La visión rusa sobre la crisis en Ucrania

  • 26 febrero 2014
Primer ministro ruso, Dimitry Medvedev
Medvedev dijo que quienes están en el poder ahora en Kiev condujeron un "motín armado".

¿Quiere saber cómo se dividen las posiciones de la Unión Europea y Rusia respecto a Ucrania? Para muestra, lo sucedido este lunes.

Del un lado, la responsable de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Catherine Ashton, visitó Kiev para discutir con el gobierno de transición el apoyo del bloque a "una solución duradera a la crisis política" y "medidas para estabilizar la situación económica".

Del otro, el primer ministro ruso, Dimitry Medvedev, dijo que su gobierno ve una amenaza en el cambio político de Ucrania, tanto para los intereses del país como para sus ciudadanos.

Y que quienes están en el poder condujeron un "motín armado".

"No hay nadie con quien podamos hablar ahora. La legitimidad de los órganos del Estado despierta serias dudas", agregó.

Lea: Y ahora, qué le espera a Ucrania

Multipolaridad

¿Y Estados Unidos? Michael McFaul, embajador estadounidense en Moscú le dijo a la BBC que la retórica Oriente versus Occidente no ayuda en esta situación.

Catherine Ashton (der.) se reunió el lunes con el presidente interino de Ucrania Olexandr Turchynov.

"Este no es el siglo XVIII, en que peleamos por esferas de influencia territoriales; este es el siglo XXI, en el que los estados pueden incrementar su interés económico con múltiples estados y múltiples acuerdos".

La multipolaridad propugnada por McFaul quedó clara en forma negativa a comienzos de noviembre, cuando se filtró una grabación de una conversación telefónica atribuida la secretaria de Estado asistente para Europa, Victoria Nuland; su interlocutor sería el embajador estadounidense en Kiev, Geoffrey Pyatt.

Lea: La grabación telefónica en la que EE.UU. desprecia a la UE

Los funcionarios quedaron mal por igual con la UE y con Rusia. De la primera, Nuland dice que "se vaya al diablo", en detrimento a sus acciones para solucionar la crisis en Ucrania.

De los rusos, Pyatt dice "si esto comienza a ganar importancia los rusos van a estar trabajando tras bambalinas para intentar torpedearlo".

Y la situación ganó muchísima trascendencia en la última semana.

Lea también: Comienza la transformación de Ucrania

"Occidente es destructivo"

Pocos días atrás, cuando Yanukóvich todavía no había caído, Fyodor Lukyanov, editor de la revista Russia in Global Affairs (Rusia en los Asuntos Internacionales), decía que lo más probable es que el presidente ruso Vladimir Putin creyera que Occidente estaba jugando un rol activo, y negativo, en la crisis de Ucrania.

Él cree que Putin le "teme al caos" y que el principal motor de sus políticas respecto a Ucrania "no es una voluntad expansionista, sino un deseo de que el caos no se extienda a Rusia".

"Occidente es destructivo", escribía Lukyanov en un artículo publicado en la BBC. "Es incapaz de entender la complejidad de la situación y actúa de forma primitiva, dividiendo a los actores en 'buenos' y 'malos', o destruyendo sistemas indeseables en forma deliberada".

"El resultado siempre es el mismo: las cosas se ponen peor".

Y, además, agrega Lukyanov, "el deseo de limitar la influencia rusa y entorpecer las iniciativas de Moscú es el imperturbable imperativo de la política occidental".

Mikhail Rostovskiy, quien escribe en el diario Moskovskiy Komsomolets, también hace una lectura asociada a la idea de esferas de influencia de la que descree el embajador de EE.UU. McFaul.

Rostovskiy cree que Rusia fue "superada tácticamente" en Ucrania, pero que si tiene más cuidado en el futuro podría limitar sus pérdidas geopolíticas.

La prensa rusa

La prensa sensacionalista rusa parece ir en la misma línea, según un dato dado a conocer este lunes por BBC Monitoring.

En el diario Komsomolskaya Pravda, Andrey Baranov escribe que no existe una figura unificadora en el actual panorama político ucraniano y predice que los más "astutos e inescrupulosos recibirán el apoyo de Occidente".

Lukyanov cree que Putin (en la foto) ve a todos los políticos ucranianos como poco confiables.

Sin embargo, volviendo a Putin, Fyodor Lukyanov, dice que el presidente ruso probablemente ve a todos los políticos ucranianos como poco confiables, incuido el propio Yanukóvich.

