El hombre que toca el corno francés con sus pies

  • 4 agosto 2014
Felix Klieser Image copyright BBC World Service
Image caption El alemán Felix Klieser nació sin brazos, pero su anomalía <br> congénita no le impidió convertirse en músico profesional.

Felix Klieser nació sin brazos, así que usa las piernas para casi todo. Comer, vestirse, escribir... y también para vivir de la música.

Porque el alemán de 23 años es músico profesional. Ha ido de gira con la estrella británica Sting, está grabando su segundo álbum y tiene la agenda llena de conciertos hasta 2015. Y todo ello tocando el corno francés, instrumento de aire también conocido como trompa.

Para poder hacerlo, antes que nada monta el soporte sobre el que lo pondrá. Tras adecuar su altura para poder tocar con comodidad, saca el corno francés de su funda.

Una vez ajustada la boquilla, "coloco el instrumento en el soporte, y con los dedos del pie izquierdo pulso las teclas llamadas válvulas", contó a la BBC. Con el derecho controla la sordina, el dispositivo mediante el cual se regula la intensidad y el timbre del sonido, que se coloca en la campana, la parte abierta y más amplia del instrumento.

Pero no siempre lo hizo así.

Duros inicios

"Cuando empecé a tocarlo, a los cuatro años, el corno solía estar en el suelo", explicó. "Yo me sentaba delante, situando mi cabeza al nivel de la boquilla".

A medida que fue creciendo, la postura empezó a no ser práctica. "Ya no me era posible tocar así, por lo que empecé a pensar cómo podría sostener el instrumento", recordó.

"Acudí a una persona muy creativa que construye cosas extrañas y le expliqué mi problema". Fue quien le hizo el primer soporte, uno fijo que no se podía plegar. "Fuimos desarrollándolo y desarrollándolo, hasta hoy. El que tengo ahora es perfecto". Es desmontable y lo puede transportar en una caja.

También ha tenido que buscar soluciones creativas a otros impedimentos. Los músicos sin discapacidades utilizan la mano derecha para alterar el sonido de la trompa. Sin embargo, Klieser no hace uso de su pie derecho para ello. "El cuerpo tiene que estar relajado para tocar, por lo que no funcionaría".

Para modificar el sonido utiliza la boca, regulando la cantidad de aire que sopla. "A veces ni siquiera sé cómo lo hago", dijo. "Si quiero tocar una emoción, pienso en que estoy tomando un baño de agua caliente mientras afuera llueve. Es como cuando hablas y estás alegre, la voz es diferente a cuando estás triste".

Sonidos de colores

Image copyright Berlin Classics
Image caption Para Klieser la música no es "algo técnico, es emocional".

Nunca pensó en tocar otro instrumento. "Estoy fascinado con el corno, con todas las cosas diferentes que puedes hacer. Es (un instrumento) muy rico, con colores diferentes. Puedes hacer muchas cosas emocionantes con él", explicó. "Mucha música de Hollywood es música de corno francés. El violín siempre suena igual y el piano casi, pero la trompa puede hacer diferentes tipos de sonido".

Y aclaró que de la música le gusta precisamente eso: tocar. "Soy músico y lo que quiero es dar conciertos. Odio la vida pública", dijo tajante. Y haciendo referencia a su discapacidad, añadió: "Soy quien soy y hago lo que hago, pero no quiero ser famoso. Sólo quiero ser una persona normal. Quiero hacer pasar a la gente un bonito rato. La música no es algo técnico para mí, es emocional".

Ahora además trata de inspirar a otros con su misma condición. Recientemente se convirtió en embajador de One-Handed Musical Instrument Trust (OHMI), una organización que ayuda a financiar el desarrollo de instrumentos adaptados o diseñados especialmente para músicos que tienen una sola mano u otras deficiencias en las extremidades.

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