Quién pelea contra quién en la guerra en Siria

  • 15 marzo 2016
Image copyright Reuters
Image caption Desde que se inició en 2011, el conflicto sirio ha dejado más de 250.000 muertos y 4,6 millones de refugiados.

Desde que estalló la violencia en Siria en marzo de 2011, la guerra ha ido escalando hasta convertirse en un complejo "todos contra todos" de gobierno, rebeldes, islamistas y potencias extranjeras.

Pero no es un conflicto fácil de desentrañar. Empezando por sus impresionantes cifras.

Más de 250.000 personas han muerto y, siempre según cálculos de la ONU, hay más de 4,6 millones de refugiados.

Las tropas de Bashar al Asad luchan contra unos 1.000 grupos rebeldes que se calcula cuentan con 100.000 combatientes. Algunos, de claro corte islamista y con vínculos con al Qaeda.

En escena, desde principios de 2014, entró el autodenominado Estado Islámico, enfrentado tanto al gobierno como a los rebeldes, sean yihadistas o moderados.

Luego están Estados Unidos y sus aliados occidentales -incluido Francia-, y además, más o menos implicados: Irán, Turquía y varios países del Golfo.

A fines de septiembre de 2015 Rusia inició una campaña de bombardeos, según el Kremlin, contra posiciones de Estado Islámico.

BBC Mundo le explica quién es quién y de qué lado están cada uno de los actores internacionales.

Estados Unidos

Se opone a: Bashar al Asad y Estado Islámico.

Apoya a: grupos rebeldes considerados moderados y a los kurdos.

En septiembre de 2014, el presidente Barack Obama dio un discurso en el que anunció su intención de "degradar y en última instancia destruir" a EI.

Image copyright Reuters
Image caption Rusia tomó por sorpresa a EE.UU. con su intervención en Siria.

Así empezó una campaña aérea en Irak y Siria en la que contó con el apoyo de Canadá, Francia, Reino Unido y varios países árabes.

Obama ha insistido en que para poder derrotar a EI es imprescindible la salida de Al Asad, pues es necesario "un nuevo líder y un gobierno inclusivo que una al pueblo sirio en la lucha contra grupos terroristas".

Rusia

Se opone a: Estado Islámico y otros rebeldes.

Apoya a: Bashar al Asad.

El Kremlin ha sido un consistente aliado del régimen de Al Asad, desde antes de que empezara el conflicto.

Además de ser un importante comprador de sus armas, en Siria, Rusia tiene la base naval de Tartus, que aunque no es grande, es su única instalación en el mar Mediterráneo.

Image copyright AFP
Image caption Al Assad tiene en Rusia uno de sus más importantes aliados.

La mediación rusa fue fundamental en la resolución de la crisis de las armas químicas a finales de 2013.

Entonces, EE.UU. y Francia estaban discutiendo la posibilidad de iniciar una campaña de ataques con misiles contra objetivos del gobierno sirio, algo que frenó la mediación de Putin.

En septiembre, la aviación rusa inició una serie de ataques en territorio sirio que tomaron por sorpresa a las potencias que ya intervenían en el terreno.

El supuesto alto número de rusos que se han unido a las filas de EI y el temor a las consecuencias de tenerlos de vuelta a su país para realizar ataques parece uno de los detonantes de la mayor implicación rusa.

Y aunque los rusos decían que sus ataques van dirigidos contra "los mismos terroristas" que EE.UU., otros gobiernos expresaron sus sospechas de que que están atacando también a los rebeldes levantados contra Al Asad.

Este lunes, el presidente Vladimir Putin anunció el retiro de la mayor parte de las fuerzas rusas desplegadas en Siria por considerar que ya habían cumplido con su objetivo. Sin embargo, falta por ver el alcance de esta decisión.

Irán

Se opone a: Estado Islámico y los insurgentes sunitas.

Apoya a: gobierno de Bashar al Asad.

Irán, una de las potencias de la región, es también un histórico aliado del gobierno de Al Asad, al que además de suplir armas, ha proveído apoyo militar y financiero.

Creemos que los estadounidenses están cometiendo un error sobre Siria y definitivamente pagarán un precio si atacan ese país"

Ayatolá Jamenei en septiembre de 2013
EPA

Para Irán, la supervivencia de Al Asad es clave para poner freno a la influencia de su gran rival en la región, Arabia Saudita.

Pero la potencia chiita comparte con Estados Unidos y Rusia un enemigo: EI, milicia sunita que ve a los persas como herejes que deben morir.

Arabia Saudita

Se opone a: Bashar al Asad.

Apoya: rebeldes sunitas.

Arabia Saudita, potencia sunita y gran rival de Irán, ha sido parte desde el inicio de la coalición liderada por Estados Unidos para atacar a Estado Islámico.

El gobierno saudita ha insistido en la necesidad de sacar del poder a Al Asad.

Image copyright AP
Image caption Adel al Jubeir dijo que no permitiría que Rusia atacara a los rebeldes contrarios a Al Assad.

Arabia Saudita es, sin duda, uno de los proveedores clave de los rebeldes, entre ellos grupos de línea dura.

Eso sí, Riad ha rechazado la acusación iraní de estar apoyando directamente a EI y han expresado su preocupación de que los yihadistas sirvan de inspiración para movimientos que traten de acabar con el régimen.

Sin embargo, multimillonarios de ese país han enviado donaciones al grupo yihadista y se calcula que unos 2.500 hombres sauditas se han incorporado a las filas de Estado Islámico.

A la coalición impulsada por EE.UU., también se incorporaron Bahréin, Jordania, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, en línea muy similar a la saudita.

Turquía

Apoya: coalición impulsada por EE.UU. y rebeldes.

Se opone a: gobierno de Bashar al Asad y separatistas kurdos.

Turquía, de mayoría sunita, es otra de las grandes potencias de la región. Su implicación en el conflicto de su vecino empezó con su apoyo para el Ejército Libre Sirio, el principal de los movimientos rebeldes.

El país ha acogido muchos de los más prominentes activistas de oposición. Ha ejecutado ataques aéreos contra posiciones del Partido de los Trabajadores del Kurdistán.

Los ataques turcos, que habían sido anunciados contra Estado Islámico, pronto se vio que afectaban también a los combatientes kurdos, igualmente enemigos de los yihadistas.

No se puede obligar a los sirios a elegir entre Al Asad y Estado Islámico"

Recep Tayip Erdogan, presidente de Turquía
AFP

De hecho, la batalla de los kurdos contra EI, sobre todo en Irak, ha contado con el apoyo de EE.UU.

Aunque las relaciones de Ankara y Damasco habían sido amistosas a lo largo de los años, al igual que las principales potencias occidentales, se fueron deteriorando desde el inicio del conflicto.

El definitivo punto de ruptura se produjo en junio de 2012, cuando los sirios derribaron un caza turco.

*Esta nota fue publicada originalmente el 1 de octubre de 2015. Esta versión fue actualizada el 14 de marzo de 2016.

Contenido relacionado