Rusia se muestra desafiante ante sanciones de EE.UU.

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Image caption Vladimir Putin sostuvo una reunión de gabinete y desestimó las sanciones de EE.UU. y la UE.

El gobierno de Rusia aseguró que Estados Unidos sufrirá pérdidas tangibles por su decisión de imponer sanciones más fuertes contra Moscú por sus acciones en Ucrania.

Occidente acusa a Rusia de apoyar y armar a los rebeldes prorrusos en las provincias ucranianas orientales de Donetsk y Lugansk, que se encuentran en conflicto con el gobierno central de Kiev.

La situación se vio empeorada por el derribo de un avión de pasajeros de Malaysian Airlines, supuestamente por los separatistas prorrusos en el este el país.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso describió el anuncio de las sanciones que hizo el martes el presidente Barack Obama como destructivo y miope.

Las sanciones, que se impusieron en coordinación con la Unión Europea, incluyen un embargo a la venta de armas y transferencia de tecnología a Rusia, mientras que algunos bancos rusos no tendrán acceso a créditos y serán excluidos de los mercados financieros.

El portavoz Aleksandr Lukashevich afirmó por la televisión de su país que "existe la impresión de que la presión de las sanciones estadounidenses, que ahora ha pasado al nivel sectorial, tiene el único propósito de ajustar cuentas con nosotros por nuestra política, que es independiente e inconveniente para Washington".

Por otra parte, un comunicado de la cancillería rusa dice que las acusaciones de EE.UU. de que Rusia violó el Tratado de Eliminación de Misiles de Rango Intermedio son infundadas y, en cambio, manifestó que tiene sus propias quejas sobre el cumplimiento de EE.UU. de sus obligaciones según dicho acuerdo.

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La Unión Europea: "irresponsable"

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Image caption Entre las instituciones rusas afectadas por las sanciones se encuentra el Banco de Moscú.

En cuanto a la Unión Europea, otro comunicado de la cancillería rusa denuncia lo que llama la evidente ausencia de voluntad o deseo político para avanzar en la resolución de la crisis en Ucrania.

Señala que "la UE todavía ignora ciegamente las causas de los trágicos acontecimientos en el sureste del país, donde decenas de civiles mueren diariamente como resultado de la llamada 'operación antiterrorista' de las autoridades de Kiev, mientras cientos de miles de residentes se han convertido en refugiados".

El comunicado agrega que toda la región se encuentra al borde de un "desastre humanitario a gran escala", del cual culpa a las "acciones irresponsables" de la UE, que describe como indulgente con el gobierno de Kiev, al que le ha dado un "cheque en blanco".

También acusa a la UE de dejar de tener una voz propia para hablar con la voz de Washington, "virtualmente abandonando los valores europeos básicos, incluida la presunción de inocencia".

En ese sentido, indica que la UE no se escapa de las graves pérdidas económicas, que está dispuesta a sufrir a causa de "implementar dudosos esquemas geopolíticos que ni siquiera son suyos".

Del mismo modo, advierte que los países de la UE terminarán pagando un enorme precio en pérdidas de empleos e ingresos.

El comunicado también insiste en que Rusia, a diferencia de Ucrania, no está participando en ningún conflicto.

El ministro de Economía de Alemania, Sigmar Gabriel, declaró que la política económica no fue la principal consideración en lo que llamó un tiempo de guerra y paz.

Dijo que Rusia sentirá pronto el efecto de las sanciones, que incluyen un embargo a las ventas de armas y a la transferencia de tecnología a Rusia, mientras que se negará crédito a algunos bancos estatales rusos, que serán excluidos de los mercados financieros.

La primera represalia de Rusia a las sanciones occidentales fue una prohibición de las importaciones de frutas y verduras de Polonia, con la amenaza de extenderla a la UE en su totalidad.

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