El tamaño de los músculos de los ciclistas no siempre es relevante

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Image caption El italiano Vincenzo Nibali, con la camiseta amarilla de líder, posee una cómoda ventaja en el Tour de Francia de este año.

El Tour de Francia rueda en su semana decisiva por las altas cimas de los Pirineos, terreno en el que las figuras esqueléticas de los escaladores vencen a los ciclistas corpulentos y de piernas de músculos voluminosos.

Es la oportunidad del escalador italiano Vincenzo Nibali para confirmar su liderato y el momento en el que velocistas como Marcel Kittel y Andre Greipel sufren en la cola del pelotón.

La razón son las empinadas cuestas de las cordilleras europeas que requieren un esfuerzo constante de 30 a 40 minutos de continuo ascenso, con pendientes que pueden alcanzar inclinaciones superiores al 10%. Se podría pensar que mientras más potencia muscular en las piernas sería mejor, pero no es así.

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Image caption Las piernas de Andre Greipel en comparación con las del ciclista de pista Robert Foerstermann.

La clave radica en las características físicas de cada ciclista, o como explica el fisiólogo Paolo Menaspa, en el IMC, el índice de masa corporal que se calcula dividiendo el peso de una persona por su altura en metros cuadrados.

"En el pasado los escaladores medían alrededor de 175cm y pesaban 62kg, pero en el Tour de Francia de este año los escaladores son más altos. Ahora miden como promedio 180cm y son un poco más pesados, unos 65kg. Lo único que se mantiene constante es el IMC, que suele estar alrededor de 20", dijo Menaspa.

Los velocistas, que se especializan en súbitas explosiones de aceleración, tienen un IMC de 22 o 23.

La diferencia se refleja claramente entre los dos ciclistas que han ganado tres etapas en el Tour. Mientras Nibali mide 181cm y pesa 65kg con un ICM de 19,8, Kittel alcanza los 188cm de altura y 82kg de peso, con un ICM de 23,2. El primero ganó en las montañas, el segundo en los finales en sprint.

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Sobre el asfalto

La importancia del IMC está en la potencia que pueden generar los ciclistas sobre los pedales y las fuerzas de resistencia que los frenan.

Según el doctor Andy Kirkland, entrenador de la Federación Británica de Ciclismo, en una "carretera plana la principal fuerza de resistencia es la que genera el aire, por lo que mientras más potencia puedas aplicar para romper esa resistencia podrás rodar más rápido".

"Mientras más grande es el músculo más alta será la potencia que produce. Pero no se trata de una potencia que se pueda mantener durante mucho tiempo", aclaró Kirkland.

Todo cambia cuando aparecen pendientes superiores a 5% que es cuando la gravedad pasa a ser la principal fuerza de resistencia y los músculos se convierten en un obstáculo.

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Image caption Kittel, al igual que Nibali, ha ganado tres etapas en el Tour. El italiano es líder, el alemán está 165.

"Lo que nosotros miramos es el balance de la relación potencia a peso. Un escalador en un ascenso de primera categoría es capaz de producir seis vatios por kilo de masa corporal", explicó Kirkland. "A medida que la masa corporal aumenta los ciclistas no son capaces de sostener esa relación potencia a peso".

Al mirar los resultados del año pasado en uno de los ascensos más famosos del Tour como es el Alpe d'Huez, se puede apreciar que tres kilos de peso puede generar una diferencia de dos minutos y medio en una subida de 14 kilómetros.

En cambio, en un final de etapa en grupo donde se alcanzan velocidades en los últimos 500 metros de unos 70 kilómetros por hora son esos kilos de más los que marcan la diferencia.

Es por eso que en un recorrido tan extenso, de 3.663,5 kilómetros en el Tour de este año, hay espacio para un amplio menú de ciclistas y de objetivos. Con finales en las cimas de las montañas o parajes por la campiña francesa, cada una de las 21 etapas ofrece oportunidades para el lucimiento de escaladores, velocistas o quienes están en el medio, los especialistas en los tramos contrarreloj.

Y es el balance entre estas etapas lo que determina al portador del famoso maillot amarillo que reconoce al ganador de la prueba ciclística más famosa del mundo en la meta de los Campos Elíseos de París.

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