EE.UU.: 5 consecuencias de los contundentes triunfos de Trump y Clinton en las primarias del Supermartes

  • 2 marzo 2016
Precandidatos ganadores Image copyright AFP
Image caption Cinco precandidatos lograron victorias el Supermartes, en el que los grandes ganadores fueron Donald Trump y Hillary Clinton.

El Supermartes que acaba de terminar es una cita crucial en el proceso electoral estadounidense.

En un solo día se celebraron elecciones primarias simultáneas en 11 estados y, como en ocasiones anteriores, sirvió para consolidar las candidaturas más fuertes tanto en el Partido Republicano como en el Partido Demócrata de cara a las presidenciales del mes de noviembre.

Eso es lo que sucedió con Donald Trump y Hillary Clinton, quienes con sus victorias en siete estados cada uno, confirmaron su condición de favoritos para hacerse con la nominación de sus partidos en las convenciones que deben celebrarse el próximo mes de julio.

El rival de Hillary Clinton en el bando demócrata, Bernie Sanders, tuvo una mejor noche de lo esperado y logró victorias en cuatro estados, aunque la ex primera dama mantiene una cómoda ventaja frente al senador de Vermont.

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Image caption Hillary Clinton celebró en Miami su victoria en siete estados en el Supermartes.

En el bando republicano, Ted Cruz logró imponerse en tres estados, mientras que Marco Rubio logró su primera victoria en el actual proceso de primarias en el estado de Minnesota.

BBC Mundo analiza cinco consecuencias concretas del Supermartes, que puede ser una jornada decisiva para definir quiénes serán en noviembre los aspirantes a ocupar el sillón de Barack Obama en la Casa Blanca.

1.Trump consolida su ventaja en el Partido Republicano

Donald Trump, indiscutible ganador del Supermartes en el Partido Republicano, se mostró fuerte en los estados más conservadores del sur del país, como Alabama y Georgia.

Lo mismo hizo en los estados más liberales del norte de EE.UU., como Massachusetts y Vermont.

Ganó en 7 de los 11 estados en juego y cada vez está más cerca de ser el candidato inevitable de su partido a la presidencia.

2. El Partido Republicano acelera su giro hacia la derecha radical

En EE.UU. tradicionalmente los dos partidos principales escogían candidatos presidenciales moderados y centristas.

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Image caption Donald Trump amplió la ventaja que mantenía con sus dos inmediatos seguidores, Ted Cruz y Marco Rubio.

Pero en esta elección, los votantes del Partido Republicano se han decantado por Donald Trump, quien ha dejado claras sus posturas radicales en asuntos como la inmigración, y por Ted Cruz, conocido por sus posiciones doctrinarias radicalmente conservadoras.

La victoria de Cruz en Alaska, Oklahoma y sobre todo en Texas, le otorga algo de oxígeno al cubanoestadounidense para hacer que Trump no sea el candidato inevitable.

3. Marco Rubio se está quedando sin aire

Son muchos los que han comparado a las primarias estadounidenses con un programa de telerrealidad y Marco Rubio, quien sólo ha logrado una victoria en Minnesota, parece ser el próximo participante en riesgo de ser expulsado de la carrera electoral.

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Image caption Marco Rubio ganó en sólo un estado desde que comenzaron las primarias.

Intentó ser el candidato "moderado" en un partido que ha dado un giro a la derecha y la maniobra parece no haberle funcionado.

Rubio ha dicho que mantiene viva su postulación, aunque es probable que tras el Supermartes aumente la presión para que renuncie y permita una unificación de su partido en contra de Trump.

En este momento, Cruz parece tener más credenciales electorales para ser el rival del polémico millonario que Rubio.

4. Hillary Clinton consolida su posición con apoyo de las minorías

Fue una buena noche para la aspirante a la nominación demócrata.

Ganó el premio mayor en Texas y en la mayoría de los estados del sur también barrió a Bernie Sanders.

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Image caption Sanders tiene victorias en estados prósperos y étnicamente homogéneos como Vermont.

De esta manera, parece consolidar la tendencia, observada antes en Carolina del Sur y Nevada: las minorías étnicas votan por Hillary Clinton más que por Sanders, quien obtiene victorias en estados prósperos y étnicamente homogéneos como Vermont, pero parece desfallecer en varios de los grandes estados multiétnicos, que reflejan de forma más fidedigna el mapa electoral de todo el país.

Nadie ha dicho que la carrera esté ya definida a favor de Clinton, pero no hay duda de que sale reforzada del Supermartes.

5. Florida: ¿el campo de batalla final?

El Supermartes fue diseñado precisamente para evitar que la disputa por la nominación a la candidatura presidencial se prolongara más de lo necesario.

Por eso, muchos están apostando que la carrera verdadera está acercándose a su final, aunque las primarias de algunos estados sigan hasta junio próximo.

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Image caption Ted Cruz se jugará gran parte de sus aspiraciones en las siguientes semanas.

El día definitivo para algunas candidaturas puede ser el 15 de marzo, cuando se lleva a cabo la primaria en Florida.

En el lado republicano, es posiblemente la última oportunidad para Marco Rubio, quien jugará de local.

Una derrota ahí podría significar el fin de sus esperanzas para las presidenciales de 2016.

Mientras, para Trump y Cruz representa uno de los botines electorales más jugosos, al ser el tercer estado más poblado del país.

Ello hace que asigne un número grande de delegados a la convención nacional, que en julio próximo formalizará al candidato del Partido Republicano.

Una victoria contundente de Trump en Florida dejaría muy maltrecha las aspiraciones de Cruz.

Del mismo modo, en el bando demócrata, un triunfo claro de Hillary Clinton en Florida aumentaría aún más la expectativa de que sea ella la que se enfrente al candidato republicano en la elección general de noviembre.

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