¿Es el agua una de las mejores inversiones en Wall Street?

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Image caption El agua: ¿oro incoloro, inodoro e insípido?

¿Si te preguntaran cuál es el recurso más preciado en el mundo, qué dirías? ¿Pensarías inmediatamente en el agua?

"Es más que obvio que el agua es el producto más esencial en el mundo", dice Eoin Fahy, jefe de economía dela firma Kleinwort Benson Investors, quien ha hecho una brillante carrera estudiando e invirtiendo en agua.

Según Fahy su respuesta suele sorprender a la gente, especialmente cuando muchos inversionistas están completamente enfocados en la caída del precio petrolero, que ahora baja de US$45 por barril, menos de 57% del precio registrado en junio de 2014.

Además, muchas personas que viven en países desarrollados usualmente asumen que contar con agua limpia es lo más natural, es solo cuestión de abrir el grifo y ya.

Olvidan que se trata de un recurso natural no renovable, y que está desapareciendo lentamente.

¿Es rentable invertir en agua?

Desde muchos puntos de vista, el agua es un sector ideal para invertir, porque a diferencia del petróleo, no se puede reemplazar y todos la necesitamos para sobrevivir.

En algún momento la energía solar y eólica se desarrollarán como fuentes alternas de energía.

Pero, "el suministro de agua es finito y no puedes hacer nada al respecto", dice Fahy.

"Puedes vivir sin combustibles fósiles o petróleo, pero no puedes hacerlo sin agua. Y eso es parte de la razón para invertir".

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Image caption El 97% del agua en el mundo es salada, no apta para el consumo humano.

A pesar de que el mercado está aún en etapa de crecimiento, ya genera ganancias que apuntan al 100%, y lo más probable es que esas cifras mejorarán cuando el mercado madure, opina el experto inversionista.

El problema del agua

El problema de fondo no es que haya poca agua, sino que no hay suficiente agua fresca y limpia.

De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, sólo 1% del agua existente es consumible para los humanos.

El 97% del suministro de agua existente es salada, proviene de los océanos y las plantas desalinadoras, responsables de convertirla en agua potable, aun son muy costosas para construirlas en todas partes.

En paralelo, la contaminación y el crecimiento de la población vienen incrementando la demanda de agua, para entre otras cosas consumirla, sembrar y producir energía.

De esta forma, mientras la sequía en California ha generado gran alarma, los problemas de países como China son aún mayores.

"Sin lugar a dusas, lo peor está ocurriendo en China", dice Deane Dray, directora general de RBC Capital Market y consejera de la Organización de las Naciones Unidas en materia de agua.

Dray explica que la población urbana de China está creciendo rápidamente. Según estimaciones de la ONU se espera que entre 2014 y 2050 se muden a las ciudades chinas 292 millones de personas, generando una enorme presión en la infraestructura del servicio de agua de esas zonas.

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Image caption China tiene un serio problema con el suministro de agua.

Adicionalmente, la experta advierte que la mayoría del agua en China proviene de ríos y lagos, de los cuales la mitad se encuentran contaminados.

Y claro, también hay problemas logísticos: la mayoría de las reservas de agua se encuentran en el sur de China, mientras que la mayoría de la población vive en el norte.

Para solucionar este obstáculo China tendrá que invertir miles de millones, según un reporte de 2013 de la firma McKinsey & Company.

Otros países que se encuentran enfrentando problemas severos son India, Australia, Israel, Jordania, Emiratos Árabes y algunas naciones africanas.

A esa lista pronto se agregarán países con abundantes recursos potables como Canadá, Rusia y Brasil, debido a que como explica Dray la población mundial viene generando presiones para quienes cuentan con reservas.

La oportunidad de invertir

Para evitar conflictos, los gobiernos eventualmente tendrán que determinar la magnitud de su crisis de agua.

Y en opinión de Fahy, es ahí cuando se presentarán las mayores oportunidades para invertir. Para él, la manera más fácil de ganar plata con esta situación es comprar acciones de las compañías que están involucradas en mejorar la calidad del agua.

