Washington exige salida de Hezbolá de Siria

  • 29 mayo 2013
Salim Idriss
Salim Idriss aseguró que Hezbolá invadió Siria, con apoyo de Irán.

El martes el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó una resolución que condena la presencia de combatientes extranjeros que apoyan a las fuerzas del gobierno sirio, a partir de la intervención del grupo armado libanés Hezbolá en la ciudad de Qusair.

El gobierno de EE.UU. también se pronunció, exigiendo a Hezbolá retirar a sus combatientes de Siria inmediatamente.

Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado, dijo que la presencia del grupo era inaceptable y peligrosa.

Por su parte, Rusia, que actualmente no tiene derecho a voto en el Consejo, calificó la medida como una resolución unilateral que puede obstaculizar las negociaciones de paz previstas para el próximo mes.

Entre tanto, Salim Idriss, jefe militar de los rebeldes sirios, hizo un emotivo llamado a las potencias occidentales: "Estamos muriendo. Por favor, vengan y ayúdenos".

En una entrevista con la BBC, el líder del Ejército de Liberación Sirio acusó a los combatientes de Hezbolá de invadir Siria, con el apoyo iraní.

Según el rebelde, unos 7.000 militantes de Hezbolá habían rodeado la ciudad fronteriza de Qusair, que se ha convertido en un campo de batalla clave y que los rebeldes no tenían armas suficientes para resistir el ataque.

Los medios de comunicación estatales sirios dicen que el gobierno ha recuperado una base aérea cercana a Qusair cerca de la base aérea, apretando el cerco sobre la ciudad.

En su entrevista, el general Idriss también le exigió a la oposición siria en el exilio detener las disputas internas y ponerse de acuerdo inmediatamente para asistir a una conferencia de paz prevista para el próximo mes en Ginebra.

Idriss también advirtió que a pesar de que él y el movimiento rebelde dominante rechazan la ideología de los combatientes yihadistas, no estaban en condiciones de rechazar su ayuda.

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