El escándalo que hizo caer a Jordi Pujol, líder histórico de Cataluña

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Image caption Jordi Pujol fue presidente del gobierno catalán durante 23 años.

Tras la abdicación del Rey Juan Carlos I, España vive estos días un nuevo terremoto político. Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, el gobierno de Cataluña, durante 23 años, referente y líder histórico de la región, confesó el viernes que su familia mantuvo fondos ocultos en paraísos fiscales durante más de tres décadas.

El fraude ya ha provocado las primeras consecuencias: Pujol renunció a su cargo de presidente honorífico de CDC (Convergència Democràtica de Catalunya) y CiU, la coalición que gobierna en la región autonómica.

Además, el anuncio se produjo pocos días antes de la reunión que, por primera vez en ocho meses, mantienen este miércoles el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el presidente español, Mariano Rajoy.

El encuentro llega tras meses de tensiones por la convocatoria de la consulta de independencia en Cataluña que el Gobierno español no autoriza.

Fue Artur Mas quien anunció que Pujol renuncia a los cargos y prerrogativas que mantenía como ex presidente. Mas se sinceró con los periodistas ante una situación inédita para él y su partido.

"El dolor es muy grande, es inmenso", dijo. "Siento mucha pena, pero también compasión". El presidente de la Generalitat admitió que de todas las situaciones complicadas que le ha tocado vivir, esta es la peor. "Es la que me afecta más", reconoció Mas.

El actual presidente catalán considera a Pujol como su "padre político".

Un referente

Pero Pujol no era solo un referente para Mas, sino para muchos otros catalanes. "Era un símbolo de la democracia, de la libertad y de la autonomía de Cataluña", explica a BBC Mundo Lluís Orriols, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Oxford y profesor de la Universidad de Girona, en Cataluña.

En los años 60, Pujol estuvo encarcelado por protestar contra la dictadura de Francisco Franco.

Llegada la democracia, ganó las primeras elecciones al Parlamento catalán y se mantuvo en el cargo durante 23 años, con amplias mayorías y sin sufrir el desgaste que experimentaron otros políticos.

Fue el fundador de Convergència Democràtica, un partido fundamental en la política catalana y la formación a la que pertenece el actual presidente Mas. Era un símbolo del catalanismo. Y en los últimos años -en un giro respecto a su posición anterior- también se había declarado favorable a la independencia.

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Image caption El político fue una figura política fundamental en Cataluña.

Pero quizás el aspecto más importante de la trayectoria política de Pujol es su capacidad para alcanzar pactos con fuerzas políticas no catalanas en el Parlamento español.

"En España (fuera de Cataluña) se le veía como un gran estadista, un político de altura", dice Orriols. Pujol fue durante años garante de la estabilidad parlamentaria al ser capaz de pactar tanto con el conservador Partido Popular (PP) -actualmente en el poder- como con los socialistas del PSOE.

Pujol siempre ha sido un político "pragmático", en palabras de Joan Subirats, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Una persona en cuya imagen pública es difícil separar la vida privada, familiar y personal de su papel en el partido y de líder de Cataluña.

Confesión

Pero esta benevolente imagen se resquebrajó el pasado viernes, cuando Pujol hizo una declaración pública en la que confesó que su familia mantuvo fuera de España y sin declarar una herencia millonaria de su padre.

Lo hizo después de meses de escándalos que penden sobre varios de sus siete hijos, relacionados con movimientos de grandes cantidades de dinero en cuentas en el extranjero. Uno de ellos, Oriol Pujol, lleva meses imputado por soborno y tráfico de influencias por un caso de adjudicaciones públicas.

La confesión no ha servido, sin embargo, para acallar las sospechas sobre el origen de los fondos millonarios de la familia.

No hay perspectivas de que el foco mediático sobre Pujol y su familia se vaya a disipar pronto.

"Las investigaciones pueden durar meses", le explica a BBC Mundo Joan Queralt, Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona.

La confesión ha generado en Cataluña una sensación de "drama", de "ruina moral", en palabras de Subirats.

Consecuencias

Todavía está por ver si la estrepitosa caída del hasta ahora "molt honorable president" (muy honorable presidente, el tratamiento oficial con el se le seguía nombrando como ex presidente de la Generalitat) afectará al futuro del movimiento independentista, que se enfrenta a unos meses clave.

La fecha marcada para la consulta sobre la independencia de Cataluña con respecto a España (no autorizada por el gobierno español) es el 11 de noviembre.

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Image caption El actual presidente catalán, Artur Mas, explicó a los medios la renuncia de Pujol a sus cargos.

Según Orriols, el caso no tendrá necesariamente un efecto directo en el apoyo popular a la independencia de Cataluña.

"No creo que tenga un efecto mortal, ni mucho menos", dice. Esto es así, explica Orriols, porque la ola independentista no ha sido, en esencia, un movimiento controlado por las élites, sino que tiene una base popular importante.

Pero esto no significa que la caída de Pujol sea inocua. "El caso golpea una parte de los argumentos de los independentistas", dice Orriols, en referencia al argumento de que "una Cataluña independiente va a ser distinta y menos corrupta que España".

Algunos medios aludieron a las consecuencias del escándalo que afecta a Pujol sobre la reunión que se celebra hoy en Madrid.

Pero Mas ha insistido en que el caso no tiene nada que ver con el futuro de Cataluña. "El país está por encima de todos, no caigamos en interpretaciones que sugieran que esto condicionará decisiones de los próximos meses", afirmó.

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