Hipopótamos: ¿herbívoros o caníbales?

  • 29 enero 2015
Hipopótamo Derechos de autor de la imagen AP
Image caption En griego antiguo, hipopótamo significa caballo de río.

A lo largo de los años, la ciencia se ha equivocado respecto al comportamiento de los hipopótamos.

En griego antiguo, hipopótamo significa caballo de río.

Sin embargo, los estudios más recientes descubrieron que este mamífero está más relacionado con las ballenas.

Tampoco sudan sangre, como se pensaba antes, sino que despiden un fluido rojo que contiene una suerte de pantalla solar antibacteriana.

Con un estómago dividido en cámaras que funciona como una fábrica que fermenta la materia vegetal, siempre se pensó que eran herbívoros.

¿Pero se trata acaso de otro error de los investigadores?

Lea: El desafío de esterilizar los hipopótamos de Pablo Escobar

¿Hábito nuevo?

Derechos de autor de la imagen Foto Leejiah Dorward
Image caption Dorward quedó muy sorprendido cuando vio que una hipopótamo se alimentaba del cadáver de otro.

Aunque estos gigantescos animales pueden llegar a pesar hasta 3.200 kilos, se alimentan básicamente de pasto.

Para mantener su peso consumen cerca de 40 kilos por día y cuidan de su gran figura con un estilo de vida sedentaria. Pasan la mayor parte del tiempo descansando en el agua para refrescarse y digerir la comida.

Sin embargo, recientemente se observaron una serie de comportamientos inusuales que podrían cambiar nuestra opinión sobre estos animales.

Leejiah Dorward, investigador del Imperial College de Londres, Reino Unido, publicó un estudio en la revista African Journal of Ecology en el que registró la siguiente experiencia:

"Estaba en el extremo sur del Parque Nacional Kruger en Sudáfrica cruzando un río, cuando vimos dos hipopótamos en el agua con otro hipopótamo muerto rodeado de cocodrilos. Nos sorprendió, pero no tanto como cuando vimos que un hipopótamo se alimentaba del cadáver".

Dorward se sorprendió al ver a un animal vegetariano alimentándose no sólo de carne sino de un individuo de su propia especie.

Una explicación al canibalismo

El avistamiento de Dorward es el segundo confirmado de un acto de canibalismo en la literatura científica y es la última pieza del rompecabezas que el investigador Joseph P. Dudley de la Universidad de Alaska, Estados Unidos, había estado buscando desde hace dos décadas.

Derechos de autor de la imagen PA
Image caption Cuando llegue a la edad adulta este pequeño hipopótamo puede llegar a pesar 3.200 kilos.

Dudley registró por primera vez un hecho similar en Zimbabue en 1995. Desde entonces, ha estado recolectando evidencia de hipopótamos consumiendo carne de elefantes bebés y de animales de su especie.

Aunque los incidentes no llegan a una docena, ocurrieron desde Sudáfrica hasta Uganda.

En el pasado, Keith Eltringham, experto en hipopótamos, sugirió que estos animales no son depredadores sino que buscan carne cuando les faltan ciertos nutrientes.

"Si el consumo de carne está impulsado por deficiencias en la dieta, es posible que se vuelvan más peligrosos durante las sequías y otros momentos en los que el acceso a la comida es restringido. Es importante entender si esto es así", señala Dorward.

Contradicción sin resolver

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Muchos creen que el canibalismo no es un fenómeno nuevo sino que se ha pasado por alto en el pasado.

Dudley cree que este hábito no está en aumento sino que es una conducta a la que no se le ha prestado atención en el pasado.

"Asumimos que sabemos todo sobre estos animales porque se han estudiado y observado por siglos, pero, como demuestra este fenómeno, hay cosas que ocurren que no concuerdan con lo que creemos saber", dice el investigador.

"Esto es algo que ha venido ocurriendo desde que hay hipopótamos, no es nuevo sencillamente porque los seres humanos recién ahora lo descubrimos. Esto es un error producto de nuestra propia ignorancia, no el resultado de una suerte de salto evolucionario de los hipopótamos de las últimas dos décadas".

Dudley y sus colegas trabajan ahora para resolver esta incógnita.

El investigador espera que las observaciones científicas junto con fotos y videos publicados por turistas, pueda brindar más oportunidades para entender estas contradicciones.

"Creo que lo importante es que esto demuestra cuánto tenemos que aprender aún acerca de la naturaleza en general, e incluso sobre algunos de las más grandes y más carismáticas especies salvajes del planeta", concluye Dudley.

Síguenos en Twitter @bbc_ciencia

Contenido relacionado