Cómo hacer que una emergencia familiar no te afecte en el trabajo

Equilibrio en el trabajo Derechos de autor de la imagen Thinkstock
Image caption Una manera de equilibrar la vida personal y el trabajo es laborar lo mejor que se puede con la capacidad mental disponible en el momento.

Es un dilema que, lamentablemente, se nos puede presentar a todos en forma imprevista: una emergencia familiar demanda nuestra atención por un tiempo prolongado, pero no podemos pedir una baja temporal. ¿Qué hacer? ¿Cómo pedir ayuda sin abusar de la confianza?

Seamos claros: la situación podría implicar poner en riesgo el empleo.

Pero si hay comprensión y apoyo por parte del empleador, lo primero es reconocer que uno está de suerte.

Este en sí mismo es un lujo que muchos trabajadores no pueden ni imaginarse. Tanto como la posibilidad de que tus colegas te apoyen.

"Si es así, trabajas en una organización con un supervisor y colegas que muchos admirarían", dice Joel Lafkowitz, profesor de psicología en la Universidad de la Ciudad de Nueva York y autor de un libro sobre ética.

En cualquier caso, la situación requiere un análisis ético. Y esto implica establecer una serie de principios, afirma Lefkowitz via correo electrónico.

Pensemos que la emergencia familiar no va a durar mucho, que tu paso por la compañía es exitoso y que la empresa está marcada por "un clima de apoyo positivo".

Además, no has perdido muchos días de trabajo y no es posible cambiar tu horario.

Lo que puedes y no puedes hacer

Nos encontramos entonces con dos cuestiones aquí: perder días de trabajo, lo cual es algo que no puedes controlar, y cómo te comportas en la oficina, algo que sí puedes controlar, afirma Lefkowitz.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock
Image caption Lo mejor es sentarse a hablar con el resto del equipo de trabajo.

Lo mejor es sentarse y hablar con el resto del equipo, que se han ganado tu aprecio con su comportamiento.

"Diría que tanto tú, tu jefe y tus compañeros de trabajo son gente que puede enfrentarse de una buena manera a una charla franca y abierta con respecto al tema".

Explica lo que está pasando, qué vas a hacer al respecto y por qué. Sé abierta en cuanto a lo que es posible hacer por tu parte.

"Comunica claramente que aprecias lo que están haciendo, repite que la situación es temporal y comparte tu preocupación de que no estás dando el 100%, pero que estás trabajando en ello".

Lo único que puedes hacer es trabajar lo mejor que puedas con la capacidad mental disponible en cada momento.

Eso sí, cuando la crisis haya acabado, deberás, desde un punto de vista ético, hacer un esfuerzo extra en el trabajo y ayudar a otros que estén pasando rachas como la que tú estás pasando ahora.

Lea aquí el artículo original en inglés