En esa línea, un editorial del diario económico Vedomosti dice que Moscú reconoce que el fracaso de Yanukóvich es principalmente causa de las acciones del propio expresidente y su gente.

Y en el Moskovskiy Komsomolets, Mikhail Rostovskiy dice que "políticos de la clase de Yanukóvich van y vienen, pero que Rusia y Ucrania siguen siendo los vecinos más cercanos", por su pasado e idioma comunes.

El idioma ruso

Ucrania y Rusia no hablan el mismo idioma, estrictamente. En el este de Ucrania es más común que se use el ruso, sí, pero en el oeste se habla ucraniano.

De todos modos, estas diferencias no son tajantes y en ambos lados hay variaciones, mezclas, adaptaciones. Además, el centro del país es testimonio de esa mezcla cultural.

De hecho, como las posiciones no son tan claramente geográficas, simpatizantes de unas y otras posturas se cruzan constantemente.

Por ejemplo, en la plaza central de Járkov, segunda ciudad del país, ubicada en el este del territorio, donde el idioma ruso es predominante, había este lunes unos 200 o 300 manifestantes favorables a las protestas de Kiev y un número similar contrarios a ese movimiento, según Yuri Maloveryan, reportero de la BBC en el lugar.

El alcalde de Járkov, Genady Kernes, dice que Viktor Yanukóvych es historia y que él está listo para trabajar con Kiev.

Entertanto, fiel reflejo de la calle, los líderes locales han dicho que no quieren una ruptura de Ucrania, pero han cuestionado la legitimidad del Parlamento en Kiev.

Esa tensión constante no deja de agitar temores asociados a las diferencias políticas y culturales que existen dentro del país, aunque sean menos geográficamente extremas de lo que a veces se reporta.

Memorias del nazismo

"Mi abuelo, de 83 años, tiene miedo de lo que está sucediendo, teme que los fascistas hayan tomado Ucrania y que los judíos vayan a ser los primeros en sufrir", cuenta un colega de BBC Rusia.

Su abuelo vive en Járkov y tiene viva la memoria de la Segunda Guerra Mundial, cuando ciertos sectores nacionalistas del oeste del país colaboraron con los nazis que invadieron Ucrania y entregaron a miles de judíos.

Uno de los tres principales grupos opositores que participaron en las protestas desde noviembre en la Plaza de la Independencia de Kiev es nacionalista y el hombre teme que su ascenso represente un riesgo para él y los suyos.

A comienzos de la era soviética Járkov fue capital de la República Socialista Soviética de Ucrania, hasta 1934. Su población había recibido con los brazos abiertos a los Bolcheviques. No había sido tan así en el occidente del país.

Los regionalismos

Esta relación dispar de las regiones de Ucrania con Rusia a lo largo de la historia podría ser algo que el gobierno de Putin podría utilizar.

El diario Vedomosti cree que Moscú podría utilizar el estatus de la lengua rusa en el este y sur de Ucrania como elemento de negociación.

Y Lukyanov, de Russia in Global Affairs, también cree que el Kremlin podría profundizar los contactos con las regiones que define como prorrusas.

Pero Vedemosti hace una advertencia al Kremlin: "Es importante entender que la aspiración de jugar con las contradicciones entre las regiones o intentar poner bajo protección rusa las regiones del este y Crimea tendría un efecto negativo (...) y sería poco efectivo económicamente".

Economía

El efecto económico de la crisis se está volviendo una creciente preocupación.

En ese sentido, el influyente diario de negocios ruso Kommersant advierte que "cuanto más dure el periodo en que grupos de milicianos reemplacen a la policía y aprueben sus propias leyes, más profunda será la crisis económica y más cercano el riesgo de caer en cesación de pagos".

La deuda pública del país es de US$73.000 millones y durante 2014 debe enfrentar pagos por unos US$6.000 millones.

El ministro interino de Finanzas de Ucrania, Yuriy Kolobov, dijo que Ucrania necesita en forma urgente unos US$35.000 millones de ayuda extranjera.

Por la incertidumbre política se prevé que Rusia suspenda la entrega de un crédito por US$15.000 millones que había comprometido en diciembre.

Por su parte, representantes de la Unión Europea sugierieron que Ucrania podría recibir ayuda financiera a través del Fondo Monetario Internacional, pero esto aún no se ha concretado.

Contenido relacionado