El zapato que no sólo sirve para caminar

Zapato que genera energía Derechos de autor de la imagen KLEVIS YLLI
Image caption El prototipo tuvo que tomar en cuenta restricciones como el tamaño y el peso.

Parece un zapato como cualquier otro pero con una diferencia: tiene incorporado dos dispositivos en su interior para almacenar la energía que generamos al caminar.

Esta tecnología, desarrollada por investigadores alemanes, puede utilizarse para cargar los sensores electrónicos de los "wearables" –los dispositivos que se visten o se portan– sin necesidad de recurrir a las baterías.

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Image caption El pequeño aparato se halla en la suela.

Uno de los aparatos aprovecha la energía que se produce cuando el talón golpea el piso, el otro la toma del movimiento del pie.

Ambos pueden sentar las bases para el desarrollo de un zapato que se ate los cordones solo, para la gente mayor.

Los detalles del invento fueron publicados en la revista especializada Smart Materials and Structures.

Otra de las aplicaciones en las que está trabajando el equipo alemán es un navegador interno para el zapato, que permita calcular la aceleración de la caminata, la velocidad angular (si se registra o no un giro del pie) y el campo magnético.

"Con la información de los sensores, podríamos calcular cuán lejos has caminado y en qué dirección. Imagina una unidad de rescate ingresando a un edificio que no conoce. Pueden verificar en qué dirección caminaron usando un dispositivo manual", le explica a la BBC Klevis Ylli, del centro de investigación HSG-IMIT.

Vea: 2014, el año en que se materializó la revolución de los "wearables"

Cordones que se saben atar

Los dos dispositivos del zapato generan energía aprovechando el movimiento que se produce entre imanes y bobinas.

Cuando el campo magnético de un imán en movimiento pasa por una bobina, se genera una corriente eléctrica.

Esta energía es relativamente pequeña (entre tres y cuatro milivatios cuando es más potente).

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Image caption El dispositivo aprovecha la energía que se crea entre los imanes y la bobina.

Esto no alcanza para cargar, por ejemplo, un teléfono móvil, que necesita cerca de 2.000 milivatios.

Sin embargo, es suficiente para cargar pequeños sensores y transmisores, lo cual abre la puerta a una serie de nuevas aplicaciones.

Para desarrollar los dispositivos fue necesario encontrar un balance entre la cantidad de energía que podían generar, y el tamaño y demás limitaciones.

Lea también: Cómo aprovechar la electricidad que genera nuestro cuerpo

Según Ylli, el prototipo creado por su equipo ofrece una serie de ventajas en comparación con otros dispositivos anteriores.

"Algunas aproximaciones en el pasado, por ejemplo, trataron de usar una palanca bajo el zapato para cargar un mecanismo que transmite potencia y un generador eléctrico como usan algunas linternas eléctricas. Podían generar hasta 250 milivatios pero eran enormes y pesados, y el mecanismo sobresalía del zapato", le explica Ylli a la BBC.

"La energía está en relación al tamaño, pero si quieres integrar un dispositivo así a la suela de un zapato, tienes que trabajar con limitaciones estrictas en cuanto al peso y la longitud del dispositivo", añade el investigador.

"Nosotros creemos haber diseñado dispositivos comparativamente más pequeños, si tomamos en consideración la energía que generan".

Según explicó Ylli, el aparato que aprovecha la energía que produce el pie al moverse fue desarrollado con la intención de crear un zapato que se ate los cordones solo, para los ancianos.

Este calzado podría detectar cuándo su usuario se lo pone y reaccionar en consecuencia atándose y desatándose cuando sea necesario.

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