¿Cómo pueden los diseñadores mejorar la clase económica de los aviones?

  • 8 julio 2014
Asientos de avión Image copyright AFP
Image caption Los diseñadores de aviones ahora piensan en los que están atrás.

Si usted lee alguno de los informes más recientes sobre los asientos de lujo en las aerolíneas, podría pensar que la edad dorada de los pasajeros ha regresado.

Nos dicen que los aviones modernos son tan grandes que cada uno de nosotros puede viajar con completa comodidad e intimidad.

Eso está muy lejos de ser cierto.

La parte trasera de las naves modernas, la clase económica, aún está repleta de asientos que parecen más juntos e incómodos que nunca.

Pero el nuevo desafío de los diseñadores industriales es intentar que la experiencia de sentarse en uno de estos asientos de avión sea lo menos dolorosa posible.

¿Y los de atrás?

Quizás el ejemplo más llamativo de la opulencia moderna es la cabina residencial de la línea aérea de Abu Dhabi, Etihad.

El video lanzado por la compañía comienza mostrando lo que parecerían ser asientos de avión muy agradables, pero a continuación descubre una pantalla plana individual de televisión, una habitación separada con cama matrimonial, un mayordomo y un elegante baño privado.

Pero, ¿cuántos de nosotros tendrá la suerte de experimentar este tipo de lujo? La mayoría de la gente nunca va a viajar en otra clase que no sea la económica.

Sólo una de las suites tendrá varias habitaciones en las aeronaves Airbus A380 de Etihad y nueve “apartamentos” ligeramente más pequeños junto a los 70 asientos de clase ejecutiva, en comparación con los 417 asientos de clase económica que se encuentran en la aeronave.

“Vemos muchas nuevas ideas para las áreas más exclusivas de las cabinas, y se ha avanzado mucho en los sectores de primera clase y clase ejecutiva, pero la clase económica ha sido olvidada durante varios años”, dice Jeremy White, director de diseño de transporte en la consultora de diseño londinense Seymour Powell.

Zig-Zag

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Image caption En décadas pasadas volar era una actividad de lujo.

Hoy en día, el trabajo de la empresa de White, así como el de sus competidoras, abre una puerta a ciertas mejoras para los pasajeros que buscan los bajos precios.

El diseño de interiores de las aeronaves es un gran negocio y los expertos en el área tienen sus propias exposiciones donde la industria se reúne para ver nuevas ideas.

Últimamente se le ha prestado mucha atención a la distribución de los asientos. En lugar de poner filas de asientos una atrás de la otra, algunas aeronaves ponen asientos en zig-zag, o alternan asientos hacia el frente y hacia atrás para asegurar un mayor espacio entre pasajeros, un concepto que Air New Zealand ha adoptado en su clase premium economy.

Y si Thompson Aero Seating logra imponerse, todos tendremos un poco más de espacio para nuestras espaldas, al escalonar las filas de los asientos de económica de manera que nadie se siente directamente al lado suyo.

En el otro extremo del espectro, aerolíneas como Ryanair están considerando incorporar asientos verticales, donde los pasajeros tienen un pequeño compartimento para posarse en los vuelos de corta duración.

Asientos flexibles

Image copyright Jeremy White y Seymour Powell
Image caption ¿Serán los asientos "transformables" la solución para los viajes en clase económica?

Los diseñadores están explorando conceptos aún más futuristas para los asientos de clase económica.

“Es una tarea que implica sus desafíos”, dice White. Su agencia ha diseñado un asiento totalmente de tela con un mecanismo que se ajusta a la forma y al ancho de cada pasajero en tiempo real.

La idea funciona remplazando las tres almohadillas de espuma tradicionales de los asientos por una tela estirada. Debajo hay un marco y una serie de sistemas móviles que permiten que la forma del asiento sea modificada.

La tela está sujeta por los apoya-brazos abajo y por las divisiones superiores arriba, para forman tres asientos individuales en forma de hamaca.

Los pasajeros más altos podrán apreciar que al reclinarse se utiliza el espacio del asiento estirando la base hacia adelante. La espalda del asiento no invade el espacio de las rodillas de la persona atrás.

La posibilidad de modificar la posición de los sistemas móviles significa que una familia de tres personas puede hacer un asiento más angosto para el niño y asientos más anchos para los adultos. O una pareja que viaja junta puede eliminar el asiento del medio.

White dice que este diseño puede darle mayor flexibilidad a las aerolíneas, ya que pueden volar con todo el avión en clase económica si así lo requieren. Entonces, sin necesidad de modificar la estructura, simplemente ajustando los asientos, el mismo avión puede volar en una clase más acomodada en el próximo vuelo.

O se pueden realizar cualquier número de modificaciones en el medio. White cree que en el futuro veremos este tipo de elementos incorporados al diseño de aeronaves.

La clase económica siempre ha implicado aglomerar la mayor cantidad de pasajeros posible, y los nuevos asientos no lograrán que la experiencia de volar vuelva a ser lo que era en su época dorada para la mayoría de nosotros, pero como dice White, “tal vez haya una manera diferente de hacer funcionar el plan de negocios de los viajes económicos”.

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