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Image caption La inversión en agua promete ganancias jugosas. Pero no es tan fácil entrar al negocio.

Eso puede incluir empresas de construcción dedicadas a la producción de plantas desalinadoras, o que trabajan en la operación y mantenimiento de represas y centros de tratamiento de agua en países en desarrollo, así como compañías de tecnología enfocadas en encontrar nuevas formas de hacer limpia el agua.

Aun cuando es una apuesta a largo plazo, un inversionista puede obtener buenos dividendos hoy en día.

El índice Global de Agua S&P, que monitorea 50 empresas que en todas partes del mundo están vinculadas al mercado del agua, tiene una tasa de retorno de 8,1% a cinco años, y una de 7% a tres años.

Estas cifras son inferiores a las que muestra S&P 500, ubicada en 12% de ganancia anual, pero de todas maneras son atractivas si se tiene en cuenta que se trata de una inversión a largo plazo.

Entre las acciones más fuertes en el portafolio de inversiones de Fahy destacan American Water Works, una compañía dedicada al tratamiento de aguas residuales como servicio público, y Danaher Corporation, una firma global del sector ciencia y tecnología.

Fahy explica que las dos muestran una rentabilidad superior a 121% en los últimos cinco años y se encuentran bien gerenciadas, lo cual permite ese tipo de rentabilidad.

Aquí conviene recordar que así como existen estas acciones súper rentables, hay otras que han tenido fuertes pérdidas en el mismo período.

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Image caption En países como Australia, es posible comprar participaciones en lagos.

En ese sentido, un problema al invertir en acciones del sector agua es que sus empresas operan fundamentalmente en otras áreas.

Por ejemplo, en Danaher el agua solo representa 12% de su negocio. General Electric –en el portafolio de Fahy- también tiene un pequeño porcentaje de sus actividades destinado a este recurso.

La presencia de estas grandes corporaciones refuerza la importancia del sector agua, pero al mismo tiempo hace difícil que un inversionista pueda dedicarse solo al agua y lograr que su rentabilidad no dependa de otros resultados generados en otros sectores económicos.

Comprar agua

Para quienes desean evitar depender de otras áreas de la economía al momento de invertir en una acción, hay formas más directas de poner el dinero en el sector de interés.

En Australia, por ejemplo, las personas pueden invertir en fondos que tienen la propiedad de parte de un río o un lago.

Estos fondos pueden vender el título de propiedad a alguien o dejar que una empresa use el agua a cambio de un pago mensual.

Euan Friday, gerente general del departamento de agua en Kilter Rural, una empresa de inversión australiana, comenta que este mercado comenzó a principios de los años 90 cuando la bahía Murray-Darling, en el sureste de Australia, estaba siendo sobre explotada.

La compañía de Friday posee 1% del agua de la bahía y los inversionistas pueden comprar parte del fondo por US$14.155 para aprovechar el precio de alquiler pagado por quienes usan el agua.

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Image caption Un recurso no renovable sin el que no podemos vivir.

Quienes han invertido han obtenido entre 4% y 7% de ganancia, mientras que el fondo como tal generó ganancias totales de 10%, similares a las del mercado bursátil del país.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que quienes invierten directamente en agua tienden a estar expuestos a los cambios del clima y la demanda.

Si llueve mucho, quienes alquilan la bahía no necesitan mucha agua, así que los precios caen, mientras que si es un año muy caliente, los precios del agua subirán.

En opinión de Friday no hay muchos sitios donde puedas hacer este tipo de inversión, en parte porque en países en desarrollo como China o en América Latina el agua es propiedad del Estado.

Pero como el sector se encuentra impulsado por la escasez, se esperan nuevas oportunidades de inversión.

"Se trata de un tema interesante. Es uno de los mayores problemas estructurales que tendremos que enfrentar en los próximos 10 o 20 años", advierte Fahy.

Lee la historia original en inglés en BBC Capital