El cementerio de Texas que se negó a enterrar a un latino

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Image caption Los administradores del cementerio de San Domingo, en Normanna, Texas, están siendo demandados por discriminación.

Pedro y Dorothy Barrera estuvieron casados durante 44 años. Por eso, cuando él murió, ella fue al cementerio del pueblo donde llevaban más de una década viviendo y pidió enterrar allí sus cenizas.

Dorothy quería que en un futuro sus tumbas estuvieran unidas, una al lado de la otra.

La respuesta que recibió en febrero de 2016 de parte de la asociación que administra el cementerio San Domingo, en el pueblo de Normanna, Texas, parece de otro siglo, pero no lo es.

"Le dije que él no debería ser enterrado allí, porque era mexicano", explicó Jimmy Bradford, cuidador del cementerio, en entrevista con el canal local Kiii-TV 3, realizada el 3 de marzo.

"Eso es lo que le dije a ella y eso es lo que hemos estado haciendo".

BBC Mundo intentó contactarse con Bradford en varias oportunidades, pero no consiguió hablar con él.

El periodista de Kiii-TV 3 Michael Gibson le preguntó entonces si reconsidería lo que le dijo a Barrera.

Bradford respondió: "Bueno, supongo que si (el presidente) Obama viene hasta acá y me lo pide, entonces supongo que tendría que hacerlo. De lo contrario, no".

Image caption La cerca que rodea al cementerio San Domingo deja por fuera apenas por centímetros la tumba de una persona con nombre hispano y texto escrito en español.

Según contó Dorothy Barrera a la prensa local, Bradford le recomendó enterrar a su marido en el cementerio Del Bosque, junto con "los mexicanos y los negros".

Pedro Barrera era ciudadano estadounidense de origen latino.

Ahora Bradford y la asociación que administra el cementerio San Domingo están siendo demandados por violar las prohibiciones estatales y federales de disciminación por raza u origen.

A la espera de que la justicia tome una decisión, hace unos días las autoridades de Normanna dijeron que permitirían que Pedro Barrera sea enterrado en el cementerio del pueblo, en contra del parecer de Jimmy Bradford.

Sólo para blancos

"Es extensamente sabido por los residentes de Normanna que el cementerio San Domingo es 'sólo para blancos', y que el cementerio Del Bosque es para latinos y personas que no son de origen anglosajón", dice el texto de la demanda del Foro Estadounidense GI (AGIF) de Texas, una organización creada para proteger los derechos de los veteranos de guerra de origen latino.

De acuerdo con el censo de 2010, la población de Normanna es de 113 personas, de las cuales 55 se identifican como latinos o hispanos.

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Image caption Según el censo de 2010, Normanna tiene 113 habitantes, de los cuales 55 se identifican como latinos o hispanos.

La demanda afirma que "ningún latino ha sido enterrado dentro de los portones del cementerio San Domingo, el cual está delimitado por una cerca de alambre".

Dicha cerca fue colocada de tal forma que deja por fuera del terreno del cementerio a la tumba de una persona llamada Santiago Ramírez, fallecido en 1910, cuyo epitafio está escrito en español.

La distancia entre la lápida y el vallado es de apenas unos centímetros.

"Es muy feo verlo ahí afuera", dice Celina Moreno, miembro del Fondo Mexicano-Estadounidense de Defensa Legal y Educativo (Maldef, por sus siglas en inglés), los abogados de la organización demandante. "Genera una respuesta muy visceral".

Cuestión de tradición

"Normanna" quiere decir "hogar de los hombres del norte", según informa el Sistema de Información de Nombres Geográficos de EE.UU.

Fue bautizado por los inmigrantes noruegos que se asentaron en el lugar a fines del siglo XIX.

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Image caption "Normanna" quiere decir "hogar de los hombres del norte" y fue bautizada por inmigrantes noruegos a fines del siglo XIX.

Originalmente, San Domingo era un cementerio familiar, creado para los descendientes de esos fundadores originales.

La hija de Bradford, cuyo nombre no ha trascendido, declaró a la prensa local que la decisión de no enterrar a Pedro Barrera en San Domingo estuvo vinculada a su tiempo de residente en Normanna y no a su raza. "Quince años es ser nuevo en un pueblo", dijo al diario Caller Times.

La demanda indica que en 1977 los administradores definieron que el cementerio pasara a ser de "uso de la gente de Normanna".

Para Moreno, este juicio pretende "cerrar un capítulo vergonzoso" en la historia y presente del estado, así como "mandar un mensaje fuerte" a la gente de Normanna y el resto del país. "No hay lugar para la discriminación en tiempos modernos".

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