EE.UU: el efecto Cantor sobre la reforma migratoria

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Image caption Ni los comentaristas políticos más veteranos esperaban la derrota de Cantor.

Washington amaneció este miércoles convulsionado con la derrota del líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Eric Cantor, en las primarias del distrito 7 de Virginia frente a David Brat, un desconocido profesor de economía afín al grupo ultraconservador del Tea Party.

Ni los comentaristas políticos más veteranos de la capital estadounidense esperaban que Cantor -número dos de los republicanos tras el presidente de la Cámara, John Boehner, y principal candidato para sucederle en ese puesto- perdiera la batalla interna de cara las elecciones legislativas del próximo noviembre.

La impresión generalizada es que con la victoria de David Brad -quien ha basado parte de su campaña en sus posiciones antinmigrantes y en presentar a Cantor como parte del establishment de Washington- el Tea Party ha obtenido su victoria más importante.

Además, son muchos los que creen que la derrota de Cantor -quien anunció que el 31 de julio próximo dejará su puesto como líder de la mayoría de la Cámara-- ensancha la brecha que separa a los republicanos más moderados de aquellos que con un mensaje populista intentan atraer a los votantes más conservadores.

La reforma de la discordia

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Image caption David Brad ha basado parte de su campaña en sus posiciones antinmigrantes.

Pese a que Cantor, de 51 años, nunca había apoyado el proyecto de reforma migratoria integral que había sido aprobado el pasado julio por el Senado de EE.UU. -y que había recibido el beneplácito de los demócratas y de algunos de sus compañeros republicanos- sí se había mostrado favorable a legalizar la situación de los inmigrantes que fueron traídos al país siendo niños.

Su rival en las primarias de Virginia utilizó este argumento para acusar a Cantor de estar a favor de una amnistía para los indocumentados y, pese a que en los últimos meses el líder de la mayoría republicana en el Congreso, había endurecido sus posturas sobre la inmigración, la estrategia parece que no funcionó.

Este miércoles, tras anunciar que abandonaba su puesto, Cantor aseguró que su posición sobre inmigración "no ha cambiado" y que cree que "el sistema está quebrado", por lo que "se ha de llegar a un acuerdo para repararlo", mostrándose partidario de modificar aspectos concretos de la legislación actual más que de llevar a cabo una reforma migratoria global.

En las últimas horas muchos comentaristas han señalado que la derrota de Cantor hará imposible que, como esperaban los grupos que abogan por los derechos de los inmigrantes, en los próximos meses pueda aprobarse una reforma total o parcial del sistema migratorio estadounidense.

Según argumentan, sus compañeros del partido republicano que deben revalidar sus escaños en el Congreso en los distritos más conservadores con escasa presencia de votantes de origen hispano, evitarán posicionarse sobre este asunto para no dar argumentos a sus contrincantes del Tea Party.

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Image caption Cantor fue acusado de querer una amnistía para los indocumentados.

¿Herida de muerte?

Frente a esta idea, hay quienes apuntan que, con o sin la derrota de Cantor, las posibilidades de que se aprobara una reforma eran escasas por la falta de apoyo en la filas republicanas.

Además, señalan que la cuestión de los indocumentados no debe haber tenido tanto peso en lo que le ha ocurrido a Cantor, ya que otros republicanos que sí se han mostrado abiertamente favorables a una reforma migratoria -como el senador de Carolina del Sur Lindsey Graham o la congresista de Carolina del Norte Renee Ellmers- han ganado las primarias cómodamente derrotando a políticos afines al Tea Party.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, tampoco cree que la derrota de Eric Cantor deba influir en el debate sobre la reforma en el Congreso estadounidense y este miércoles aseguró que eso es lo que le piensa transmitir al presidente de la Cámara de Representantes John Boehner.

Habrá que esperar para saber si la reforma está herida de muerte, aunque no hay duda que el batacazo de Cantor -el primer líder de la mayoría de la Cámara de Representantes en perder la nominación para la relección desde que se creó este puesto a fines del siglo XIX- hará que muchos republicanos se replanteen sus estrategia de cara a los comicios de noviembre.

¿Caerán en la tentación de radicalizar sus mensajes sobre los indocumentados para atraer a los votantes más a la derecha?

Algunos creen que ello podría resultar contraproducente, ya que alienarían a los electores hispanos, un grupo que cada vez tiene más peso y que podría impedir que los republicanos regresen en un futuro próximo a la Casa Blanca.

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