Adiós a Oliver Sacks, el neurólgo que brilló por obras como "Despertares"

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Image caption Oliver Sacks escribió una carta pública sobre su enfermedad el pasado febrero, explicando cómo se enfrentaba a la muerte.

El neurólogo británico Oliver Sacks supo el pasado enero que padecía cáncer -metástasís en el hígado- y que le quedaban pocos meses de vida. Este domingo, Sacks falleció en su casa de Nueva York, Estados Unidos. Tenía 82 años.

El pasado 19 de febrero escribió sobre su enfermedad y sobre el hecho de estar "cara a cara con la muerte".

"Cuando las personas mueren, no pueden ser reemplazadas. Dejan un agujero que no se puede llenar por cuanto es el destino -genético y humano- de cada ser humano el ser único, encontrar su propio camino, vivir su propia vida, morir su propia muerte".

El científico fue también un aclamado escritor. Su obra "Despertares" inspiró la película del mismo nombre que fue candidata a varios premios Oscar.

Su publicista Jacqui Graham rindió tributo a Sacks diciendo que era distinto a cualquier persona que hubiera conocido, mientras que JK Rowling, la autora de Harry Potter, dijo que Sacks era una persona inspiradora.

Un hombre único

Sacks era más conocido por sus obras escritas, incluyendo el libro "Despertares", la historia de cómo logró traer a un grupo de pacientes "de vuelta a la vida" después de que pasaran años "en estado congelado" como secuela de una enfermedad.

La versión cinematográfica (Awakenings, 1990), protagonizada por Robert de Niro y Robin Williams, fue nominada a tres Oscar en 1991, uno de ellos el de mejor película.

Oliver Sacks, que nació en Londres, Reino Unido, pero vivió en Nueva York desde 1965, era también autor de muchos otros libros sobre enfermedades o trastornos médicos inusuales, como "El hombre que confundió a su esposa con un sombrero" y "La isla de los ciegos al color".

Recibió varios títulos honorarios en reconocimiento a su contribución a la ciencia y la literatura, y fue reconocido como comendador de la Orden del Imperio Británico en 2008 en los festejos de cumpleaños de la reina Isabel de Inglaterra.

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Image caption En 2008, fue reconocido como comendador de la Orden del Imperio Británico.

Graham le dijo a la BBC que Sacks era "distinto a cualquier otra persona".

Y añadió: "Murió rodeado de las cosas y las personas que amó, muy en paz, después de una enfermedad de la que tuvo conocimiento el pasado enero".

"Nos enseñó mucho, justo hasta el último momento. Siempre nos enseñó lo que era ser humano, y nos enseñó lo que es morir".

"Humano e inspirador"

En homenaje a Sacks, la editora agregó: "Decir que era único es por una vez en la vida verdad.

"Era totalmente él mismo, excéntrico pero en una forma maravillosa. Estaba lleno de amor por la vida, muy impío y era infantil en el mejor sentido de la palabra".

Otras personas también mostraron su respeto por Sacks en la red social Twitter.

La escritora JK Rowling lo calificó de "excelente, humano e inspirador".

El biólogo Richard Dawkins tuiteó: "Vi a Oliver Sacks sólo dos veces, pero lo admiraba profundamente. Triste al saber de su muerte".

Trabajo como neurólogo

Sacks obtuvo su título medico en el Queen’s College de la Universidad de Oxford y comenzó a trabajar como neurólogo consultor en el hospital Beth Abraham de Nueva York en 1966.

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Image caption Oliver Sacks nació en Londres pero residió en Nueva York desde 1965.

Una vez allí, conoció a pacientes que llevaban décadas en "estado congelado", incapaces de iniciar ningún movimiento.

Reconoció a los pacientes como sobrevivientes de una pandemia de una enfermedad del sueño que había barrido el mundo desde 1916 a 1927 y los trató con una medicina entonces experimental, L-dopa, que les permitió recuperar la consciencia.

Se convirtieron en los protagonistas de "Despertares" y después inspiraron también la obra de Harold Pinter, A Kind of Alaska.

En "El hombre que confundió a su esposa con un sombrero" y "Un antropólogo en Marte" describió a los pacientes que lidiaban con diferentes trastornos desde el síndrome de Tourette al autismo, pasando por la epilepsia, el síndrome del elefantismo, esquizofrenia y alzheimer.

También investigó el mundo de los sordos y el lenguaje de signos en "Viendo voces" y una extraña comunidad de personas que no perciben los colores en "La isla de los ciegos al color".

Más recientemente, Sacks se desempeñó como profesor de neurología y psiquiatría en el centro médico de la Universidad de Columbia entre 2007 y 2012.

Asimismo era profesor de neurología en la escuela de medicina de la Universidad de Nueva York.

"Por encima de todo, he sido un ser sensible, pensante, en este bonito planeta y eso es en sí mismo un enorme privilegio y aventura", escribió Sacks en su carta de despedida.

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