Presidente de Colombia confirma destitución del alcalde de Bogotá

  • 20 marzo 2014
Petro
Petro agotó todas las instancias legales en Colombia.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó la destitución del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, al anunciar este miércoles que su gobierno "no acoge las medidas cautelares" ordenadas el martes por la noche por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En una alocución al país, Santos afirmó que la justicia colombiana "había actuado de manera transparente, eficaz y oportuna" a la hora de evaluar la sanción en contra de Petro –ordenada en diciembre pasado por la Procuraduría– por lo que no cabía la intervención de un tribunal internacional.

"El gobierno de Colombia entiende la importancia y ha defendido el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Considera, sin embargo, que el papel de dicho sistema es complementario y alternativo, por lo cual solo debe operar en el evento de que no funcione o se dé una falla en el sistema interno", explicó el mandatario.

"Debo proceder de conformidad con la Constitución y las leyes", se justificó Santos, para inmediatamente después anunciar la designación del actual ministro del Trabajo, Rafael Pardo Rueda, "para que se encargue de la Alcaldía Mayor de Bogotá".

Según el corresponsal de BBC Mundo en Bogotá, Arturo Wallace, muchos en Colombia esperan que la decisión le ponga punto final a la situación de incertidumbre que inició cuando el Procurador ordenó la salida del alcalde bogotano del cargo, y su inhabilitación por 15 años, por supuestas ilegalidades en la reforma del sistema de recolección de basuras de Bogotá.

Críticas desde la izquierda

El ministro de Trabajo, Rafael Pardo, sustituirá a Petro al frente de la alcaldía.

"Pero desde el primer momento, Petro calificó la medida como un intento de golpe de estado y convocó a la gente a manifestarse en contra de su remoción", recordó Wallace.

"Y muy probablemente intentará seguir dando la batalla en las calles, aunque parece que más que marchas y movilizaciones su apuesta ahora pasa por la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente", indicó nuestro corresponsal.

Por lo pronto, varias personalidades de la izquierda colombiana han criticado duramente la decisión de Santos, afirmando que estaba enviando un mensaje negativo a los movimientos políticos de esa tendencia en el país.

"Petro es un exguerrillero desmovilizado que fue electo por voto popular. Mientras que el funcionario que lo destituyó –el Procurador Alejandro Ordoñez– un funcionario no electo que se identifica con los sectores más de derecha del país", explicó Wallace.

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"Y esa es una de las razones por las que el alcalde sostiene que la sanción en su contra no es sino un golpe de estado de la derecha que podría tener un efecto negativo sobre el proceso de paz con la guerrilla de las FARC. Una tesis que muchos en la izquierda, si bien no todos, parecen compartir", agregó.

De hecho, en su primera intervención luego de conocer la decisión del presidente, Petro no dudó en afirmar que su caso confirma que, cuando de la izquierda se trata, el voto en Colombia no parece tener validez.

"El hecho de que Juan Manuel Santos desconociera el voto popular, demuestra la incapacidad del mandatario para hacer la paz", dijo además en la Plaza de Bolívar, su lugar habitual de concentración.

Según el corresponsal de BBC Mundo, sin embargo, parece poco probable que Santos no haya tomado eso en cuenta a la hora de confirmar la destitución del alcalde.

"Y el presidente también debe haber sopesado cuidadosamente el impacto de su decisión sobre sus posibilidades de reelegirse, decidiendo que cederle autoridad a una instancia internacional en un caso tan polémico, luego de lo ocurrido con la Corte Internacional de Justicia de La Haya en la disputa territorial con Nicaragua, seguramente era la peor opción", agregó.

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