Argentina, vanidosa ante el dengue

Mujer enferma de dengue en Argentina
Image caption Hay más de 14.000 casos de dengue en Argentina, según cifras oficiales.

El gobierno argentino decidió no declarar el alerta epidemiológico en el país, azotado por el peor brote de dengue en su historia, para no afectar la imagen de Argentina en el exterior.

Así lo informó el jefe de la bancada oficialista en el senado, Miguel Pichetto, quien esta semana suspendió sorpresivamente un debate en la Cámara Alta, en el que se estaba por declarar el alerta epidemiológico nacional y la emergencia sanitaria en las zonas más afectadas.

Según el Ministerio de Salud son 14.180 los casos confirmados de dengue en Argentina, aunque fuentes extraoficiales hablan del doble de infectados.

A pesar de las fuertes críticas que suscitó la decisión de no declarar el alerta, el oficialismo ratificó su postura y analiza la posibilidad de postergar indefinidamente una nueva sesión legislativa sobre el tema.

"No vamos a plantear situaciones de catástrofe (...) que pueden complicar a la Argentina, imposibilitándola como destino turístico", dijo el senador, justificando su postura.

"No vaya a ser cosa que coloquemos al país en el mapa rojo del mundo del dengue", agregó.

El anuncio inesperado de Pichetto se produjo luego de que el legislador mantuviera una conversación telefónica con la presidenta Cristina Fernández, quien este viernes viajó a Trinidad y Tobago para asistir a la Cumbre de las Américas.

Sorpresa y críticas

La negativa a avanzar con las iniciativas de alerta sorprendió a la propia bancada oficialista, que ya había llegado a un acuerdo con la oposición para declarar ambas medidas.

La semana pasada la ministra de Salud, Graciela Ocaña, también había apoyado tácitamente la iniciativa durante una presentación ante la Comisión de Salud del senado.

Si embargo, este jueves la funcionaria aclaró que si bien la situación es crítica en las provincias norteñas de Chaco y Catamarca, el país "no está en emergencia nacional".

Sin embargo, los partidos de oposición se unieron para mostrar su disgusto con lo ocurrido en el senado.

"Esto es un verdadero papelón", señaló el legislador socialista Rubén Giustiniani.

Al explicar su decisión, el senador Pichetto afirmó que "nos preocupa la vida de la gente, pero también nos preocupa la vida de nuestro país".

Dengue en la capital

Mientras los políticos se pelean por ver cómo contener la epidemia en aumento, autoridades sanitarias informaron que el virus ya ha llegado hasta la capital del país y las zonas aledañas.

El Instituto Pasteur confirmó la presencia de dengue autóctono en tres pacientes en la ciudad de Buenos Aires; en tanto se han detectado cinco casos en la región metropolitana.

Hay unas 230 posibles víctimas en la capital, y otras 230 en el resto de Buenos Aires.

Según cifras oficiales, hasta el momento hay cinco muertos por dengue hemorrágico, una forma más severa de la enfermedad, generada cuando alguien que ya padeció la el mal es infectado con una cepa distinta del virus.

Política vs. acción

Para la doctora Marcia Moreira de la Organización Panamericana de la Salud, el alerta epidemiológico sirve para acelerar el acceso a los recursos para combatir la propagación del mosquito que trasmite la enfermedad, pero en su opinión en Argentina no hace falta, ya que éstos no están faltando.

"El país tiene gente capaz, máquinas livianas y pesadas, insecticida y gente que sabe aplicarlo", dijo a BBC Mundo.

"La nación ha movilizado recursos, al igual que las provincias. Se está trabajando", afirmó, agregando que más que entrar en un debate político y mediático, todos deberían concentrarse en concientizar a la población sobre la necesidad de eliminar las fuentes de agua estancada, que fomentan la reproducción del insecto trasmisor.

"El trabajo de prevención es responsabilidad de todos", resaltó.

"Todos buscan culpables, pero el verdadero culpable es el mosquito".

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