"Vaticano", el aliado peruano de Pablo Escobar, sale libre tras 22 años y anuncia serie de TV

  • 15 enero 2016
Chávez Peñaherrera en libertad
Image caption Chávez Peñaherrera fue proveedor de pasta base de cocaína de los dos principales carteles colombianos en la década del 80. (Foto: Rolly Reyna/El Comercio de Perú)

Demetrio Chávez Peñaherrera, conocido como "Vaticano" y recordado por sus vínculos con los capos colombianos de la droga, recuperó su libertad el jueves después de 22 años en prisión.

"Vaticano" estuvo involucrado en el narcotráfico en la década de los 80 y principios de los 90.

Fue proveedor de pasta base de los dos carteles enfrentados en Colombia en aquella época: el de Medellín de Pablo Escobar y el de Cali, de los hermanos Rodríguez Orejuela.

Cuando cayó en manos de la justicia, aseguró que militares del gobierno del expresidente peruano Alberto Fujimori, y su asesor y jefe del servicio de inteligencia, Vladimiro Montesinos, le cobraban cuotas para dejarlo "operar".

Este jueves, la hija hija del exmandatario, Keiko Fujimori, quien aspira a convertirse en la próxima presidente de Perú, dijo que estas afirmaciones de Chávez Peñaherrera "carecen de credibilidad".

Su papel

Demetrio Chávez Peñaherrera nació en 1954.

Fue reclutado por la mafia internacional a principios de los años 80.

En 1989 conoció a Pablo Escobar, el capo del cartel de Medellín.

Según las autoridades, fue su proveedor de pasta base de cocaína por casi medio año y después comenzó a trabajar con sus rivales: el cartel de Cali.

Se estima que traficó entre 300 y 450 toneladas de pasta por año (el 80% de la producción peruana de aquel entonces).

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Image caption Después de su captura en Colombia, "Vaticano" fue entregado a la justicia peruana.

Lo que traficaba después era convertido en cocaína de alta pureza en Colombia.

Gracias a ello, "Vaticano" se convirtió en el máximo capo de la droga de la zona de Huallaga, en la selva central de Perú.

Según medios locales, su fortuna oscilaba entre US$400 millones y US$1.000 millones.

Búsqueda

La policía de Estados Unidos señaló en su momento que "Vaticano" lideraba una banda de 50 personas.

"Tenía una organización muy amplia con tentáculos en diferentes estamentos de la sociedad peruana", señaló el periodista Hugo Coya al diario peruano El Comercio.

Llegó a ser buscado por los gobiernos de Perú y Colombia, así como por las agencias Antidrogas y de Inteligencia de EE.UU.

En 1991, Demetrio Chávez Peñaherrera era señalado como el jefe del narcotráfico más importante de Perú.

Construyó en la frontera peruana con Colombia y Brasil un gigantesco laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína con una pista de aterrizaje de 1.500 metros, una casa y un almacén de alimentos

Había invertido US$1 millón en insumos químicos.

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Image caption Huallaga es una zona selvática donde se realizan tareas de erradicación de plantaciones ilegales de hoja de coca.

Según "Polvo en el Viento", el libro del periodista Hugo Coya, "Vaticano" tuvo otros alias como Gerónimo, Loco Limonier, Patrón, Garrincha, Coca Loca, Irak, Sadam o Al Capone.

El periodista recordó los elogios de los pobladores de la región donde operaba (Campanilla) para Chávez por mandar a construir la plaza de armas del distrito, un estadio y varias pistas.

"'Vaticano' reconoce que lo aprendió de Escobar. Pablo le dijo que la única manera de tener tranquilidad en el trabajo era ganándose a la población", recuerda Coya.

Captura y prisión

Chávez fue detenido por primera vez en 1990 en medio de la selva, pero logró escapar sobornando a las autoridades.

Cayó finalmente el 13 de enero de 1994 en Cali, Colombia, y fue enviado después a Perú. Entonces tenía 39 años.

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Image caption Perú era uno de los países en los que los carteles colombianos compraban la pasta base de cocaína.

Fue condenado a cadena perpetua, pero después de una apelación, su pena se redujo a 30 años de prisión por traición a la patria.

Aquella condena fue anulada años después y se mantuvo en prisión solo por delitos relacionados con tráfico de drogas durante los últimos 22 años.

Tuvo que pagar US$50 millones al Estado peruano como reparación civil.

Ya en libertad, el exnarcotraficante afirmó a los medios que no tiene la intención de abandonar el país.

"Me quedo en Perú. Vamos a hacer una serie", afirmó.

Es más, "Vaticano" aseguró que ya ha conversado con una conocida productora local para llevar su vida a la televisión.

Cuando los medios le pidieron unas palabras después de su condena de 22 años hizo una reflexión breve seguida de un mensaje de arrepentimiento.

"La prisión ni te arregla ni te malogra. Que me perdone la sociedad y que la juventud no siga mi ejemplo".

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