Gobierno ecuatoriano pide calma tras sismo de 5,1

  • 13 agosto 2014
Una mujer camina por la Carretera Panamericana tras el sismo Image copyright EPA JOSE JACOME
Image caption El sismo causó deslizamientos de tierra y el desplazamiento de una nube de polvo sobre parte de la capital.

El municipio de Quito declaró en situación de emergencia a varias parroquias rurales tras el sismo de 5,1 que sacudió la capital ecuatoriana y que dejó al menos dos muertos, entre ellos un niño de cuatro años.

El sismo, de magnitud 5,1 en la escala de Richter, ocurrió a las 14:58 hora local del martes y su epicentro fue ubicado por el Instituto Geofísico en el sector de Collas, entre Quito y Guayllabamba, en la provincia de Pichincha, a una profundiad estimada de cinco km.

Medios locales describen reacciones de nerviosismo y temor entre la población, agravada por una nube de polvo dispersada por el viento que se levantó en el norte de la ciudad, donde hay decenas de canteras.

El alcalde de Quito, Mauricio Rodas, dijo que se registraron unas 25 réplicas del sismo principal, la mayor de ellas de 4,1 grados en la escala de Richter.

Víctimas

Las autoridades confirmaron el fallecimiento de una persona por deslizamiento de tierras en la localidad de Catequilla, donde hay cantera presuntamente ilegal, en la que también se presume hay cuatro personas sepultadas.

El gobierno también confirmó la muerte de un niño de cuatro años que habría fallecido al ser aplasatado por sacos de arroz.

"De momento no es posible continuar con el operativo de rescate pues la zona es inaccesible y el terreno está en condiciones de inestabilidad", añadió Rodas.

Rodas, quien presidió la reunión del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), agregó que hubo 70 evacuados y habló de ocho heridos.

"Minería ilegal"

El alcalde hizo un llamado a la población a mantener la calma y a tomar medidas de prevención, ante la posibilidad de que se produzcan eventuales réplicas fuertes.

Rodas agregó que a las 05:00 hora local del miércoles se reanudaría el rescate, por la inestabilidad del terreno.

El presidente Rafael Correa, por su parte, afirmó que en la zona de canteras donde se produjeron derrumbes había fragilidad por la posible minería ilegal.

"Por supuesto, el derrumbe lo detona el temblor, pero ya había fragilidad debido a las canteras ilegales o canteras explotadas antitécnicamente", señaló el mandatario, en declaraciones recogidas por la prensa local.