Argentina: el paro que retó al gobierno de Cristina Fernández

  • 10 abril 2014

Este jueves, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se enfrentó a la medida de protesta más fuerte desde la llegada del kirchnerismo al poder, en 2003.

Los principales gremios del país convocaron a un paro general en protesta por la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la inseguridad, entre otros temas.

El jefe de la rama opositora de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, señaló en una conferencia de prensa que la acción sindical paralizó el país.

“El paro ha tenido un acatamiento importantísimo y una adhesión importantísima. En muchos casos supero el 98%”, aseguró.

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Image caption Los principales accesos a la capital quedaron bloqueados. Foto: AP

La medida paralizó el transporte en gran parte del país: los trenes, omnibuses, aviones, subterráneos y puertos dejaron de funcionar. Los hospitales públicos (con excepción de servicios de emergencia), algunas escuelas, las estaciones de servicio y bares y restaurantes tampoco abrieron sus puertas.

Los aviones de cabotaje se suspendieron y varios vuelos internacionales de LAN y otras aerolíneas tuvieron que ser cancelados.

Mientras, el paro de transporte impidió que muchos argentinos que no querían hacer huelga acudieran a trabajar, dada la dificultad para conseguir taxis u otros medios de transporte, así como desabastecimiento en gasolineras y otros establecimientos.

Algunas empresas permitieron a su plantilla trabajar desde casa.

Mientras, los medios locales mostraron imágenes aéreas de las principales avenidas de la capital prácticamente vacías, algo atípico en cualquier otra jornada laboral.

Grupos de izquierda que adhieren al paro también organizaron una serie de "piquetes" -o cortes de tránsito- que dificultaron el acceso a Buenos Aires a primera hora de la mañana.

En la autopista Panamericana se produjo un enfrentamiento entre manifestantes y gendarmería que dejó varios heridos y detenidos.

“Algunos pretenden hacer creer que como consecuencia de los piquetes (cortes de tránsito) la gente no fue a trabajar. Hay reclamos que no tienen respuesta. Hay que resolver la inseguridad, la inflación, la devaluación”, dijo esta tarde Moyano, quien no descartó nuevas medidas en el futuro.

En el interior del país también se paralizaron los servicios de transporte.

En Córdoba la huelga de camioneros afectó a la industria y en Santa Fe algunos servicios públicos abrieron con menos empleados de lo previsto por las dificultades para llegar a los puestos de trabajo.

Inflación

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Image caption Hugo Moyano, líder de la CGT opositora, organizó el paro junto con otras centrales obreras más pequeñas.

Los sindicatos reclamaron que el gobierno permita mayores aumentos de sueldo para hacer frente al alza de precios, que este año registra las cifras más altas de la última década.

Consultoras privadas estiman que la inflación podría llegar al 40% en 2014.

Sin embargo, el gobierno presiona para mantener las "paritarias" –o acuerdos salariales entre gremios y empresarios- por debajo del 30% de aumento, para contener la inflación.

El jefe de gabinete de la presidenta, Jorge Capitanich, dijo que “es una actividad antidemocrática impedir que trabajadores vayan a trabajar” y aseguró que no hay razones para un paro nacional de esta naturaleza.

Capitanich acusó a los líderes sindicales organizadores de la huelga de alinearse con la oposición y de fomentar "un gran piquete nacional con paro de transporte", algo que estos negaron.

Moyano, de aliado a rival

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Image caption El gremio de los camioneros es el más poderoso de Argentina.

Moyano, uno de los principales actores del paro, es el sindicalista más poderoso de Argentina.

Durante los primeros nueve años de gobierno kirchnerista Moyano fue uno de los principales aliados del gobierno. Pero la creciente crisis económica fue convirtiendo al antiguo socio en enemigo.

El histórico líder de la central sindical más grande del país, la Confederación General del Trabajo (CGT), rompió con el gobierno en 2012, cuando la CGT se dividió en una ala progobierno y otra en contra, qué él lidera.

¿Cómo pasó este hombre de ser uno de los principales respaldos del gobierno a convertirse en uno de sus más vocales opositores? ¿Y por qué es capaz de movilizar a cientos de miles de trabajadores y paralizar al país?

Desde los años '90, Moyano fue ganando poder al frente del sindicato de camioneros, un gremio que se convirtió en el más fuerte de Argentina como consecuencia del desmantelamiento de la red ferroviaria, que obligó a que la mayor parte del transporte de bienes se realice por ruta.

Lea también: ¿Quién tiene la culpa de la decadencia de los trenes argentinos?

Durante esa década, se destacó como uno de los pocos líderes sindicales que se opuso a los gobiernos neoliberales de Carlos Menem (1989-1999) y Fernando De la Rúa (1999-2001).

Pero su auge se dio con la llegada al poder de Néstor Kirchner, en 2003. Kirchner decidió unificar el movimiento obrero bajo el paraguas de la CGT, lo que permitió a Moyano alzarse como el máximo sindicalista del país.

Poder

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Image caption El gremio de los camioneros es el más poderoso de Argentina.

Según el sociólogo Heriberto Muraro, para entender el peso que tiene Moyano en Argentina es necesario primero entender la historia del sindicalismo en el país.

"En los años 40 el presidente Perón impulsó el movimiento sindical, unificando a los gremios por ramo, dándoles personería jurídica y obligando por ley a las patronales a descontar dinero de sus empleados para los aportes gremiales", afirmó a BBC Mundo.

Así, Argentina se convirtió en uno de los países con mayor fuerza sindical del mundo.

Pero si bien el peronismo y el sindicalismo nacieron mano en mano, no siempre se quedaron unidos.

El mismo Perón sufrió los embates gremiales en los años 50 como ahora le ocurre al actual gobierno, que también se define como peronista.

Las paritarias

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Image caption La presidenta Cristina Fernández de Kirchner enfrentó su protesta más extendida este jueves.

El concepto de las paritarias -la fuente de uno de los reclamos principales del paro de este jueves- nació también del peronismo, y fue una de las bases económicas del gobierno kirchnerista.

En los últimos años, el aumento de la inflación a niveles cercanos al 25% llevó a acuerdos que incrementaron los salarios por encima del 30%.

Pero a partir de 2012 el gobierno intentó forzar paritarias más bajas, ante un escenario económico más adverso.

Eso llevó a que Moyano rompiera su vínculo con el kirchnerismo. En junio de 2012 convocó a un paro de camioneros que dejó sin combustible a varias zonas del país y causó enormes trastornos en las gasolineras.

Ahora, con la medida convocada para este jueves, pretende paralizar completamente al país.

Algunas encuestas muestran que Moyano es una de las figuras más odiadas de Argentina, y en las pasadas elecciones legislativas de 2013 sufrió una dura derrota.

No obstante, Emilia Delfino, coautora del libro "El hombre del camión", sobre la vida del sindicalista, explicó a BBC Mundo por qué sigue siendo uno de los hombres más poderosos del país:

"Maneja la distribución del dinero, de los alimentos, del combustible. También tiene a su cargo los peajes, los puertos y los aeropuertos. En esencia, maneja la economía", resumió Delfino.

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