Qué gana Irán con el levantamiento de las sanciones tras cumplir el acuerdo nuclear

  • 17 enero 2016
Mujer iraní Image copyright EPA
Image caption Irán espera reactivar su presencia en el mercado hidrocarburífero y recuperar dinero que fue congelado por las sanciones que sufrió.

El presidente de Irán, Hassan Rohani, afirmó la semana pasada que los iraníes debían prepararse para “un año de prosperidad”.

Su mensaje anticipaba el impacto que esperaba que tenga en el país el levantamiento de las sanciones internacionales por parte de la ONU, Estados Unidos y la Unión Europea que finalmente se anunciaron este sábado.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que Irán cumplió con todos los pasos necesarios para poner en marcha el acuerdo nuclear que suscribió con las grandes potencias en julio de 2015.

Rohani tiene razones para el optimismo.

Crecimiento

Sin las sanciones, el Producto Interior Bruto iraní podría pasar de no crecer nada a un aumento de 5% en el período 2016-2017, de acuerdo con estimaciones del Fondo Monetario Internacional.

La posibilidad de volver a vender libremente sus hidrocarburos en el mercado internacional permitiría a Teherán aumentar su ingreso por exportación de combustible en unos US$10.000 millones adicionales a lo largo del próximo año.

El fin de las sanciones al sector financiero permitirá recuperar unos US$30.000 millones de reservas en moneda extranjera que están actualmente congelados en cuentas alrededor del mundo, según el Banco Central de Irán.

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Image caption Estimaciones señalan que el Producto Interno Bruto de Irán podrá crecer hasta 5% entre 2016 y 2017 con el levantamiento de las sanciones.

Aunque el Departamento del Tesoro de EE.UU. estima que esa cifra podría llegar hasta US$50.000 millones.

Dado que el costo de comerciar con Irán se había encarecido en torno a 15% debido a las sanciones, al eliminarlas el país podrá ahorrarse unos US$15.000 millones al año, según el primer vicepresidente de Irán, Eshaq Jahangiri.

La reconquista del mercado petrolero

Antes de la imposición del embargo petrolero a Irán, en 2012, uno de cada cinco barriles de crudo iraní era exportado hacia refinerías europeas.

Durante los últimos años, Irán apenas ha podido vender poco más de un millón de barriles al día, principalmente a China, India, Japón y Corea del Sur.

Ahora, Teherán dice que aumentará las ventas en unos 500.000 barriles al día y piensa incrementar sus exportaciones totales hasta unos 2.5 millones de barriles diarios durante el próximo año.

Con el fin de recuperar a sus clientes, Irán prevé ofrecer descuentos sobre los precios actuales que ya son los más bajos en 11 años.

Su pleno retorno al mercado podría disparar una guerra de precios con su archirrival Arabia Saudita, que actualmente intenta mantener su cuota de mercado vendiendo el crudo por debajo del precio del mercado.

Un proceso complejo

Hacer realidad el fin de las sanciones a Irán será una tarea ardua, pues se trata de desmontar el sistema de sanciones más complejo que existe en el mundo actual.

La Unión Europea dará por concluidas todas las sanciones económicas relacionadas con el programa nuclear incluyendo un embargo en la compra de crudo a Irán y, más importante aún, pondrá fin a las prohibiciones para el comercio, el transporte y el aseguramiento de productos iraníes.

“Este es el día que hemos esperado durante años. Habrá grandes cambios”, dijo Michael Tockuss, gerente de la Cámara Germano-Iraní de Comercio.

“Además saldrán unos 300 individuos y compañías iraníes de la lista de sancionados por la UE. Hasta ahora no podíamos hacer ningún negocio con ellos, ni siquiera venderles pan o galletas”, añadió.

Las prohibiciones que seguirán

El levantamiento de las sanciones beneficiará a sectores enteros como la banca o las aseguradoras que estaban incluidas en la lista negra por tener supuestos vínculos con el programa nuclear iraní.

Sin embargo, seguirán vigentes las prohibiciones que afectan a ciudadanos o instituciones iraníes presuntamente relacionadas con actividades terroristas, como la Guardia Revolucionaria de Irán a la que Washington acusa de promover el terrorismo.

