El falso grito sexual del pavo real: un arma de seducción

  • 12 marzo 2014

Los pavos reales machos, famosos por el despliegue de las espectaculares plumas de su cola, emplean también otros trucos para llamar la atención de las damas.

Según observaron científicos canadienses, estas extravagantes aves emiten el sonido que hacen al copular –aunque no lo estén haciendo– para atraer a las hembras.

Los pavos reales poseen una gama amplia de llamados y durante el apareamiento producen un sonido distintivo.

Pero los biólogos, cuya investigación publica la revista especializada The American Naturalist, grabaron a machos de esta especie cuando hacían este sonido fuera de la vista de las hembras, lo que sugiere que tal engaño puede ser provechoso para ellos.

Derechos de autor de la imagen R Dakin
Image caption El falso grito sexual del macho podría convencer a las hembras de que son más activos.

Estas aves son uno de los ejemplos más obvios de "propaganda" de aptitud sexual en el mundo animal con su llamativo plumaje y el notable pavoneo de sus cortejos.

Los comportamientos relacionados con el apareamiento tienen lugar en áreas abiertas a las que los científicos se refieren como zonas de lek o arenas de cortejo.

Cuando un macho ha atraído con éxito a una hembra, se lanza hacia ella emitiendo un alarido distintivo antes de intentar aparearse.

Estos llamados son lo suficientemente fuertes como para que se oigan a distancia, por lo que los científicos querían investigar las razones de tal comportamiento.

"Es mucho más alto de lo que necesita para comunicarse solo con la hembra con la que está intentando aparearse", explicó Rosalyn Dakin, investigadora de la Universidad de British Columbia, en Canadá, y coautora del estudio.

La ventaja del macho fingidor

Dakin observó grupos de pavos reales que viven libremente en zoológicos y parques de América del Norte, donde esta especie fue introducida desde la India.

Y lo que notó es que los machos hacen su "grito de cópula" cuando no hay hembras cerca y que éstas son atraídas a la zona de lek por este sonido.

Dakin encontró que estos gritos falsos eran sorprendentemente comunes entre el 60% de los machos. Además, los machos "fingidores" eran los más prolíficos sementales del grupo.

La bióloga sugiere que estos machos podrían haber aprendido que este engaño tiene como recompensa la compañía femenina.

"Sabemos que el sonido aumenta las posibilidades de que una hembra se acerque y visite al macho, pero no sabemos aún si los machos obtienen algún beneficio físico de esto", dijo Dakin.

Si el grito falso resulta en un apareamiento exitoso, la bióloga señala que puede ser una evidencia de que las aves utilizan una "señal sexual deshonesta".

Al fingir que se están apareando cuando no lo están haciendo, los pavos reales podrían convencer a las hembras de que son más activos sexualmente –y por consiguiente más aptos genéticamente– que sus rivales.

Riesgo

Sin embargo, se cree que este tipo de engaño no es muy habitual en el reino animal porque puede conducir a una herencia genética más débil.

Se considera que invertir la energía en la crianza de ejemplares que podrían no producir más generaciones es algo "costoso" para las hembras.

Tales trucos también suponen el riesgo de que las hembras que hayan oído estas señales demasiadas veces las ignoren por completo.

"Observamos que un tercio de los gritos eran fingidos, lo cual es asombroso", dijo Dakin.

"La teoría predice que cuando el fingimiento ocurre mucho, los receptores deberían dejar de oír la falsa señal del todo. ¿Entonces qué es lo que permite a este engaño persistir en un índice tan alto?"

Según la investigadora, los falsos llamados podrían ser más comunes en el mundo animal de lo que se creía.

El siguiente paso en su trabajo será investigar si hay beneficios reproductivos para los machos que utilizan falsos gritos sexuales.

Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Los pavos reales machos son expertos en el arte de la seducción.

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