El día más peligroso en la vida de un bebé prematuro

  • 30 junio 2014
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Bebé prematuro

El día en que nace un bebé prematuro es el más peligroso de su vida. Es cuando el riesgo de muerte y discapacidad es más alto. Es por ello que doctores de todo el mundo están trabajando para ayudar a que más bebés sobrevivan a ese día crucial.

De los 15 millones de bebés prematuros que nacen cada año en todo el mundo, un millón morirá.

Los pequeños que nacen muy pronto son vulnerables a infecciones y pueden tener dificultades para respirar debido a que sus pulmones no están completamente desarrollados.

No se sabe muy bien la razón por la cual un bebé nace antes de tiempo, pero entre las cosas que aumentan las probabilidades de un parto prematuro están la edad de la madre, algunas infecciones y si la mujer ha tenido antes un bebé prematuro.

La definición médica de nacimiento prematuro es cuando el parto se produce más de tres semanas antes de la 40 de gestación. El riesgo es mayor en las mujeres de bajos recursos, con múltiples nacimientos (gemelos o más) o cuando tienen preeclampsia, que hace que suba la presión arterial y cuyo único tratamiento es inducir el parto.

La malaria también puede hacer que el bebé nazca antes.

La brecha de supervivencia

Fue sólo hace dos años que se publicó el primer informe sobre prematuridad.

Según el reporte de acción global Born Too Soon(Nacido demasiado pronto), intervenciones de bajo costo podrían prevenir cada año hasta el 75% de las muertes de bebés prematuros.

Si bien la medicina moderna ha ayudado, el límite actual de supervivencia está en las 23 semanas de gestación, un poco más de la mitad del tiempo de un embarazo normal.

Dos tercios de todos los partos prematuros ocurren en sólo 15 países.

En los países desarrollados, la mitad de los partos que ocurren a las 24 semanas terminan siendo exitosos, mientras que en los países en desarrollo es a las 32 semanas que hay un 50% de probabilidad de que el bebé sobreviva.

A esto se le conoce como "la brecha de supervivencia".

Para Joy Lawn, profesora de salud maternal, reproductiva y del niño de la escuela de higiene y medicina tropical de Londres, el alto índice de muertes de bebés prematuros está afectando los retos del milenio sobre la reducción de dos tercios de la tasa de mortalidad infantil en menores de cinco años.

"Hemos visto progresos fantásticos en la reducción de muertes de niños menores de cinco años, pero con mucha menos atención a los recién nacidos, particularmente los bebés prematuros", explica esta pediatra de Uganda.

"Así que ahora, el 44% de las muertes de niños de todo el mundo ocurre en el primer mes de nacidos".

Medidas baratas

Medidas económicas, como mantener la sala de neonatales lo más esterilizada posible ayuda a reducir el riesgo de muerte.

India encabeza la lista de los países donde nacen la mayoría de los bebés prematuros. El 60% de las muertes de menores de cinco años son recién nacidos.

Pero en el colegio médico de Goa, los doctores trabajan para revertir esta tendencia con la introducción de medidas básicas para evitar infecciones.

Allí, la doctora Mimi Silveira insiste en que todos los visitantes a la unidad de cuidados intensivos de neonatales se laven bien sus manos y utilicen delantales y calzado especial. El personal incluso esteriliza la ropa de los bebés.

Estas medidas parecen estar ayudando.

"Hace cinco años nuestra tasa de natalidad rondaba el 14%, pero el año pasado bajó al 9,2%, la cual creo que está bastante bien. Además, los bebés nacidos en las 28 semanas o menos tenían una tasa de mortalidad de casi el 90%, y el año pasado bajamos al 50%", cuenta Silveira.

Otro método de bajo costo que mejora las probabilidades de vida de los bebés prematuros es suministrar inyecciones de corticosteroides a las madres, por un valor de unos US$0,60. Esto ayuda a que los bebés desarrollen sus pulmones ante del nacimiento, lo que puede reducir a la mitad el riesgo de problemas respiratorios de los bebés.

Aglomeración

El método canguro consiste en un contacto piel a piel.

Con frecuencia el parto prematuro produce desconcierto en las familias y la vinculación afectiva puede ser más difícil que con un bebé a término completo.

El cuidado de canguro, en el que se coloca al bebé en el pecho de la madre y el contacto es de piel a piel, ayuda a mantener la temperatura vulnerable del bebé, promueve la lactancia materna y reduce el riesgo de infección.

Lo más importante, reduce el riesgo de mortalidad en bebés prematuros estables.

La técnica fue iniciada por el doctor colombiano Edgar Rey Sanabria a finales de los años 70, como una respuesta a las aglomeraciones, donde habían pocas incubadoras. Antes se colocaba a más de un bebé en cada una, lo que aumentaba el riesgo de propagación de infecciones.

Hoy en día está comprobado que el método canguro salva vidas, pues ayuda a fortalecer a los bebés y que puedan ir a casa más rápido.

También ayuda en el vínculo emocional durante esas primeras semanas en el que el ambiente del hospital puede sentirse extraño y estresante para los nuevos padres.

Los bebés que nacen antes de las 28 semanas con frecuencia pueden quedar con problemas pulmonares, parálisis cerebral y dificultades de aprendizaje.

Incluso los bebés que nacen unas pocas semanas antes tienen índices más altos de hospitalización y enfermedades que los infantes de término completo.

Más allá del costo humano, los nacimientos prematuros cuestan al mundo unos US$26.000 millones al año, según el Instituto de Medicina.

En el Reino Unidos, investigadores han estado siguiendo el progreso de los bebés prematuros desde 1995 como parte del estudio EPICure.

Muchas de las dificultades más comunes, como la parálisis cerebral -caracterizada por tono muscular anormal como espasmos- empezaron a disminuir según Neil Marlow, profesor de medicina neonatal de la University College Hospital de Londres y uno de los principales investigadores de EPICure.

"Hemos visto que la parálisis cerebral se ha reducido dramáticamente en los últimos 10 a 15 años de tal forma que ahora estamos empezando a ver mejoras para aquellos bebés que corren más riesgo, que son aquellos que nacen muy, muy temprano", señala.

Vigilancia

El reto no sólo es salvar a los bebés prematuros sino reducir las discapacidades que pueden desarrollar.

Así como la discapacidad intelectual, los bebés prematuros también pueden sufrir de ceguera.

Los vasos sanguíneos inmaduros en la parte de atrás del ojo del bebé pueden crecer de una forma desordenada, trayendo como consecuencia marcas y desprendimiento de la retina.

La terapia de oxígeno, que se da a los bebés prematuros con problemas respiratorios, aumenta el riesgo de que esto ocurra, por lo que el profesor Marlow explica que la vigilancia constante es crucial.

"En términos de la pérdida de la visión y retinopatía, ahora hemos podido hacer pruebas que nos dicen exactamente cuánto oxígeno hay que darle (al bebé) y cómo monitorearlo. Creemos que esto ayudará a reducir (los riesgos), junto con nuevas terapias que vienen en camino", agrega Marlow.

Ahora que los doctores entienden más sobre lo que ayuda a que un bebé prematuro tenga las mejores oportunidades de sobrevivir, el siguiente reto es reducir la cantidad de discapacidad en los niños que sobreviven al parto prematuro.

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