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Image caption El anuncio del fin de las sanciones, el sábado.

En EE.UU. la plena anulación de las sanciones requiere de la aprobación del Congreso, dominado por la mayoría republicana, por lo que el presidente Barack Obama está recurriendo a órdenes de exención para desaplicarlas.

También quedarán anuladas las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de las ONU que tenían un impacto económico menor si se comparan con las de la EE.UU. y la UE, pero legitimaban las medidas aplicadas por otros.

El sector bancario

El gran cuello de botella para hacer negocios con Irán en el futuro serán los bancos.

Aunque Irán volverá a estar conectado al sistema financiero global, no está claro cuántos bancos querrán volver a hacer negocios en el país.

“Cuando hablo con los grandes bancos alemanes, ellos dicen que después de que se aplique plenamente el acuerdo nuclear hay que esperar otros 12 meses para comenzar a hablar con ellos sobre la posibilidad de volver a hacer negocios con Irán”, dijo Tockuss.

Las autoridades judiciales y financieras de Estados Unidos han aplicado duras multas a más de una veintena de bancos europeos por haberse saltado las sanciones a Irán, Sudán y Cuba.

Durante la última década, los bancos han pagado US$14.000 millones en multas o en arreglos fuera de los tribunales. Sólo el banco francés BNP Paribas ha pagado US$9.000 millones.

“Muchos bancos de Reino Unido se han comprometido con las autoridades estadounidenses a no aumentar su exposición en Irán”, explicó Justine Walker, director de delitos financieros de la Asociación Bancaria Británica.

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Image caption La Unión Europea dará por concluidas todas las sanciones económicas relacionadas con el programa nuclear incluyendo un embargo en la compra de crudo a Irán.

Los líderes empresariales de Alemania y de Reino Unido pidieron al Departamento del Tesoro de EE.UU. que de una señal clara de aprobación para que las instituciones financieras puedan manejar con confianza las solicitudes relacionadas con Irán de sus clientes europeos.

“Si no podemos convencer a los grandes bancos de que nos provean de grandes sumas, tendremos que buscar un gran número de bancos pequeños”, señala Tockuss, cuya cámara logró seguir haciendo negocios con Irán gracias a pequeños bancos alemanes que no operaban en el mercado estadounidense.

Pero, ese tipo de “micro financiamiento” podría resultar inadecuado para grandes proyectos como la modernización del sistema ferroviario de Irán a cargo de Siemens o la venta de grandes aviones de pasajeros por parte de Airbus.

Áreas grises

Si las complejidades prácticas no fueran suficientes, también existen dificultades legales.

EE.UU. está levantando sus llamadas "sanciones secundarias", quen son las que se aplican a personas o empresas no estadounidenses.

Sin embargo, Estados Unidos mantendrá aún las "sanciones primarias" que afectan a ciudadanos y empresas estadounidenses de participar en negocios con Irán.

"Hay grandes zonas grises: ¿qué pasa con las filiales no estadounidenses de empresas de Estados Unidos", cuestiona la experta en sanciones Maya Lester, abogado de Brick Court Chambers de Londres.

El texto del acuerdo nuclear con Irán dice que los negocios serán permitidos para filiales de empresas estadounidenses, pero aquello contradice las "sanciones primarias" de EE.UU.

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Image caption Antes de la imposición del embargo petrolero a Irán, en 2012, uno de cada cinco barriles de crudo iraní era exportado hacia refinerías europeas.

Muchas empresas y sus abogados están esperando directrices detalladas de la oficina de control financiero y activos del Tesoro de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés) antes de hacer negocios con Irán.

Pero las complicaciones legales no son las únicas.

Puede parecer sencillo exportar cosméticos para el necesitado mercado iraní, pero navegar a través del régimen jurídico y normativo del país es como caminar en un campo minado.

La corrupción es una epidemia, dice Ahmad Tavakoli, un prominente miembro conservador del parlamento iraní.

A veces, la obtención de permisos de importación puede ser todo un dolor de cabeza sin "pagos adicionales".

"Puede haber alegría por ahora, pero también habrá sorpresas y decepciones", dice el director general de una empresa de contratación de ingeniería con sede en Teherán.

"Muchos entenderán que las sanciones eran sólo una parte del problema", concluye.

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