Informe de la ONU confirma que se usó gas sarín en Siria

Ake Sellstrom y Ban Ki-moon
Image caption Ake Sellstrom entregó personalmente el informe a Ban Ki-moon.

Inspectores de Naciones Unidas concluyeron que se usaron armas químicas en una escala relativamente grande el 21 de agosto pasado en un ataque con cohetes cerca de la capital de Siria, Damasco.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo a los miembros del Consejo de Seguridad que la mayoría de las muestras probadas mostraron que se había usado gas sarín.

El informe revela que existen "pruebas claras y convincentes" de que en el ataque se emplearon proyectiles tierra-tierra que contenían el agente nervioso, aunque no atribuye la culpa.

Ban expresó que el uso de armas químicas en Siria "es un crimen de guerra" y exigió la amenaza de sanciones, incluido el posible uso de la fuerza, en respaldo de un plan para destruir las armas.

Las acusaciones formuladas por Estados Unidos, que denuncia al gobierno sirio como responsable, llevaron a amenazas de acciones militares y después a un acuerdo entre EE.UU. y Rusia para que Siria se deshaga de sus armas químicas.

Las potencias mundiales están tratando de negociar una resolución en el Consejo de Seguridad.

Previamente, Paulo Pinheiro, presidente de la Comisión de la ONU sobre Siria, señaló que están investigando 14 presuntos ataques químicos en Siria desde septiembre de 2011.

Mientras tanto, Turquía indicó que había derribado un helicóptero sirio cerca de la frontera entre ambos países. El vice primer ministro turco, Bulent Arinc, dijo que la aeronave fue encarada por aviones de guerra tras violar su espacio aéreo.

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"Crimen despreciable"

Image caption La ONU basó su informe en muestras recolectadas después del ataque.

Ban informó al Consejo de Seguridad sobre el informe, después de lo cual haría declaraciones a los medios.

Expresó que somete el reporte de los inspectores "con el corazón apesadumbrado".

"La misión concluyó que se usaron armas químicas en el área de Ghouta, cerca de Damasco... El ataque resultó en numerosas víctimas, particularmente entre civiles".

Ban habló del sufrimiento de las víctimas. "Los sobrevivientes relataron que tras el ataque, experimentaron rápidamente una gama de síntomas, incluidos dificultad para respirar, desorientación, irritación ocular, visión borrosa, náuseas, vómitos y debilidad general".

"Muchos llegaron a perder el conocimiento. Los primeros en responder describieron haber visto numerosos individuos yaciendo en el piso, muchos de ellos muertos o inconscientes".

Los investigadores de la ONU examinaron muestras de sangre, cabellos, orina y de los cohetes.

Ban dijo: "Sobre la base de sus análisis, la misión concluyó que -y cito textualmente- 'recolectamos pruebas claras y convincentes del uso de cohetes tierra-tierra con el agente nervioso sarín en Ein Tarma, Moadamiyah y Zalmalka, en el área de Ghouta, en Damasco'".

El proyectil era una variante del cohete M14 de artillería, disparado desde una región no especificada al noroeste.

Ban agregó: "Confío en que todos compartirán conmigo la condena a este crimen despreciable. La comunidad internacional tiene una responsibilidad para hacer rendir cuentas a los perpetradores".

Afirmó que la misión fue incapaz de verificar la cantidad de víctimas, pero se refirió a la "terrible pérdida de vidas el 21 de agosto".

Y añadió: "Esta es la confirmación más significativa del uso de armas químicas contra civiles desde las que usó Saddam Hussein en Halabja en 1988".

Aunque asignar la culpa del ataque en Ghouta no era parte de la misión de los inspectores, los diplomáticos sugirieron que el modo en que se reportan los hechos podría apuntar al gobierno sirio.

El canciller francés, Laurent Fabius, dijo: "El contenido del informe es irrefutable... no deja dudas sobre el origen del ataque".

El presidente sirio, Bashar al Asad ha negado responsibilidad y culpado a los rebeldes.

"Transparente y oportuna"

Image caption Fabius: "Esta resolución prevé lo que va a pasar si los sirios no respetan sus compromisos".

Fabius y el presidente francés, Francois Hollande, se reunieron previamente este lunes en París con el canciller británico, William Hague, y el secretario de Estado, John Kerry, para discutir la crisis siria.

La reunión sigue al acuerdo negociado el fin de semana por Rusia y EE.UU., por el cual Siria detallará sus armas químicas en una semana y las eliminará para mediados de 2014.

EE.UU, Reino Unido y Francia dijeron estar buscando una resolución "robusta" con "graves consecuencias" si Siria no entrega su arsenal químico, junto con un "calendario preciso" para su desmantelamiento. Se espera que el Consejo de Seguridad la redacte en los próximos días.

El presidente Barack Obama expresó este lunes: "Si se implementa apropiadamente, este acuerdo podría poner fin a la amenaza de estas armas, no sólo para el pueblo sirio, sino para el resto del mundo".

Kerry afirmó que la resolución tiene que ser "enérgica, responsable, transparente y oportuna" y que todos los países involucrados, incluida Rusia, acordaron que la intervención militar sería una opción "si fracasa la diplomacia".

"Esta estructura compromete a EE.UU. y Rusia a imponer medidas según el Capítulo VII de la Carta de la ONU en caso de incumplimiento". El Capítulo VII permite la acción militar.

Pero el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo que cualquier llamado para una acción rápida de la ONU contra Asad mostraría una "falta de entendimiento" del acuerdo logrado sobre las armas químicas con Siria.

Lavrov manifestó: "Sí, a nuestros colegas estadounidenses les gustaría mucho una resolución del Capítulo VII. Pero la declaración final, el documento que aprobamos y que tiene los principios rectores sobre cómo procedemos y para nuestras obligaciones mutuas, no lo menciona".

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