La fuga de gas metano que creó un pueblo fantasma y tiene en emergencia a California

  • 7 enero 2016
Fuga gas metano Image copyright EPA
Image caption El gas metano es invisible al ojo humano. Esta imagen está tomada con cámara infrarroja.

El estado de California, Estados Unidos, se encuentra en emergencia. La causa, una fuga de gas metano que ha desplazado a miles de familias de la localidad Porter Ranch, en las afueras de Los Ángeles.

Una fuga que no empezó esta semana, ni la anterior. Tampoco el mes pasado.

Se hizo evidente el 23 de octubre de 2015 cuando un pozo defectuoso en el Cañón Alyson, el lugar de almacenamiento de gas de la empresa Southern California Gas, empezó a lanzar una columna de humo invisible.

Desde entonces, más de 30.000 kilos de gas metano son expulsados al día; lo que equivale a las emisiones de gases efecto invernadero de 4,7 millones de autos.

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Image caption Los residentes de Porter Ranch que han presentado síntomas relacionados con la fuga han sido evacuados.

El gas metano es más dañino que el dióxido de carbono en lo que respecta al calentamiento global.

En un período de 20 años atrapa 86 veces más radiación solar que el dióxido de carbono, según un artículo publicado recientemente por la revista Mother Jones.

Y tiene efectos para la salud.

Miles de residentes de Porter Ranch han presentado una variedad de síntomas que van desde visión borrosa, náusea y vómitos, hasta mareos, dolor de cabeza y dificultad para respirar.

"Lo que ha ocurrido aquí es que la gente se ha enfermado, los animales se han enfermado", le dice a la BBC David Baelin, vecino de Porter Ranch. "Incluso he escuchado que algunos animales han muerto".

Si bien se desconocen los efectos que a largo plazo puede traer la exposición al metano para la salud, hasta ahora unas 2.500 familias fueron evacuadas y otras 1.300 esperan ser reubicadas.

Amenaza mayor

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Image caption Miles de residentes de Porter Ranch fueron evacuados de sus casas y exigen el cierre del pozo de gas metano.

Sin embargo, esto no es lo que más preocupa a las autoridades sanitarias. Es la exposición a niveles altos de benceno.

El benceno es un hidrocarburo aromático que se encuentra en el ambiente, pero cuya exposición a niveles más altos de lo normal pueden tener un impacto para la salud.

A raíz de esta fuga sus niveles en la zona se han triplicado respecto a los registrados en la vecina Los Ángeles.

La exposición a niveles no tan altos de benceno (700 a 3.000 ppm) puede producir letargo, mareo, aceleración del latido del corazón, dolor de cabeza, temblores, confusión y pérdida del conocimiento, según la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de EE.UU.

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Image caption La mayoría de las casas en Porter Ranch están cerradas y sus residentes reubicados.

Aunque no se conocen los efectos del consumo de alimentos o líquidos que contienen niveles bajos de benceno, si se ingieren niveles altos puede producir vómitos, irritación del estómago, mareo, somnolencia, convulsiones, aceleración del latido del corazón, coma e incluso la muerte.

"El benceno produce alteraciones en la sangre. La gente que respira benceno durante períodos prolongados puede sufrir daño en los tejidos que producen las células de la sangre, especialmente la médula de los huesos", se lee en el sitio de la agencia estadounidense.

"Vamos a calificarlo de catástrofe ambiental y de salud pública", le dice a la BBC Tim O'Connor, abogado del Fondo para la Defensa Ambiental.

"En términos de cronología, va a superar de largo el problema del (derrame del) golfo de México (en 2010). Lo que sabemos es que el equivalente climático de esta fuga es como quemar unos 700 millones de galones (2.600 millones de litros) de gasolina. Es trágico", agrega.

Años y meses

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Image caption Porter Ranch es un vecindario ubicado en las afueras de Los Angeles.

¿Por qué no han podido reparar la fuga?

Varios reportes indican que la fuga se produjo en un gasoducto que inyecta gas en la tierra para ser almacenado, a la espera de su posterior venta.

Lo que dificulta la reparación de este gasoducto en particular (normalmente lleva unos días) es que el gas no sólo se está escapando del pozo, sino de la tierra y rocas que lo rodea.

Además, de acuerdo con en L.A. Times, no se sabe con exactitud a qué profundidad está la rotura -aunque se estima que a unos 152 metros- y tampoco la causa del accidente.

El subdirector del Departamento de California para la Conservación, Jason Marshall, sospecha que la respuesta puede estar en la edad del pozo.

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Image caption El pozo SS-25 lleva funcionando más de medio siglo.

El SS-25 empezó a operar como pozo petrolero en 1954, y en 1973 fue convertido en uno de gas.

Las tuberías que funcionan ahora tienen 61 años de antigüedad y durante este tiempo han transportado tanto petróleo como gas, así como agua, lo que para Marshall compromete la "integridad" de la instalación.

Es por esto que se estima que la fuga tardará un par de meses en ser reparada.

Por ahora, la empresa SoCalGas está ofreciendo a los residentes alojamientos más adecuados para la larga espera.

Hasta ahora se han introducido cinco demandas contra la compañía por el impacto en la salud y en los precios de la propiedad.

La ciudad de Los Ángeles también demandó a SoCalGas por contaminación ambiental.

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