones en la isla Malpelo, ubicada en el Océano Pacífico, uno de los santuarios de flora y fauna del país sudamericano. En ese momento tanto el gobierno local como organizaciones ambientales denunciaron que barcos costarricenses habían perpetrado la masacre ambiental.

"El tiburón está sufriendo de una persecución en ambos oceános por su aleta. Lo de Malpelo es un síntoma de como la alta demanda de este producto en países como China está acabando con su población", afirmó Ortiz.

Según los informes que tienen las organizaciones defensoras de animales, hay especies de tiburones, como el de arrecife del Pacífico, que se han reducido a un 10% de su población original.

"Es que el precio de US$100 de un kilo de aleta de tiburón lo hace muy apetecible para el mercado de los traficantes", explicó a BBC Mundo Diego Amorocho de la fundación WWF Colombia.

En mayo de 2013, la Defensoría de los Habitantes de Costa Rica le pidió al gobierno de país que decretara una veda para la pesca de estos animales hasta que se pueda establecer su población real.

Jaguar

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Image caption El jaguar es afectado por la cacería y la reducción de su habitat.

Tal vez el animal más perseguido por los cazadores furtivos en Sudamérica es el jaguar, el felino más grande que habita las selvas de esta parte del mundo.

"Son muy pocos países que tienen un control riguroso para evitar que se lo cace", anotó Ortiz.

Pero no solo es la caza furtiva. La alta deforestación que se está viviendo en el continente esta reduciendo las fronteras naturales entre este felino y el hombre, por lo que el ganado, para poner un ejemplo, se ha convertido en una nueva presa.

"Eso ha causado que, para defender su propiedad, el hombre cace al jaguar con la disculpa de estar protegiéndose de un enemigo, cuando en realidad es que, gracias a la deforestación no le han dejado otra opción".

Lea: Intentan descifrar la misteriosa convivencia de jaguares y pumas

Merluza negra o bacalao austral

Este pez solo se reproduce en una región específica: el sur del Oceáno Atlántico, muy cerca de la región patagónica.

La merluza negra es un caso especial: su exótica carne es muy apreciada en el exterior, pero a la vez en el mercado interno de América Latina, lo que significa una alta demanda que es muy difícil de suplir de manera legal.

Esto ha ocasionado la sobreexplotación de la especie de manera ilegal por parte de pescadores provenientes de países asiáticos.

"Los países comprometidos en la convención de 2002 para proteger este animal de la extinción, no han cumplido con el acuerdo, lo que está generando una seria disminución de la población de la especie", denunció el director mundial de Traffic, Glent Sant, en julio de 2013.

Vicuña

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Image caption La de la vicuña es una lana muy valiosa.

A mediados de enero de este año, varios medios denunciaron la matanza de 100 vicuñas en la zona de Ayacucho, sur del Perú.

La razón de esta cacería es una sola: su lana es la más cara del mundo. Por cada kilo sin procesar se paga a casi US$500.

"En el caso de la vicuña, sí ha existido un compromiso con el gobierno y las organizaciones para llegar a proteger la especie, pero el motivo de tal protección es que existe un incentivo económico, de lo contrario, la vicuña estaría extinta", anotó Ortiz.

En la década de los 60 la población de vicuñas en América Latina estaba cerca de desaparecer, pero mediante un acuerdo con comerciantes y el gobierno, actualmente hay casi medio millón en la zona norte del país.

"A pesar de esas cifras, continúa teniendo mucha presión por parte de los cazadores furtivos, como en el caso de Ayacucho".

Pepino de mar

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Image caption El pepino de mar es muy apreciado en Asia.

El caso del pepino de mar sirve de ejemplo de eso que Ortiz califica como una cascada de depredación.

"Hace algunos años, nadie estaba detrás de este animal, pero como se fueron acabando otras especies, comenzaron a verlo como un producto exótico y a pescarlo sin consideración, aunque se encuentre a una profundidad de 800 metros, hasta allá lo van a buscar", señaló.

El pepino de mar no solo es utilizado como alimento en algunos países asiáticos , sino también como animal exótico en los acuarios. En México existe una clara prohibición de pescar este animal sin un permiso del gobierno.

"Lo que pasa con el pepino de mar es que entre más amenazada la especie, más valiosa se vuelve. Es un círculo vicioso", dijo.

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