Asco en el museo

Última actualización: Viernes, 23 de septiembre de 2011
  • Usaron sus cuerpos y las tácticas de guerrilla para practicar el activismo y hacer presentaciones artísticas. ¿El resultado? Asco. Así se llamó el colectivo multimedia de artistas de origen mexicano que revolucionó Los Ángeles a comienzos de los años ’70.

    En coctel explosivo, mezclaron influencias de movimientos europeos -como el existencialismo y el dadaísmo- con elementos de la cultura popular latinoamericana. Y con esa carga al hombro salieron a las calles: allí hicieron “películas sin cinta”, puestas en escena en clave de farsa, "performances" y "happenings" efímeros sólo retratados por las cámaras fotográficas de algún conocido.

    Durante 15 años, Asco fue la plataforma que dio visibilidad a un grupo de creadores segregados de la escena artística mayoritariamente blanca de la ciudad californiana. Eran, ante todo, jóvenes enojados, desafiantes, pobres. Su estética se nutrió de todo ello, tanto como el nombre que sirvió para identificarlos.

    “Asco fue la generación en la que crecimos, en plena guerra de Vietnam, así era la reacción que sentíamos ante muchas de las cosas que nos rodeaban. También era la reacción de mucha gente ante lo que hacíamos: ‘¿Arte? Uf, esto es asco’. Así lo adoptamos”, dice Gronk, uno de los integrantes del colectivo, en diálogo con BBC Mundo.

    El grupo se separó en 1987, pero su herencia ha marcado un quiebre en el arte hispano en Estados Unidos desde entonces. BBC Mundo le presenta seis razones por las cuales Asco se ha ganado por estos días una retrospectiva en uno de los principales museos de arte de California.

  • 1. PIONEROS DEL ARTE CHICANO

    Gronk, Willie Herrón III, Harry Gamboa Jr y Patssi Valdéz, los cuatro líderes de Asco, se conocieron en las calles de East Los Ángeles, aún hoy una de las áreas más pobres de la metrópoli, con mayoría de población latina. En particular, fueron testigos del crecimiento del movimiento Chicano, como se llama a los residentes o nacidos en Estados Unidos que tienen origen mexicano.

    El arte Chicano fue cobrando visibilidad gradualmente y Asco tuvo mucho que ver en ese proceso. Aunque, como creadores, constituyeron un subgrupo dentro del movimiento: “No estaban, como otros, inmersos en una visión pastoral, nostálgica u obsesionada con el pasado pre-colombino que había que recuperar: eran urbanos, realistas, irónicos”, explica a BBC Mundo Ondine Chavoya, profesor de Estudios Latinos en Williams College y co-curador de la muestra.

    Los artistas se consideraron parte de “un exilio autoimpuesto”, donde la mejor forma de reivindicar la causa Chicana era reinventar el arte mexicano-estadounidense tal como se lo conocía.

  • 2. ARTISTAS DE SU TIEMPO, Y DEL NUESTRO

    La primera "performance" de Asco, “Las estaciones de la cruz” (1972), fue un peregrinaje por las calles de Los Ángeles, vestidos con harapos e ironizando sobre la tradición mexicana de Las Posadas. Pero la razón última de la intervención fue una protesta política: reclamar por los muertos en la guerra de Vietnam. Por eso, el recorrido culminó frente a una oficina de inscripción de la Marina, de donde salieron huyendo no bien dejaron la cruz de cartón pintado.

    “Para nosotros era muy importante estar plantados en nuestra realidad. No había una mirada al pasado ni un distanciamiento: éramos nosotros, usando nuestros cuerpos, en nuestras calles”, señala Gronk.

    “Los Ángeles es conocida por ser una especie de ‘placa tectónica’ que se mueve social y políticamente y lo que pasa ahora se parece en cierto sentido a los ’70: nosotros creamos durante la época de la guerra de Vietnam y hoy estamos de nuevo en guerra, protestamos por los derechos civiles y hoy toca hacer lo mismo ante la mirada ignorante que Estados Unidos tiene sobre los inmigrantes latinos”, compara Harry Gamboa Jr., en diálogo con BBC Mundo.

  • 3. EL "NO CINE"

    Asco se caracterizó por usar formatos por fuera de los estándares de la época, desde falsas fotos publicitarias a disfraces y escenografías de cartón, películas en Súper 8 o folletos artísticos enviados por correo postal.

    Años antes de que lo hiciera la estadounidense Cindy Sherman, los integrantes del colectivo se fotografiaron a sí mismos como protagonistas imaginarios de películas inexistentes, a las que llamaron “No Movies” (la escena titulada “Gore”, tomada en una tienda cerrada de Los Ángeles por la noche, es una de ellas).

    El proyecto, que generó un volumen de imágenes clave para entender la historia del grupo, tenía como finalidad apropiarse de un formato -el cinematográfico- en el que no había lugar para gente como ellos: inmigrantes, latinos y pobres. Una crítica sobre Hollywood que para muchos aún tiene vigencia.

    “Es una idea poderosa que ha resonado en todo Estados Unidos a la hora de mostrar cómo las minorías no tienen acceso a los medios o son presentados como estereotipos”, señala el curador.

  • 4. LA CALLE ES EL ESCENARIO

    El arte de Asco fue esencialmente urbano y del espacio público. Mucho antes de que lo hicieran otros movimientos, este cuarteto eligió sorprender a los vecinos de East Los Ángeles desde cualquier esquina, desde el cementerio, desde los costados de las autopistas.

    “Las limitaciones económicas marcaron sus creaciones y las intervenciones en el espacio público siguen resonando en el arte actual, en esto de poder avanzar sobre el espacio no permitido, no regulado”, apunta Ondine.

    Por las noches, Asco recorría los vecindarios marcados por la violencia pandillera para recrear escenas de falsos crímenes (con simulacros de operativos policiales y todo), que luego fotografiaban y enviaban a los periódicos, para crear una buena dosis de confusión.

    “La calle fue mi primera fuente de aprendizaje, trabajar y crear allí fue algo natural”, recuerda Gamboa.

  • 5. UNA VENTANA A LA ICONOGRAFÍA MEXICANA

    Aún lejos de casa, los miembros de Asco hicieron de la estética mexicana una proclama: abrazaron la tradición para romperla y mostrar que había mucho más detrás del estereotipo del inmigrante.

    A sus representaciones del Día de los Muertos, como cadáveres andróginos y futuristas, sumaron una serie de “murales instantáneos”, combinando la tradición de los muralistas mexicanos con su gusto por la "performance".

    “Siqueiros, Orozco, Rivera… para nosotros era importante salirnos de esa iconografía que ciertamente nos influenció, pero que no nos bastaba: queríamos más”, cuenta Gronk.

    “Mural Instantáneo” (1974), con Patssi Valdéz convertida en figura estática y atrapada sobre la pared con cinta adhesiva, fue un ejemplo de ello.

  • 6. SU LEGADO, AL MUSEO

    La primera experiencia de Asco en el Museo de Arte de Los Ángeles ocurrió fuera de las salas: fue un grafiti con sus nombres, escritos a hurtadillas en una madrugada de diciembre de 1972, como si la firma los hiciera dueños y autores del edificio entero.

    “Lo hicimos para denotar que el museo estaba perdiéndose la oportunidad de incluir el arte Chicano”, explica Harry Gamboa.

    Ahora, el LACMA alberga la primera retrospectiva del grupo, para la que se recolectaron durante 10 años las obras que resistieron el paso del tiempo.

    “Era hora. Su impronta servirá para inspirar a muchos latinos de segunda y tercera generación”, señala el curador.

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.