Evo Morales en huelga de hambre

Evo Morales, presidente de Bolivia
Image caption Morales anunció la medida en una rueda de prensa en la casa de gobierno.

El lujoso salón rojo del Palacio de Gobierno de Bolivia se asemeja ahora a una sede sindical. Allá, el presidente Evo Morales y 14 dirigentes sindicales se declararon en huelga de hambre con el fin de presionar al Congreso para que apruebe la convocatoria a las elecciones generales de diciembre.

Entre tanto, los legisladores están sesionando desde la tarde del miércoles, pero sin lograr consensos, aunque mantienen abierta una mesa de negociación.

Los opositores se niegan a aprobar la convocatoria a comicios mientras el oficialismo no acepte elaborar un nuevo padrón electoral, es decir, un nuevo registro ciudadano, pues aseguran que el actual tiene irregularidades que podrían llevar a un fraude electoral, algo que el gobierno niega.

También se resisten a que unos 300.000 ciudadanos bolivianos que viven en el exterior voten desde las próximas elecciones, tal como pretende el Morales.

Ante el estancamiento del diálogo, el mandatario boliviano justificó la huelga así: "Frente a la negligencia de un grupo de parlamentarios neoliberales (estamos) obligados a asumir esta medida para defender el voto del pueblo, el mandato del pueblo del 25 de enero".

Morales se refería al referendo del 25 de enero, cuando fue aprobada la nueva Constitución Política del Estado (CPE), en la que se establece que se debe convocar a elecciones generales para presidente, vicepresidente y congresistas para el 6 de diciembre.

En esos comicios, el presidente se postulará a la reelección y, si gana, se convertirá en el primer jefe de Estado del país en asumir dos mandatos consecutivos.

El plazo para convocar a esas elecciones venció este miércoles, en medio de fuertes tensiones y presiones.

Amenazas

Hasta el martes, los movimientos sociales afines a Morales habían mantenido su promesa de cercar el Congreso con miles de campesinos e indígenas que obligarían a los parlamentarios a aprobar la norma. Sin embargo, es medida fue suspendida.

Image caption Los legisladores están sesionando desde la tarde del miércoles.

Luego, los legisladores del oficialismo amenazaron con renunciar a sus curules, lo que hubiera obligado a cerrar el Parlamento, puesto que ellos son la mayoría.

La dimisión debió ser presentada a la cero hora de este jueves, pero ello tampoco ocurrió, pues una comisión de negociación empezó a trabajar en un acercamiento de las posiciones.

Durante, Morales se reunió con el alto mando militar y luego con los máximos dirigentes sindicales. Las versiones sobre la renuncia colectiva y el cierre del Congreso se sucedían en el Palacio Legislativo.

Finalmente, en la mañana de este jueves el mandatario se declaró en huelga de hambre "para defender la democracia".

Desde muy joven, Morales fue dirigente de los cocaleros del Chapare (Cochabamba) y, siendo presidente de la República, mantiene ese cargo sindical. Como líder gremial, encabezó innumerables huelgas de hambre, bloqueos de caminos y marchas de protesta.

Críticas

La huelga iniciada por Morales ha sido duramente criticada por la oposición.

El jefe del principal partido de oposición, Jorge Quiroga, dijo que es "una dieta presidencial para encubrir el fraude".

Image caption Quiroga acusó a Morales de "querer encubrir el fraude".

Quiroga considera que Morales intenta montar "un masivo fraude para seguir en el gobierno y tapar la corrupción".

Por su parte, el secretario de autonomías de la Prefectura de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, opinó que tal vez Morales inició el ayuno porque "está un poquito gordo".

Y le pidió al mandatario que responda si "quiere elecciones limpias o quiere elecciones con fraude para quedarse en el gobierno".

Otros líderes opositores calificaron la huelga de Morales como "chantaje", "ridiculez", "circo de quinta" y "show".

Antecedente

El único antecedente que se conoce de un presidente en huelga de hambre es el de Hernán Siles Suazo, quien tomó esa medida en dos ocasiones. El primer ayuno fue en 1956 para defender la estatización monetaria y el segundo en 1984, cuando exigió a la oposición una concertación social.

El portavoz presidencial, Iván Canelas, dijo que, pese a la huelga de hambre, Morales atenderá sus obligaciones administrativas desde el Palacio de Gobierno.

Sin embargo, también adelantó que fue suspendido el viaje que el mandatario debía realizar a Cuba, donde tenía previsto reunirse con Fidel y Raúl Castro. Canelas aclaró que, si se resuelve el conflicto político, podrá reprogramar el viaje.

La huelga de hambre de Morales tuvo su primera réplica en Cochabamba, donde funcionarios del gobierno regional instalaron un piquete. Los congresistas oficialistas y otros dirigentes también anunciaron la masificación de la medida.

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