Obama pide superar el pasado

Barack Obama recibe libro de Hugo Chávez
Image caption También este sábado se respiró cordialidad: Obama dijo que quiere "escuchar y aprender".

Un nuevo gesto entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el mandatario venezolano, Hugo Chávez, marca este sábado el espíritu de entendimiento al inicio de los debates entre los presidentes y jefes de gobierno sobre la declaración final de la Quinta Cumbre de las Américas.

La cordialidad entre los mandatarios ha dominado las discusiones iniciales del encuentro, que empezó el viernes en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago.

Y éste es también el tono que ha prevalecido en los breves encuentros entre Obama y Chávez.

Los presidentes de las 34 naciones asistentes debatieron durante la mañana el primer tema de la agenda sobre la Prosperidad Humana, un encuentro que se realizó a puertas cerradas y sin presencia de la prensa.

Hacia mediodía los mandatarios deberán tomarse la foto de familia característica de este tipo de encuentros, antes de seguir sus deliberaciones en horas de la tarde.

Posteriormente hablarán de la seguridad energética, gobernabilidad y crecimiento ecológicamente sustentable.

Las actividades del sábado empezaron horas antes con un encuentro entre el presidente de EE.UU., Barack Obama, y los mandatarios de los 12 países que forman la Unión de Naciones de Sur América, Unasur.

Con las venas abiertas

Una vez más Obama y su colega venezolano, Hugo Chávez, marcaron la pauta de la reunión cuando éste le regaló al estadounidense el libro "Las Venas Abiertas de América Latina", del escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Chávez le puso una dedicatoria: "Para Obama con afecto", y el presidente estadounidense le agradeció el regalo, lo mostró ante las cámaras y lo dejó sobre la mesa.

El libro es un clásico reverenciado por ciertos sectores de la izquierda latinoamericana por el recuento y cuestionamiento que hace de la historia de intervencionismo de Washington en la región, al que culpa de muchos de los males continentales.

Apenas la víspera el presidente Obama había ofrecido un "trato" a los líderes hemisféricos de reconocer la tradición intervencionista estadounidense en el continente, a cambio de que también se dejara de culpar a su país de todos los problemas hemisféricos.

Posteriormente Obama se dirigió a sus colegas de Unasur diciéndoles que tiene "mucho que aprender y muchas ganas de escuchar", aunque como el ejemplar que le regaló Chávez está en español para entender lo que escribe Galeano quizá necesite hacerse con alguna tradución inglesa.

"Salió el tema del pasado intervencionismo estadounidense, pero no fueron preocupaciones dirigidas personalmente al presidente Obama o su gobierno. Más bien lo que uno oye frecuentemente en América Latina sobre los EE.UU.", dijo a la prensa un alto funcionario de la Casa Blanca.

"Pero el presidente les dijo que él no estaba aquí para debatir sobre la historia. Dijo que necesitamos entender el pasado para seguir adelante", informó el funcionario, quien aseguró que Obama les pidió evitar la "fácil tentanción de culpar de todo lo que va mal o todos los problemas a los EE.UU."

Cuba en la cumbre

Image caption La cordialidad entre los presidentes ha dominado las discusiones iniciales.

En la reunión con Unasur volvió a planterase el tema de Cuba, su incorporación plena al sistema interamericano y el desmantelamiento del bloqueo económico que sobre la isla mantiene EE.UU. desde hace casi medio siglo.

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Según la Casa Blanca, el presidente Obama dijo a sus colegas suramericanos que "entiende la importancia de Cuba para América Latina e insistió en que su gobierno está en la ruta para cambiar su relación con la isla, como ya dio por sentado en su discurso inaugural ante la Cumbre".

Obama advirtió que no "habla por hablar", pero recordó que los cambios "no pasarán de la noche a la mañana", según la evaluación que hizo la Casa Blanca del encuentro con Unasur.

Sin embargo, aunque el tema de Cuba fue presentado por varios líderes regionales algunos advirtieron sobre la inconvenciencia de "cubanizar" el encuentro.

"La situación de Cuba es importante, pero no puede dominar la cumbre", dijo el presidente de Guyana, Bharrat Jagdeo.

Cumbre diplomática

Se espera que en las reuniones formales del encuentro y en las entrevistas bilaterales entre los mandatarios se hable sobre la crisis económica global y las maneras de reducir su impacto en la región.

Hasta ahora los analistas y delegados consultados por BBC Mundo destacan que la reunión ha servido para suavizar, al menos temporalmente, las relaciones entre Venezuela y EE.UU.

Algunos temían que Chávez presentara una posición más radical, dado el tono con el que cerró la Cumbre de la Alternativa Boliviarina para las Américas, ALBA, que terminó el jueves en la ciudad oriental venezolana de Cumaná.

En Cumaná, Chávez amenazó con "vetar" la resolución final de la Cumbre de Trinidad por considerarla "fuera de tiempo".

Antes de empezar la reunión en Trinidad muchos recordaban cómo la Cuarta Cumbre las Américas de 2005, realizada en Mar del Plata, Argentina, se caracterizó por los roces entre Caracas y Washington.

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