¿Es la crisis en Irak un fracaso de la política de EE.UU.?

  • 13 junio 2014
guardia de seguridad iraquí Image copyright AFP
Image caption Irak vive jornadas de intensa violencia tras la ofensiva de ISIS.

¿Qué pasó con el Irak "soberano, estable e independiente" que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo haber dejado en 2011, cuando anunció el retiro de sus últimos soldados tras una intervención militar de casi una década?

Casi tres años después de esa declaración, Obama explicó este jueves que está considerando "todas las opciones" para ayudar a que la estabilidad vuelva a ese país acosado por una ola de violencia a manos de insurgentes del grupo radical Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS, por sus siglas en inglés).

El avance militar de ISIS en Irak ha sido aprovechado por la oposición republicana en Estados Unidos para calificar como un "fracaso" la política de Obama en Medio Oriente.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, dijo que el progreso de Irak está en riesgo y le pidió a Obama que se involucre.

Los rebeldes "están a 160 kilómetros de Bagdad, ¿y qué está haciendo el presidente? Echándose una siesta", criticó Boehner.

¿Revelan estas jornadas de intensa violencia una falla de la política estadounidense en Irak?

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Irak al volante

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Image caption La violencia en Irak ha llevado a cientos de miles de personas a escapar de sus hogares.

James Jeffrey, embajador de Estados Unidos en Irak entre 2010 y 2012, cree que sí.

En diálogo con la BBC, Jeffrey dijo que "las mismas razones por las que entramos allí (a Irak) son los mismos temas que están en juego hoy. Por ello esto es un fracaso".

"El problema es que nuestras metas en Irak fueron contradictorias por naturaleza", explicó. "Queríamos crear un país estable, maduro y seguro, pero también queríamos crear un país con autodeterminación y no queríamos liderar una empresa colonial durante décadas".

"Así que al final los iraquíes tuvieron que sentarse en el asiento del conductor y una de las cosas que hicieron fue decidir que no permitirían un acuerdo de fuerzas que nos dejaría mantener tropas allá".

Según Jeffrey, una de las formas en que se podría contener la violencia es precisamente con ayuda militar estadounidense.

El exembajador, sin embargo, hizo una aclaración: "Dado el rol que ha jugado Estados Unidos desde 1945, cuando algo malo ocurre en el mundo hay una tendencia a sentir que es un fracaso estadounidense, pues si Estados Unidos hubiera sido más inteligente o hubiera hecho más esfuerzos posiblemente habría podido evitarlo".

Pero Irak es un caso especialmente importante para Estados Unidos por el papel que ha desempeñado ese país en la política exterior de Washington en la última década: el propio Obama explicó en 2011 que más de 1,5 millones de estadounidenses prestaron servicio allá, más de 30.000 resultaron heridos y casi 4.500 murieron.

Condiciones para la retirada

A diferencia del exembajador, el analista de contrainteligencia Patrick Johnston, de la Corporación Rand, un centro de estudios con oficinas en Washington, cree en diálogo con BBC Mundo que es exagerado hablar de fracasos.

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Image caption Obama dijo que está considerando todas las opciones para frenar el avance de ISIS.

Johnston dice que algunas de las condiciones que puso Estados Unidos para una retirada aceptable "fueron cumplidas" en su momento. En particular, menciona el establecimiento de un gobierno elegido o que la "guerra civil entre sunitas y chiitas se hubiera disipado en gran medida".

Además, el analista cree que el problema no está solo en Irak sino también en la vecina Siria, donde ISIS controla un territorio considerable en el este y se ha fortalecido durante la guerra.

Según Johnston, es fácil cuestionar la situación en retrospectiva, pero en el momento de la retirada de Estados Unidos, la guerra en Siria no había aumentado hasta el extremo actual.

De ahí que la política de Estados Unidos en Irak probablemente habría sido distinta de haber podido prever la intensificación del conflicto sirio.

La Casa Blanca, por su parte, ha tratado de separar los conflictos en Siria e Irak, como dijo este miércoles el portavoz Josh Earnest.

Sin embargo, en la clase política de Washington hay una preocupación evidente por el hecho de que el mismo grupo, ISIS, esté trabajando en los dos países y amenazando la seguridad regional.

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Image caption Una de las ciudades afectadas por la ola de violencia de ISIS es Mosul, la segunda del país.

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