¿Qué le debe el club argentino San Lorenzo al papa Francisco?

  • 6 agosto 2014
Papa Francisco hincha San Lorenzo Image copyright AFP
Image caption El papa Francisco se ha convertido en el hincha más famoso de San Lorenzo de Almagro alrededor del mundo.

Cuando el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, resultó elegido como nuevo Papa de la Iglesia católica en marzo de 2013, los directivos del club argentino San Lorenzo de Almagro no lo dudaron un instante: publicaron en la cuenta oficial en Twitter una foto del carnet que acreditaba a Francisco como el socio número 8.235 y desde ese preciso momento el hincha más famoso del equipo.

Y como si realmente hubiera caído del cielo, en año y medio San Lorenzo de Almagro pasó de pelear el descenso en el campeonato doméstico a ser el flamante campeón del Torneo Apertura de 2013, después de casi seis años sin colocar ningún trofeo a las vitrinas.

Pero la buena "mística" parece continuar: este miércoles disputa el primer capítulo de la final para conseguir el que es considerado su anhelo mayor, su Santo Grial: la Copa Libertadores de América. El partido de ida lo juega frente a Nacional de Paraguay en el estadio Defensores del Chaco de Asunción.

¿Pero qué tanto le debe la resurrección de "Los Cuervos", como se los conoce en Argentina, al Obispo de Roma?

"Yo no soy un tipo creyente. Pero no se puede evitar pensar que Francisco le ha dado una mano importante al equipo en esta nueva etapa que está viviendo", le dijo a BBC Mundo el periodista Guido Corsini, hincha consumado del equipo argentino.

El 2012 de pasión

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Image caption La resurrección del equipo comenzó con el campeonato local en diciembre de 2013.

Durante años San Lorenzo ha cargado con algunos estigmas, pero existe uno que cada tanto sus rivales se encargan de restregar: es el único club de los considerados grandes en Argentina que nunca ha conquistado una Copa Libertadores, el mayor torneo de clubes en el continente americano.

Por eso, el chiste que resonó en las redes sociales apenas se conoció la noticia de la elección de Bergoglio y su afinidad con el equipo de Boedo: "San Lorenzo tiene más Papas que Libertadores".

Pero lo cierto es que en el momento en que Francisco ascendió al trono pontificio, San Lorenzo estaba en proceso de recuperarse de una de las crisis más profundas de los últimos años.

A mediados de 2012, el club tenía una deuda casi impagable cercana a los US$20 millones y comenzaba una nueva temporada en la parte más baja de la tabla de posiciones, en la lucha por el descenso. Dos frentes de batalla bastante complicados de sortear.

El club no tenía ni técnico y los directivos querían abandonar el barco.

"En 14 meses podemos sacar esto adelante", anunció en septiembre de 2012 a varios medios de comunicación el reconocido conductor de televisión argentino Marcelo Tinelli, quien había aceptado convertirse en vicepresidente del equipo por el que había profesado una pasión desde hacía mucho tiempo, para ayudarlo a salir del abismo en el que estaba cayendo.

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Image caption Muchos afirman que el regreso de San Lorenzo ha tenido la "ayuda divina" del papa Francisco.

La resurrección

El 11 de mayo de 2013, el nuevo San Lorenzo dirigido por el exjugador del FC Barcelona Juan Antonio Pizzi logra vencer a Boca Juniors tres goles por cero.

Al miércoles siguiente, durante el paseo habitual de Francisco por la plaza de San Pedro en el Vaticano, un hincha de San Lorenzo le grita al Papa que pasa a su lado y éste hace un gesto con las manos, haciendo alusión al resultado del partido frente a Boca.

La prensa difunde el hecho. San Lorenzo de Almagro se vuelve una marca global: el equipo del Papa. Los medios lo llaman el "efecto Francisco".

"Que haya quedado Bergoglio de Papa es más importante para nosotros que haber salido campeones", le explicó al diario La Tercera de Chile el presidente del club, Matias Lammens.

