Obama y el dilema del embargo

Cuba
Image caption Muchos se preguntan si algún día los estadounidenses podrán hacer turismo en La Habana.

¿Busca la nueva política exterior del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el fin del aislamiento de Cuba?

La respuesta podría encontrarse en la Cumbre de las Américas que se efectúa esta semana.

Obama ya está promoviendo medidas para eliminar las restricciones de viaje impuestas a los cubano-estadounidenses y para permitir el envío de más remesas familiares a la isla.

Entonces, ¿es hora de modificar una política vigente por casi medio siglo?

¿Y por qué las relaciones cubano-estadounidenses siguen, al cabo de tantas décadas, revestidas de tanta emotividad?

Para explorar estos temas hablé con miembros de la familia Suárez-Gastón, una especie de dinastía cubana establecida en los alrededores de Washington.

Reunión familiar

Cuando el Papa Juan Pablo II visitó la isla en 1998, Lala Suárez Mooney regresó a su país 37 años después de haber sido encarcelada y de su posterior exilio a raíz de los sucesos de Bahía de Cochinos.

Desde entonces, la tía Lala encabeza los viajes veraniegos de la familia a Cuba.

Allí la familia visita un ingenio azucarero abandonado y a familias de campesinos que trabajaron en sus inmediaciones. Incluso ha colaborado en la restauración de una capilla deteriorada, la cual ahora recupera sus vitrales gracias a la diáspora cubana.

Image caption La política del embargo podría ser modificada.

Almorcé un domingo con Lala y su familia en Silver Spring, Maryland.

Se trató de la reunión de una rama de la familia descrita como "la tribu".

La comida cubana resultó excelente. Los niños pedían galletas entre juego y juego. Una prima anunció que estaba embarazada, lo que provocó abrazos y lágrimas.

También hubo lágrimas cuando Lala recordó su regreso a Cuba.

¿Qué le pareció? "Maravilloso. Por supuesto, se trataba de Cuba".

Desde entonces, ella se dedicó a recaudar fondos y crear conciencia para ayudar a muchos cubanos pobres y carentes de alimentos.

Y a pesar de sus ideas conservadoras ella coincide con Obama en la necesidad de cambio.

Debido a su fe católica estima que el embargo debe levantarse cuanto antes.

Concesión primero

Para la menor de los comensales, Cristina Hidalgo McCabe, el embargo estadounidense pertenece a la historia.

Ella hacía cuentos de su primer viaje a Cuba el verano pasado y su encuentro con un hombre que había perdido sus propiedades agrícolas y consideraba sus últimos 50 años como "perdidos".

Pero se entusiasmaba al hablar de su proyecto teatral infantil y de su sorpresa al percatarse de que otros involucrados en la iniciativa no tenían computadoras o televisión ni demasiado contacto con el mundo exterior.

Es hora de establecer esos contactos, piensa Cristina.

Image caption Obama debe "tender puentes".

Sin embargo, en torno a la mesa, entre cuentos y fotografías, las opiniones diferían sobre cómo Estados Unidos se debe abrir a Cuba.

Nuestro anfitrión, Manny Hidalgo, de cerca de 40 años de edad, hizo campaña a favor de Obama.

Él asegura que el embargo tuvo que haber sido levantado "ayer" pero estima que el gobierno de Cuba tiene que hacer concesiones como liberar prisioneros, abrir la economía y aplicar medidas democráticas.

Sin concesiones de ese tipo, el levantamiento del embargo sería un "insulto" para muchos exiliados.

Y la hermana de Manny, Bibi Hildalgo-Caporizzo, prefiere ir más allá de la simple pregunta de si levantar o no el embargo.

Su tesis de la Universidad de Harvard se basó en la relación entre Cuba y la comunidad cubano-estadounidense.

En su opinión, la isla no debe regresar a lo que denominó una relación "patriarcal" con el vecino rico.

Cuba es una economía que cuenta con capital humano, y no un simple lugar de diversión, estima.

Lograr un balance, según ella, es el reto de Obama cuando está a punto de participar en una cumbre de las Américas.

Tras década de separación, el mandatario se encuentra frente al dilema de cómo tender puentes entre los cubanos.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.