Cómo es el cosmódromo con el que Rusia quiere mantenerse a la cabeza de la carrera espacial

  • 28 enero 2016
Vostochny Image copyright
Image caption Vostochny remplazará a puerto espacial de Blagoveshchensk.

Vostochny fue una vez un lugar de alto secreto con una división de misiles nucleares soviéticos oculto en el desierto bosque de Taiga, en Rusia.

Su distante ubicación lo convirtió en el escenario perfecto para el nuevo puerto espacial Vostochny de Rusia.

Fue idea personal del presidente Vladimir Putin construir un nuevo puerto espacial para evitar los posibles riesgos políticos de utilizar el viejo centro de lanzamiento soviético en Baikonur, en Kazajstán.

Pero el camino para disparar el primer cohete en Vostochny no ha sido fácil, y el mes pasado el lanzamiento inicial tuvo que ser pospuesto.

Para llegar aquí desde Moscú hay que volar durante siete horas a la ciudad grande más cercana de Blagoveshchensk y luego otros 90 minutos en helicóptero sobre un vasto paisaje arbolado.

Vostochny es en muchos sentidos ideal: no hay peligro aquí de que un cohete descartado caiga en territorio poblado o extranjero.

Pero el cosmódromo no sólo está lejos de centros políticos y financieros de Rusia, también a cierta distancia de sus plantas y fábricas espaciales. Cada cohete tiene que ser transportado en tren desde Samara, a 6.000 kilometros de distancia.

Image copyright
Image caption El nuevo cosmódromo es bastante más pequeño que el anterior.

A diferencia de Baikonur, este puerto espacial es compacto. Incluso cuando se termine de construir otra plataforma de lanzamiento para el cohete portador ruso de clase pesada Angara, el cosmódromo seguirá siendo relativamente pequeño, en parte porque la tecnología moderna es mucho más eficiente que en la era soviética.

La operación de lanzamiento será controlada por ordenador y por una sola persona, muy diferente de la tripulación grande de lanzamiento en Baikonur.

Este avance en la infraestructura, los sistemas digitales y la tecnología son un gran paso para la industria espacial rusa, aunque en lo que se refiere al cohete todavía se basará en una versión modernizada del viejo caballo de batalla espacial, la nave Soyuz.

La nueva familia del cohete portador ruso de clase pesada Angara está aún por venir y necesitará una nueva plataforma de lanzamiento en Vostochny.

El cohete Angara reemplazará a otro veterano espacial soviético, Proton, que es ecológicamente peligroso debido a su combustible tóxico.

Recortes presupuestarios

La idea de un nuevo cosmódromo parecía una buena idea hace una década, pero se ha convertido en un dolor de cabeza presupuestario importante para un gobierno de Rusia en una economía en contracción.

El presupuesto espacial para los siguientes 10 años (desde 2016 hasta 2025) se ha reducido casi a la mitad.

Image copyright
Image caption La diferencia más visible en Vostochny es la torre de servicio móvil en la plataforma de lanzamiento.

La Agencia Federal Espacial de Rusia pidió 2.850 millones de rublos en su proyecto de presentación 2014, pero ahora sólo recibirá 1.406 millones. Pero, a causa de la caída del rublo, la diferencia en dólares es más dramática.

El proyecto de solicitud inicial en 2014 ascendió a US$57.800 millones. Roscosmos ahora tendrá que conformarse con US$14.000 millones.

Roscosmos paga sus facturas en rublos, por lo que igual no es un desastre. Pero sí muestra lo complicado que se ha hecho la tarea de reformar la infraestructura espacial de Rusia.

La agencia espacial ha tenido que apretarse el cinturón.

Abril

Image copyright
Image caption El primer lanzamiento se ha retrasado hasta abril, pero las partes del cohete han llegado a Vostochny para el montaje.

Algunos programas espaciales se han acortado, algunos pospuesto o incluso desechado. Y ahora Vostochny tendrá una plataforma de lanzamiento en lugar de dos para el cohete Angara.

La construcción en el sitio también se ha convertido en el foco de los escándalos financieros que han provocado la apertura de un proceso penal por el Comité de Investigación de Rusia.

Y las cuestiones financieras han afectado el pago de los salarios de los trabajadores, lo que ha provocado huelgas.

En medio de un remolino de dificultades presupuestarias y técnicas, el primer lanzamiento de un cohete, programado para diciembre, tuvo que ser pospuesto.

El nuevo jefe de Roscosmos, Igor Komarov, culpó a problemas técnicos.

El lanzamiento se ha retrasado hasta abril pero los preparativos ya están en marcha. Partes del cohete Soyuz han llegado a Vostochny este mes.