Obama hace advertencia a quienes no respeten política de deportaciones

Díaz-Balart, Obama Derechos de autor de la imagen Reuters

"Si alguien trabaja para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanes y hay unas directrices y no siguen las directrices habrá consecuencias", dijo el presidente Barack Obama durante un evento organizado en Miami por el canal hispano Telemundo-NBC y realizado en la Universidad Internacional de Florida.

El mandatario se refería a la queja presentada por grupos de defensa de derechos de los indocumentados sobre la continuación de las deportaciones de extranjeros, pese al decreto ejecutivo emitido por la Casa Blanca en noviembre que beneficiaría a unos 5 millones de ellos.

Obama aseguró que la orden dada por su oficina es seguir el curso de las deportaciones de criminales y personas con prontuario judicial y no dar prioridad a las familias, con la intención de no separarlas, algo que muchos activistas aseguran que no se está respetando.

El decreto ejecutivo debía haber entrado en vigencia esta semana pero quedó en suspenso por decisión del juez de un juez federal de Texas que la bloqueó temporalmente mientras se decide una demanda presentada por 26 estados.

El presidente se sentó cerca de una hora a hablar de inmigración con el excongresista republicano y actual presentador de Telemundo, José Díaz Balart, frente a una audiencia preseleccionada de unas 200 personas en la que había varios indocumentados y activistas pro-derechos de los inmigrantes.

Presidente Rodríguez

Aunque defendió su decreto, Obama repitió en varios momentos que las acciones del ejecutivo son temporales y que para garantizar un marco legal estable que de confianza a los inmigrantes y seguridad al público en general hace falta que el Congreso actúe y redacte un nuevo marco legal.

"Estoy seguro que a fin y al cabo esto se va a lograr", dijo Obama tras criticar al Partido Republicano por no trabajar con el Demócrata en el Congreso para lograr una ley que reforme el sistema migratorio.

"Realmente tienen la intención de deportar a 11 millones de personas" dijo el presidente, en respuesta a quienes consideran que antes de cualquier reforma debería hacerse cumplir las leyes vigentes.

Obama aseguró que en algún momento el tema migratorio se resolverá porque "en un punto habrá un presidente Rodríguez o Chin".

Al finalizar el encuentro, varios de los asistentes dijeron a BBC Mundo que aunque no habían escuchado nada particularmente nuevo en el discurso del presidente Obama, se sentían esperanzados por lo que interpretaron como la decisión de la Casa Blanca de seguir buscando soluciones a su problema.

El evento estuvo centrado exclusivamente en el tema de la reforma migratoria y no se trató en ningún momento el tema del deshielo con Cuba, pese a la condición de Miami de centro del exilio cubano, comunidad a la que pertenece Díaz-Balart

A las afueras de la universidad, una veintena de personas portaban pancartas y banderas estadounidenses criticando la política de la Casa Blanca hacia Cuba.

Pese a que fue promocionado como una asamblea ciudadana, el formato se acercó más al de una entrevista con algunas pocas preguntas de la audiencia.

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