Qué es el polonio 210 que mató al espía ruso Alexander Litvinenko

  • 21 enero 2016
Discos de polonio Image copyright SCIENCE PHOTO LIBRARY
Image caption En pequeñas cantidades, el polonio tiene usos industriales

El caso del asesinato del exespía ruso Alexander Litvinenko en 2006 tiene todos los ingredientes de una novela de ficción: espías, intriga y un veneno.

Litvinenko fue un antiguo miembro de los servicios de inteligencia rusos que fue envenenado en un hotel de pleno centro de Londres con polonio radiactivo 210, presuntamente administrado en una taza de té.

Litvinenko comenzó a sentirse mal horas después de dejar el hotel donde se reunió con dos exespías rusos que consideraba contactos de negocios y amigos.

Y tres semanas después, el 3 de noviembre de 2006, ingresó al hospital con vómitos y mucho dolor.

El exespía nunca se recuperó y el 23 de noviembre falleció a los 43 años.

¿Qué es esta sustancia radioactiva que se encontró en varios sitios que Litvinenko visitó después de que lo envenenaran?

¿Qué es el polonio 210?

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Image caption La científica Marie Curie descubrió el polonio junto a su esposo Pierre a finales del siglo XIX.

El polonio es un material radioactivo que se produce de forma natural en muy bajas concentraciones en la corteza terrestre.

Fue el primer elemento descubierto por los científicos Marie y Pierre Curie a finales del siglo XIX y recibe su nombre del país natal de Marie Curie, Polonia.

En su forma pura, el polonio es un metal bastante volátil y con un punto bajo de fusión. Se conocen más de 25 isótopos de polonio, del 192 al 218, y todos ellos son radioactivos.

El isótopo de polonio predominante en la naturaleza, y el más utilizado, es el 210.

Aun así, las cantidades de polonio 210 en la tierra y en la atmósfera son muy pequeñas, y por ello la ciencia recurre a su producción artificial en reactores nucleares.

Nivel de toxicidad

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Image caption Litvinenko fue un antiguo miembro de los servicios de inteligencia rusos

El polonio 210 es químicamente tóxico y su mayor peligro radica en las partículas alfa que emite.

El cuerpo humano tiene una pequeña cantidad de polonio 210 en su interior.

Generalmente, el polonio 210 se expulsa del cuerpo a través de las heces, la orina o el sudor.

John Arnold, profesor de Química de la Universidad de California, Berkeley, le dijo a BBC Mundo que el efecto del polonio 210 en el cuerpo "depende del grado de exposición al mismo y de la forma como fue administrado en el sistema".

En dosis superiores a las normales, causa graves daños en los tejidos y los órganos y puede llegar a ser mortal.

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Image caption El exespía ruso murió pocos días después de haber sido envenenado con polonio.

Además, la sustancia, históricamente conocida como radio F, es muy difícil de identificar.

Esto lo convierte en un material eficaz para casos de envenenamiento, por la dificultad de detectar su presencia en el cuerpo a tiempo para que la persona pueda recibir tratamiento.

(La familia de Yasser Arafat, por ejemplo, está convencida de que fue la causa de la muerte del líder palestino, aunque eso no se ha comprobado).

Por lo demás, los expertos señalan que el polonio 210 sólo se convierte en un riesgo para la salud si se introduce en el cuerpo.

El material puede entrar en el sistema por la ingestión sólida o líquida de elementos contaminados, inhalación de aire también contaminado o por una herida.

"Los niveles de radiación varían considerablemente, dependiendo también del tiempo que el polonio 210 permanece en el cuerpo y si afecta al núcleo de las células o a los huesos", precisó Arnold.

El experto sostuvo que el envenenamiento por polonio 210 "es muy difícil de tratar, por ser un elemento metaloide, que se extiende con relativa rapidez por todo el sistema".

¿Dónde se suele dar y cómo se puede obtener el polonio 210?

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Image caption El polonio 210 emite partículas alfa muy peligrosas, capaces de destruir órganos humanos.

El polonio 210 tiene usos industriales como control estático y fuente de calor para suministros de energía de satélites, pero en esos casos no está disponible de forma que pueda conducir al envenenamiento.

Está también presente en el tabaco. "Los fumadores", le señaló John Arnold a BBC Mundo, "están expuestos al polonio 210, pero probablemente no tendrán síntomas inmediatos incluso si fuman mucho".

Los expertos coinciden en señalar que, para envenenar a alguien, se necesitan cantidades más grandes y que tendría que ser elaborado intencionadamente por el hombre, quizá con un acelerador de partículas o un reactor nuclear.

"En caso de ingestión masiva, la persona se enfermará muy rápidamente", explicó Arnold.

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Image caption Esta es la última imagen que se tiene de Alexander Litvinenko

Aunque se da de forma natural en el medio ambiente, conseguir la cantidad necesaria para matar a alguien requiere de individuos con conocimientos y conexiones.

También se necesitaría una infraestructura de laboratorio sofisticada y el acceso a un reactor nuclear.

Alternativamente, se puede conseguir a través de un proveedor comercial.

El polonio 210 se puede extraer de rocas que contienen uranio radioactivo o puede ser obtenido químicamente a partir de la sustancia radio 226.

La producción de polonio a partir de radio 226 requeriría de un laboratorio sofisticado porque la sustancia produce niveles peligrosos de penetrante radiación.

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