Un tour por el mundo de la corrupción

  • 14 junio 2014
Uno de los tours de corrupción en Praga
En los "tours de corrupción" los turistas visitan edificios públicos y grandes obras de presupuestos astronómicos (foto: cortesía www.corrupttour.com).

En el laberíntico Jardín Franciscano de Praga, un oasis urbano escondido en el corazón de la República Checa, una curiosa ceremonia está teniendo lugar.

Un hombre y una mujer en uniformes negros, con bandas azul pálido y naranja prendidas del hombro, se preparan para otorgarle el mayor reconocimiento académico de su organización a un grupo de novatos nerviosos.

Turistas y empleados de oficina no logran disimular su curiosidad y se esfuerzan por leer las ornadas letras que están siendo grabadas en grandes rollos de papel con hermosa caligrafía.

Las inscripciones dicen "Maestros en Administración de Corrupción".

"La corrupción no es sólo dinero que se gasta de manera indebida. La corrupción es el abuso de la confianza y la red de poder que se construye con ese mismo dinero", dice Petr Sourek, fundador de lo que, dice, es la primera agencia de turismo de corrupción del mundo.

Sourek dice que su agencia es única en el mundo (foto: cortesía www.corrupttour.com).

Por unas pocas decenas de euros, Petr y sus colegas lo llevan a uno en un tour de los principales sitios de interés de la corrupción, el favoritismo y el nepotismo que plagaron la transformación checa de una economía socialista planificada al libre mercado capitalista.

"Lo percibo como una amenaza a nuestras libertades, porque si estas estructuras mafiosas son lo suficientemente fuertes, son capaces de intimidar a los ciudadanos", le dice a la BBC.

Los tours -de los que hay varios- le dan a los visitantes una idea de lo que pasó con las enormes sumas de dinero de los contribuyentes que han desaparecido en los bolsillos de empleados públicos y empresarios de dudosa reputación.

Es una excursión rápida que pasa por villas ostentosas, proyectos públicos de infraestructura masivamente pasados de presupuesto y corredores desolados de oficinas gubernamentales.

Reciclando la corrupción

Al final del recorrido, se le entrega a los miembros del grupo un souvenir único: un "título" en administración de corrupción, en alusión a los muchos funcionarios y políticos acusados de comprar o de sacar sus cualificaciones académicas por la "vía rápida", incluyendo -la mayor de las ironías- títulos en Derecho.

Petr Sourek no ve ningún problema en sacarle provecho de la corrupción. Al contrario.

"Es exactamente esta contradicción la que me propongo destacar en el Tour Corrupto", dice. "El turismo de corrupción es un negocio que se alimenta de lo que alimenta al negocio. Reciclamos la corrupción".

En un momento determinado se detiene bajo las oficinas de Roman Janousek, un empresario multimillonario cuya influencia una vez se consideró tan grande en Praga, que se lo llamaba el "alcalde en las sombras" y se lo apodaba "Voldemort" por supuestamente vender propiedades pertenecientes a la ciudad, por manipular licitaciones y supervisar enormes proyectos de desarrollo, todas acusaciones que él niega.

Sourek dice querer destacar las contradicciones y peligros de la corrupción.

El 30 de abril Janousek fue sentenciado a tres años de cárcel por causar daños físicos graves en un accidente de tránsito de menor envergadura, después del cual -alega la fiscalía- deliberamente estrelló su lujoso Porsche Cayenne contra el otro conductor, que había saldio de su vehículo para protestar. Janousek asegura que es inocente y es probable que apele.

Como para tumbar gobiernos

¿Qué tan grave es la corrupción en la República Checa? Ciertamente lo suficiente grave como para tumbar gobiernos.

En junio del año pasado, policías con rostros cubiertos con balaclavas hicieron una redada a la sede del gobierno, en el marco de un escándalo de sexo, espionaje y sobornos que significó el fin de los días de Petr Necas como primer ministro del país. Las oficinas de varios empresarios -incluido Janousek- también fueron objeto de la acción policial.

Se trató de un amargamente irónico final para un gobierno que había hecho más que ningún otro por darle vía libre a los detectives y los fiscalíes a quienes se les había encargado la tarea de aplicar mano dura contra la corrupción de alto nivel.

Krnavoca cree que era ingenuo pensar que el país iba a cambiar en sus primeros <br>20 años de existencia.

Pero la corrupción es notablemente difícil de medir con exactitud.

La ONG dedicada al tema de la corrupción Transparencia Internacional ubicó a la República Checa en el puesto 57 de un total de 177 países en su encuesta de 2013 para el Índice de Percepción de Corrupción, que mide la percepción de los ciudadanos sobre el nivel de corrupción del sector público de un país.

La nación cayó desde el puesto 48 que había obtenido en 2012.

"Es el mismo problema en muchos otros países que emergieron de un pasado comunista", dice Adriana Krnacova, quien se encargó del caso checo de Transparencia Internacional entre 2001 y 2007 y ahora es viceministra del Interior.

"Somos un país muy joven. Hemos existido sólo por 20 años, y sería muy ingenuo pensar que después de dos décadas -una generación- todo iba a cambiar", dice Krnacova.

¿Vientos de cambio?

Pero hay historias inspiradoras que dan cabida a la esperanza.

La República Checa obtuvo el puesto 57 en el último ranking de Transparencia Internacional.

En 2010 un abogado ciego llamado Ondrej Zavodsky fue despedido de su trabajo como jefe del servicio legal del Ministerio del Interior. Zavodsky asegura que fue en represalia por dar la voz de alarma sobre una serie de contratos sospechosos que tenía le correspondía escrutar.

Tras su despido envió copias de los documentos a la policía y al ministro del Interior mismo, sin ningún resultado. Él su familia comenzaron a recibir amenazas a través de llamadas telefónicas.

El caso llamó la atención de los medios de comunicación. La presión de la opinión pública llevó a una auditoría interna que reveló serias fallas.

Hoy Ondrej Zavodsky es viceministro de Finanzas.

"Las cosas han avanzado. Eso es evidente con sólo mirar mi propio caso", Zavodsky le dice a la BBC, mientras que su perro guía ojea un pavo real que se tongonea entre el esplendor barroco del Jardín Waldstein.

"Recientemente me nombraron viceministro de Finanzas para la propiedad estatal y la lotería nacional, un puesto que implica quizás el mayor riesgo de corrupción en la administración estatal, y el ministro me dio carta blanca para asegurar la transparencia de los flujos de dinero".

Es, ciertamente, un signo de que las cosas están empezando a cambiar.

"Y ésta es una fábrica nunca terminada, por millones de millones de dólares"... El negocio de tours de corrupción parece tener un nicho asegurado por años (foto: cortesía www.corruttours.com).

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