El "efecto Francisco" tiene su base en algunos números concretos: al conocerse la noticia de que el nuevo pontífice era un "cuervo" declarado, 500 personas se hicieron socias del equipo. Unas 3.000 se sumaron a la cuenta de Twitter de San Lorenzo en los primeros tres días después de conocerse la noticia, según datos de la oficina de comunicaciones del club.

Las paredes del barrio del equipo se llenaron de imágenes del Papa y clubes europeos como el Paris Saint Germain o el Athletic Club de Bilbao lo invitaron a jugar partidos amistosos para sus pretemporadas. San Lorenzo se volvió famoso de la mano del Papa.

Pero lo mejor estaba por venir.

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Image caption Desde que llegó a Roma, las manifestaciones de cariño de los hinchas de San Lorenzo se han multiplicado.

El santo grial

Con la explosión del nombre, el fútbol del equipo comienza a vivir una especie de idilio. En diciembre de 2013, San Lorenzo se queda con el título número 12 de su historia después de un emocionante partido frente a Vélez Sarsfield, después de seis años de sin sabores.

"Rezamos bastante para ganar el título. El Papa trabajó bastante desde allá durante ese año, por eso fuimos a agradecerle y a llevarle la Copa", dijo a la revista El Gráfico el exjugador Bernardo Romeo, director deportivo del equipo.

En diciembre de 2013, el plantel campeón y los directivos se reúnen con Francisco en Roma. Le entregan la camiseta y el trofeo. Hablan de varias cosas, entre ellas de la Libertadores de este año.

"Ustedes son unos caraduras por esto. Gracias por venir", les dijo un Papa emocionado.

De la mano del técnico argentino Edgardo Bauza -campeón de la Libertadores en 2008 con Liga Universitaria de Quito- en reemplazo de Pizzi, comienzan el camino hacia lo que es considerado por la mayoría como su anhelo sagrado: la Copa Libertadores de América.

Que no ha sido un camino fácil. Después de pasar con poco la fase de grupos, San Lorenzo se enfrentó a dos equipos brasileños en la segunda y la tecera fase, Gremio y Cruzeiro. Ambos terminaron eliminados por el Ciclón, como también se conoce a este equipo argentino, en batallas inolvidables para sus hinchas.

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Image caption En enero de 2014, directivos de San Lorenzo le entregaron el trofeo conseguido en el torneo local.

La explosión por la final

"Estamos demasiado ansiosos. Haber pasado a la final nos puso en un estado de ansiedad extrema, hay un movimiento que nunca había visto en los hinchas de San Lorenzo", señaló Corsini.

Tan ansiosos, que muchos hinchas no se han detenido a la hora de pedirle a Francisco un milagro más, una ayudita divina extra, en la instancia de semifinales y la final.

Por ejemplo, el periodista Román Perroni se dirigió a la cuenta ofical del Papa en Twitter previo al partido con Bolívar de Bolivia por las semifinales: "Estimado @Pontifex_es: ¿Es mucho pedir para mañana un 5 a 0 a favor de #SanLorenzo así bajamos la manija (ansiedad)? Gracias".

El partido de ida en el Nuevo Gasómetro quedó 5-0. El de vuelta, en La Paz, lo perdió el Ciclón 1-0, pero selló su pasó a la primera final de la Libertadores de su historia.

"No sabemos lo que va a pasar, pero evidentemente el papa Francisco ha estado ligado a todo esto -anotó Corsini- al menos en el imaginario de los hinchas".

Lo cierto es que con la felicidad de la final, San Lorenzo ahora tiene 1.000 nuevos socios en la última semana y se vendieron todas las boletas del partido de vuelta que se jugará el próximo 13 de agosto, lo que le ha significado un ingreso neto al club de casi US$1 millón.

Sin embargo, es muy difícil cuantificar cuánto le debe al papa Francisco esta resurrección después de estar en el borde del abismo.

Lo cierto es que Francisco tal vez también le deba algo al club: según su asistente Guillermo Karcher, "lo único que lo conmueve es San Lorenzo".

Y según el mediático vicepresidente Tinelli, el Papa "sigue pagando religiosamente su cuota de socio".

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