El secreto de la atleta que bate récords a los 95 años

  • 7 mayo 2014

La gente en los países ricos vive cada vez más años. ¿Pero es una vida más larga sinónimo de una vida mejor? ¿Y en qué medida podemos influir en la forma en la que envejecemos?

A sus 95 años, la canadiense Olga Kotelko lleva acumulados más de 30 récords mundiales y 750 medallas de oro.

Pero todos estos honores no los consiguió de joven. Kotelko empezó a competir a los 77 años.

"La edad es sólo un número. Lo más importante es tu actitud hacia las cosas que te pasan", dice esta mujer criada en el campo, que sobrevivió a sus diez hermanos y a la mayoría de sus amigos.

Genes 25%, estilo de vida 75%

¿Entonces, es posible –como sugiere Kotelko- controlar cómo nos afecta el paso de los años y convertirnos en superhéroes de la tercera edad?

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Image caption Los beneficios de hacer ejercicios y seguir una dieta saludable están ampliamente reconocidos.

Según investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, cada 24 horas añadimos un promedio de cinco horas a nuestras vidas. Es decir, un poco más de dos meses por año y al menos dos años por década.

Esto, gracias a una mejora en las condiciones de vida y a los avances médicos.

Si bien en el caso de Kotelco su estado físico se debe, en parte, a sus genes, de acuerdo a numerosas investigaciones estos determinan solo en un 25% cuán larga será nuestra existencia: el restante 75% depende del estilo de vida.

Y aunque todos sabemos que la clave está en seguir una dieta saludable y hacer ejercicio con regularidad, hay otros aspectos menos conocidos que tienen una influencia positiva.

Amigos contra la fragilidad

Carol Holland, directora del centro para una vejez saludable de la Universidad de Aston, en Reino Unido, dice que uno de los descubrimientos más sorprendentes de los últimos años es la importancia de la amistad -el tiempo que compartimos con amigos- para envejecer sanamente.

"Cada vez más estudios muestran que cuanto más amigos tienes a los 50, 60 años, es menos probable que estés solo cuando seas anciano. Y cuanto menos aislado estés, es menos probable que te vuelvas frágil con el tiempo", señala Holland.

Por otra parte, uno de los estudios más grandes sobre envejecimiento que se llevó a cabo en Inglaterra concluyó que la gente que estaba más aislada tenía menos probabilidades de sobrevivir en un período de siete años que aquellos protegidos por una red social amplia.

Esto puede deberse a que los amigos pueden detectar los signos de un problema de salud y persuadirnos de buscar ayuda.

Además, cuando se trata de prevenir la depresión, los amigos pueden llegar a ser más importantes incluso que la familia.

Pensamiento positivo

Image caption Mantener una visión positiva sobre el envejecimiento ayuda a vivir más y mejor.

Becca Levy, investigador de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, notó que la gente mayor que ve el proceso de envejecimiento con buenos ojos tiende a vivir más que aquellos que lo consideran algo negativo.

Un estudio en Reino Unido -que involucró a 9.000 personas- concluyó que aquellos que más disfrutan de la vida viven más, independientemente de su estado de salud o su situación económica.

Otro aspecto poco conocido se refiere a la memoria. Se da por sentado que ésta empeora con los años. Sin embargo, según Ian Deary, profesor de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, algunas partes de nuestra memoria mejoran con la edad, como por ejemplo nuestra capacidad de almacenar y recordar conocimiento general y vocabulario.

"Por lo general, con los años, nos debemos preparar para saber más que los jóvenes, pero no para ser tan rápidos en asimilar cosas nuevas", explica Deary.

Y, aunque es muy común y arraigado el temor al deterioro ligado a la vejez, investigaciones recientes muestran que la mayoría de los ancianos viven felices y son independientes.

"La realidad demuestra que la forma en la pensamos sobre la vejez está cambiando significativamente", dice James Goodwin, director de la ONG británica Age UK.

"Mucha gente de más de 85 años nos dice que, a pesar de sus condiciones crónicas, todavía pueden ver a sus familiares y amigos, y que se sienten bien", concluye Goodwin.

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