Argentina: "basta" de inseguridad

"¡Digamos basta!", rezaba la consigna de la reunión multitudinaria. "¡Basta!", gritaron los manifestantes con brazo en alto en la céntrica Plaza de Mayo.

Convocados por organizaciones no gubernamentales, vecinos de Buenos Aires salieron a la calle para protestar contra la ola de inseguridad en el país.

Image caption La marcha principal tuvo lugar en Buenos Aires pero hubo otras en las provincias.

La manifestación, de espaldas a la Casa Rosada que es sede de la presidencia, estuvo marcada por críticas al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, al que los convocados responsabilizaron por la falta de medidas para combatir el crimen.

"Nosotros pedimos seguridad en la vida cotidiana. Para eso estamos acá. No vamos a decirles (a los gobernantes) cómo hacerlo. Ellos deberán estudiar las leyes y ponerse a trabajar, que para eso son funcionarios", expresó a BBC Mundo Marta Rodríguez, de la ONG Mejor Seguridad, una de las organizadoras de la convocatoria.

Sin proyectos concretos para presentar al gobierno ni banderas de partidos políticos a la vista, el acto tuvo como mensaje el reclamo urgente de un "política integral contra el delito", según expresaron desde el estrado en el centro de la plaza.

Los dos oradores principales fueron representantes de las comunidades judía y católica de Argentina, además de un pastor evangelista y un religioso musulmán.

"La inseguridad no es una sensación, es un flagelo de nuestra sociedad. La seguridad se resuelve con decisión política", declaró el rabino Sergio Bergman, en un discurso exaltado en el que no se ahorró críticas a los poderes del Estado.

De negro

Unos 10.000 manifestantes se congregaron en la marcha principal, que estuvo secundada por movilizaciones simultáneas en otras ciudades del país.

Image caption No hubo pancartas políticas pero sí fotos de las víctimas de la inseguridad.

Fueron sólo una cuarta parte de lo que habían estimado los organizadores. Sin embargo, el poder de respuesta se hizo sentir también a través de las redes sociales y sitios como Facebook, donde, bajo la propuesta "Las cosas no siempre le pasan a los demás. Digamos basta", se sumaron varios cientos de miles de adhesiones virtuales.

En la Plaza de Mayo, muchos de los asistentes eran familiares de víctimas de crímenes recientes, que vestían ropas de un negro de luto, tal como se habían propuesto desde la organización, y enarbolaban carteles de fabricación casera con las fotos de sus muertos.

"Estoy esperando justicia todavía, porque en este país no la hay. Vine porque todos juntos vamos a presionar, porque el gobierno no hace nada", dijo a BBC Mundo Luisa Herrera, cuñada de un joven de 33 años asesinado en noviembre de 2008.

"Vine a ayudar a que se rectifique toda esta política de protección a la delincuencia para poder vivir en paz", opinó Roberto Chiappe, 72 años, con una pancarta pintada con una bandera argentina y el reclamo "Basta de inseguridad".

Cifras del delito

Las manifestaciones surgieron, según los organizadores, como una respuesta espontánea a lo que se percibe como un aumento en los crímenes violentos y a la falta de control y castigo de muchos delincuentes.

Image caption Juan Carlos Blumberg perdió a su hijo por la delincuencia.

"Todos los días muere mucha gente inocente, y con el tema de la droga estamos cada vez peor. El gobierno no toma ninguna medida", reclamó ante BBC Mundo Juan Carlos Blumberg, quien lideró en 2004 una serie de movilizaciones por la seguridad tras la muerte de su hijo Axel, que derivaron en el establecimiento de penas más severas para los criminales.

Las cifras oficiales del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, una de las zonas con mayores índices de criminalidad, señalan que, entre enero y noviembre de 2008, se registraron más de 90 mil delitos "prevenibles". Lo que equivale a 11 hechos por hora.

La mayoría de ellos fueron hurtos y asaltos a mano armada, en un escenario que el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, calificó hace unos días de "gravísimo".

El funcionario reconoció que, en el llamado conurbano que rodea a la capital, las fuerzas policiales están desabastecidas y carecen de elementos básicos para combatir el crimen.

Sin embargo, el ministro de Justicia y Seguridad de la nación, Aníbal Fernández, desestimó el crecimiento del delito, y comparó los índices con los de otras latitudes.

"No significa que estemos bien. Pero en el resto de los países la violencia se multiplicó y eso se contagia", expresó el funcionario.

Pena de muerte

Las marchas contra la inseguridad se dan en el marco de un debate sobre el establecimiento de la pena de muerte en el país, reavivado en las últimas semanas y canalizado principalmente a través de los medios de comunicación.

En el cruce de ideas han tomado parte distintos actores de la sociedad argentina, desde el mismo gobierno central a los partidos de oposición y hasta figuras de la televisión y el mundo del espectáculo.

En la plaza, sin embargo, las voces que se escucharon desde el estrado desestimaron esta medida como una vía de salida a los problemas de seguridad ciudadana.

"Hay que traducir el odio en algo positivo. Tratar de cambiar las cosas desde la ley, no desde la violencia", pidió el sacerdote Guillermo Marcó, otro de los oradores del acto.

"No pedimos 'mano dura' y no creemos en la pena de muerte. Pero también es cierto que los delincuentes no pueden sacarnos la vida a nosotros", declaró Rodríguez a BBC Mundo.

"Por eso decimos basta", agregó.

"Basta" gritaron también en alto los miles de asistentes a una seguidilla de reclamos: a muertes y violaciones, a leyes permisivas, a la morosidad judicial y a lo que definieron como una vida de "lobos delincuentes viviendo con ovejas ciudadanas".

Desde el gobierno, no hubo hasta el momento declaraciones sobre el alcance de las protestas o sus posibles efectos en las políticas de seguridad del estado.

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