¿Por qué no es universal el acceso a internet en Cuba?

Club de computación en Cuba. Derechos de autor de la imagen Getty
Image caption Muchos de los considerados "usuarios de internet" en realidad sólo usaban la intranet que proporciona el Estado cubano en clubes de computacion.

Un patio empedrado, un capuchino caliente y un diario de hoy: si no fuera por el nombre del periódico, Granma, la voz del gobierno cubano, esta escena podría ver en casi cualquier rincón del mundo.

De pura costumbre, saco el celular del bolsillo y lo pongo encima de la mesa. Por un momento hasta se me pasa por la cabeza pedirle a la dueña del local, una italiana amable, la clave del wifi.

Pero de repente, soy consciente de dónde estoy.

En Cuba, el acceso a internet está todavía lejos de ser algo universal.

Es un lujo al que sólo tenemos los periodistas, diplomáticos extranjeros y algunos funcionarios del Estado.

La situación mejoró para ese privilegiado grupo de conectados en enero de 2013, cuando el famoso cable de fibra óptica entre Venezuela y Cuba, ALBA-1, finalmente empezó a parpadear después de pasar varios años sin funcionar bajo del mar.

De la noche a la mañana, la conexión se transformó y pasó de ser frustrante y lenta a relativamente rápida.

Ahora, muchos de quienes tienen internet en sus casas y oficinas disfrutan de una velocidad de conexión comparable al de otros países en la región como México o Panamá.

Ha sido, sin duda, un paso importante.

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Usuarios de intranet

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Image caption Los beneficios que un mejor acceso a internet podrían aportar al sistema educativo son obvios.

El gobierno cubano también habla de otros avances en el área de conectividad en Cuba, que tiene uno de los servicios de internet más controlados del mundo.

En 2011, según la Oficina Nacional de Estadísticas, había unos 2,6 millones de usuarios de internet en el país y el gobierno subraya que ahora hay clases de computación en ciudades y pueblos en toda la isla.

Pero esta cifra no cuenta toda la historia.

Muchos de los considerados "usuarios de internet" en realidad sólo usaban la intranet que proporciona el Estado en clubes de computación y universidades.

Ahora que ALBA-1 ya está en funcionamiento, dicen las autoridades, pronto todos los cubanos podrán disfrutar de sus beneficios. Muy pronto.

Pero, ¿cuándo?

¿Embargo o temor?

Han pasado ya casi cuatro años desde que instalaron la fibra óptica y la gran mayoría de los cubanos todavía no puede acceder a ella.

La tecnología claramente existe; la demanda, también. ¿Entonces, por qué la demora?

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Image caption En Cuba es muy común la compra y venta de archivos digitales contenidos en dispositivos USB y está tolerada por las autoridades.

La dueña de la cafetería, por ejemplo, dice le encantaría convertir su humilde negocio en un "café internet".

La población de Cuba es una de las más educadas en América Latina y los beneficios que un mejor acceso a internet podrían aportar al sistema de enseñanza parecen obvios.

Evidentes, al menos, para la generación joven.

El autor de un informe sobre el estado de internet en Cuba en 2011, Larry Press, echó la culpa de esa falta de acceso a tres áreas: el embargo económico de Estados Unidos a Cuba, la economía cubana y lo que Press llamó "el miedo del gobierno a la libertad de información".

El embargo impidió la entrada de muchos equipos y la infraestructura necesaria, lo que provocó la falta de módems y computadoras decentes, especialmente en los primeros años de internet.

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Pero con comercio bilateral posible con China, Brasil y Europa, el embargo no es suficiente para explicar la falta continua de conectividad.

La economía cubana es sin duda otro factor.

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Image caption Los jóvenes están cada vez más frustrados por tener que pagar por conexiones caras en los hoteles internacionales.

Los años difíciles del llamado Período Especial, tras el colapso del bloque soviético en los noventa, generaron la carencia generalizada de muchos productos básicos, desde ropa a medicina y comida.

Esa etapa coincidió con el arranque de internet, con la época que los demás países estaban lanzando sus primeros servicios online, así que no es una sorpresa que Cuba se quedara atrás desde el principio.

Sin embargo, esto tampoco lo explica todo.

Soluciones creativas

En los últimos años, el gobierno cubano ha lanzado una serie de iniciativas para estimular la inversión extranjera y, si países más pobres como Honduras y El Salvador pueden proporcionar internet a sus ciudadanos, es evidente que las circunstancias económicas no son el único obstáculo.

Así que sólo queda el temor a la libertad de información.

En Cuba, esto es un asunto espinoso y sensible, pero es algo que las autoridades van a tener que enfrentar más pronto que tarde.

Los jóvenes están cada vez más frustrados por tener que pagar por conexiones caras en los hoteles internacionales.

"¿Cuánto es?", les pregunté esta semana a los clientes en un business center de un hotel lujoso.

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Image caption Los expertos hablan de "brecha digital intergeneracional", por la que quien no pueda adaptarse al ritmo de los cambios tecnológicos se quedará atrás de por vida.

"Demasiado", me contestó de inmediato uno de los usuarios, casi sin levantar la cabeza de su teléfono. US$6 por una hora de conexión, casi un tercio de un salario mensual.

En parte, este costo elevado ha llevado a algunos cubanos a encontrar formas creativas de esquivar las restricciones.

En ciertos barrios, los vecinos se han atrevido a construir redes de wifi clandestinas, mientras que usan varias formas de chat offline con mensajes de texto.

También es muy común la compra y venta de archivos digitales contenidos en dispositivos USB y está tolerada por las autoridades.

Los expertos hablan de la dichosa "brecha tecnológica intergeneracional", por la que quien no pueda adaptarse al ritmo de los cambios tecnológicos se quedará atrás de por vida, mientras sus nietos se sienten tan cómodos con su iPad como en mi generación lo estábamos con los walkman.

Pero mientras me tomo mi café y disfruto del silencio de un celular sin conexión a internet me pregunto: ¿no existe esta brecha también entre las naciones?

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