¿Cómo logró India convertirse en la nueva China de la economía mundial?

  • 9 febrero 2016
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Image caption India está mostrando un gran crecimiento económico.

Si algo caracterizó a la economía china en años recientes fue su capacidad para crecer a ritmo vertiginoso.

Pues bien, ya es oficial: en 2015 otra megaeconomía asiática creció más rápido que la china.

En este caso la que se lleva la corona del crecimiento es India, que con sus 1.250 millones de habitantes es la democracia más numerosa del mundo.

Y, señalan los expertos, es precisamente su sistema político democrático el que puede estarle dando una ventaja frente a China.

Los datos oficiales de Nueva Delhi señalan que la economía creció a la extraordinaria tasa de 7,5% anual.

Mientras que China lo hizo a 6,9%.

No es la primera vez que pasa. Pero China llevaba 15 años de crecimiento aparentemente inigualable.

Desde 1999 no cedía ese lugar a India.

Destinos paralelos

Entre estas dos naciones está cerca de un tercio de los habitantes de la humanidad.

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Image caption India cuenta con una población cercana a los 1.300 millones de personas.

Y son varias las cosas en las que se parecen.

Ambos países emergieron en la década de 1990 después de un largo periodo de estancamiento económico por cuenta de políticas de intervención del estado.

En el caso de China, implementadas por el gobierno comunista.

Y en el de India, por varias administraciones de corte socialista que llegaron al poder por la vía electoral.

Tanto en China como en India, la irrupción de políticas de libre mercado transformaron la economía y cambiaron la vida de cientos de millones de sus habitantes.

Pero hasta el momento era China el que recurrentemente llevaba la ventaja en la disputa económica entre las dos naciones más pobladas del planeta.

Una circunstancia que puede estar cambiando a medida que la economía china se desacelera.

¿Cifras cuestionables?

India se siente bien consigo misma.

El gobierno del primer ministro Narendra Modi asegura que el crecimiento acelerará en 2016 aún más, a 7,6%.

El mandatario ha estado viajando por el mundo, diciéndole a los empresarios que inviertan en India.

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Image caption Algunos ponen en duda la precisión de las cifras de crecimiento de India.

Aunque algunos dudan que la bonanza tenga realmente esas dimensiones.

"Ha habido mucho escepticismo acerca de los datos del PIB desde que el gobierno revisó la manera como lo calculaba hace un año", advierte Yogita Limaye, corresponsal de la BBC en Bombay.

"Pero todos los economistas con los que he hablado aseguran que no hay duda que la economía de India se está expandiendo, convirtiéndola en un inusual foco de prosperidad entre las naciones emergentes", agrega nuestra corresponsal.

El impacto de la democracia

Tan significativas como los paralelos son las diferencias en la estrategia económica de estos dos potentados.

China se convirtió, ante todo, en una gigantesca potencia manufacturera, construyendo todos los bienes de consumo que las naciones occidentales querían comprar.

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Image caption El sistema democrático de India puede ser un aliciente para la inversión privada.

Entre tanto, India se ha especializado en la exportación de servicios, particularmente en sectores como la informática, donde verdaderos ejércitos de programadores trabajan para firmas locales y extranjeras ayudando a redactar los códigos con los que operan muchas de las computadoras del mundo.

India encabeza hoy el mundo como el mayor receptor de inversión extranjera en empresas completamente nuevas. Y el Fondo Monetario Internacional dijo el año pasado que esperaba que en 2020, India continuara siendo la economía importante de mayor crecimiento en el mundo.

¿Y la fórmula? Irónicamente es la misma que antes decían que favorecía a China: las diferencias entre los sistemas políticos de ambos países.

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Image caption India encabeza hoy el mundo como el mayor receptor de inversión extranjera en empresas completamente nuevas.

Pues hace unos años se decía que el caracter autoritario del sistema político chino le daba al Estado la capacidad de movilizar con poca resistencia los enormes recursos que se necesitaban para construir las fábricas y las enormes obras de infraestructura características de ese país.

India, en cambio, es una democracia parlamentaria. Pero en esta nueva fase del crecimiento a la que están llegando estos países, en que se depende más del emprendimiento individual para la creación de empresas de alta tecnología, el sistema indio, con su apego al imperio de la ley y la democracia puede ofrecer mejores incentivos a los inversionistas privados.

De ahí que algunos piensen que es más probable que el "próximo Apple", la empresa que revolucione la economía, aparezca en India antes que en China.

Tamaño

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Image caption La población india viene experimentando mejorías sustanciales en su estilo de vida.

Pase lo que pase, y pese a que su economía esté creciendo más rápido, India todavía tiene un buen camino por remontar antes de igualar en tamaño a la economía china, la segunda en tamaño en el mundo después de Estados Unidos.

India en cambio ocupa apenas el décimo puesto, detrás de países como Italia, Brasil y Rusia.

Con un PIB de US$2.000 billones, su economía es cerca de cinco veces menor que la de China.

Pero la tendencia importa. Y en el largo plazo, puede que sea India el que pase a la historia como la gran locomotora del desarrollo mundial en las primeras décadas del siglo XXI.

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