La empresaria que viaja 190.000 kilómetros al año para impulsar su marca de tequila de México

Bertha Gonzalez Nieves Derechos de autor de la imagen Bertha Gonzalez Nieves
Image caption Bertha González Nieves es la fundadora de Casa Dragones

Cada mes, Bertha González Nieves deja su apartamento en Nueva York para viajar por el mundo.

Como fundadora del Tequila Casa Dragones, la empresaria mexicana, de 45 años de edad, visita constantemente a los agricultores del estado de Jalisco.

Allí cultivan las plantas de las cuales se produce el licor en pequeñas cantidades.

González monitorea el proceso de destilación y embotellamiento en México, y recorre también ciudades de todo el mundo haciendo mercadeo para la marca.

Fabricado enteramente con agave azul, es un tequila lo suficientemente suave como para servirse con la comida de una manera similar a los vinos o whiskys de alta gama, asegura ella.

Su producto no es barato: una versión de gama alta, con aromas de pera y vainilla, se vende a US$275, toma un promedio de ocho años para producirse y se presenta en caja, en una botella de cristal y numerada a mano.

Ser parte del pequeño equipo que crea y comercializa ese producto de lujo significa que González Nieves recorre cerca de 190.000 kilómetros al año en viajes de negocios que la llevan regularmente a través de América del Norte y Europa.

"Yo veo (el viaje de negocios) como un estilo de vida", dice González Nieves, quien fue parte de la lista Forbes México de las 50 mujeres de negocios más importantes en 2013.

Espíritu de aventura

Pero a medida que la base global de seguidores de la marca crece, navegar por su itinerario de viajes es mucho más complejo.

A menudo, viajará a Monterrey o a Ciudad de México, o a Dallas, Miami y Los Ángeles. Se encuentra con clientes en el campo para ver cómo se ofrece el tequila y comprobar la presentación de las botellas en los puntos de venta u hoteles.

Derechos de autor de la imagen Andrea Glez. Olvera
Image caption Bertha se destaca en un mundo empresarial dominado por hombres.

Otras semanas, vuela a Roma, Londres y París para llevar su producto al otro lado del Atlántico. "Londres es un mercado de licores de lujo por excelencia", dice la empresaria, que visita Inglaterra varias veces al año.

"Es realmente como una cartelera a muchas partes diferentes del mundo."

La vida itinerante no es nueva para González Nieves, quien inició su carrera como consultora de gestión en los mercados latinoamericanos, lo que significaba que pasaba cada semana en lugares como Chile o Argentina. Más tarde, su papel como ejecutiva de marketing para el productor de tequila José Cuervo le significó muchos días en el camino.

Sin embargo, ella no estaba totalmente preparada para las demandas de dirigir su propio negocio internacional, recuerda. Como empresaria, viajar puede sentirse más extremo porque siempre hay espacio para meter más actividades en un solo día, dice. "Es muy diferente, hay un mayor sentido del presente y las oportunidades, es mucho más intenso", asegura.

Su primera reunión comienza típicamente a las 9:00. La jornada laboral a menudo se extiende tarde en la noche debido a los eventos especiales de comercialización para los clientes.

Rompiendo barreras

Image caption A la empresaria le gusta recargar energía en Nueva York. (Crédito: Bertha González Nieves)

Su acercamiento personal a navegar las culturas de negocios proviene de su propia educación. Se crió en la Ciudad de México y se instaló en Nueva York después de completar la universidad cerca de Chicago. González Nieves dice que está enfocada en romper barreras culturales.

Más allá de las barreras geográficas, como mujer en un negocio de licores dominado por hombres, tenía que probar inicialmente que podía ser tomada en serio. Ella es ahora la primera mujer en poseer la designación de Maestra Tequilera (equivalente a un sommelier de vino), algo que le tomó 12 años en el negocio para alcanzar.

Ella es frecuentemente la única mujer en las reuniones, añade.

"Yo realmente administro este negocio desde un punto de vista de la pasión y un punto de vista intelectual, y luego digo 'por cierto, soy mujer'", cuenta.

Refugio en los viajes

Image caption Bertha González se levanta al amanecer en su rancho en Jalisco. (Crédito: Bertha González Nieves).

Después de muchos años de viajes, González Nieves ha aprendido que recargar energías en casa es una prioridad. Para evitar el agotamiento, ella sigue una estricta política de pasar los fines de semana en casa.

González Nieves estima que pasa dos semanas al mes en viajes de negocio. "Tener ese equilibrio de los fines de semana es lo que me da la energía y la resistencia", asegura.

A pesar de su apretada agenda, a González Nieves le gusta pasar unos días cada seis semanas con cultivadores de agave en el estado de Jalisco, inspeccionando las plantas que eventualmente se destilan para fabricar el licor en una instalación cercana.

Mantener una conexión con los agricultores refuerza sus vínculos con el proceso de producción y la ayuda a hablar más apasionadamente sobre el producto mientras está en el camino. Se levanta con el sol para ayudar con la cosecha y pasa tiempo socializando con los campesinos en las tardes.

"Ese es el corazón de quiénes somos", dice ella de sus viajes allí. "Cuando estoy en cualquier parte del proceso de producción, es una de las áreas del negocio que más amo".

Lee la historia original en inglés en BBC Capital

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